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Pescar en los surcos
Además de ríos, en Asia Central hay más de 300 000 kilómetros de canales de riego, con un gran potencial pesquero. Pero es difícil para los peces prosperar en los sistemas de irrigación. La FAO ha reunido a expertos en irrigación y en pesquerías para encontrar formas de facilitar esta posibilidad. p Central de
bombeo en la República Popular de China, uno
de los países participantes en la consulta
de expertos de Almaty
(FAO/20043) p Es duro ser un pez de agua dulce en Asia Central. Para los peces, cuando no han llegado todavía a la madurez tienen un 90% de posibilidades de terminar en el agua para riego y morir entre el polvo de alguna plantación de algodón, pese a haber crecido en un río. O pueden comérselos los depredadores, morir envenenados por las sustancias agroquímicas o el agua salina, ser víctimas de los pescadores clandestinos o ir a dar, arrasados por el agua de una presa, a un pantano o un río, y cuando no se trata de una especie fluvial, eso no es bueno. Lo peor es que alguien puede tratar de drenar los mejores lugares precisamente cuando estás tratando de depositar tus huevecillos o durante el desarrollo de éstos, y así mueren ellos junto con las crías más jóvenes. En realidad, los peces necesitan amigos. Este otoño la FAO reunió a algunos de éstos en Almaty, Kazajstán, en una Consulta de expertos sobre la utilización de sistemas de irrigación para la producción sostenible de peces en los países áridos de Asia. Llegaron de China, la India, Irán, Kazajstán, Kirguistán, Mongolia, Pakistán, Siria, Turquía y Uzbekistán. La Consulta de Expertos, organizada con el Instituto de Investigaciones Científicas sobre Pesca de Kazajstán, fue una novedad al reunir a especialistas en pesquerías y en irrigación. Los peces de los que se trató no son de cría, viven en los depósitos de agua, canales de riego y ríos de la región. Pero se están reponiendo las poblaciones para promover la pesca, de modo que hay gestión. "Pocas veces se ha concedido gran importancia en la ingeniería de irrigación a los aspectos relativos a la producción pesquera -explica el experto de la FAO en pesquerías continentales Gerd Marmulla-. Pero el pescado es una fuente extraordinaria de proteínas y algunas especies se alimentan de transmisores de enfermedades, como los caracoles y las larvas de los insectos, con lo que contribuyen a reducir las enfermedades de origen acuático". Participó también en la consulta la Comisión Interestatal de Coordinación del Agua (ICWC), establecida en 1992 por Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán (donde tiene su sede), a fin de coordinar la gestión del agua en la cuenca del mar de Aral. Los cinco países integrantes de la ICWC comparten 47 750 kilómetros de canales de riego entre las explotaciones agrícolas, y 268 600 kilómetros en éstas. Además, las 80 presas de la zona de captación del mar de Aral tienen una capacidad de más de 100 millones de metros cúbicos. Existe un enorme potencial para la pesca. Parte del mismo ya se aprovecha. En Uzbekistán, por ejemplo, hay pesquerías en los lagos de las tierras de aluvión y siete de los 20 embalses tienen pesquerías, además de que están previstas medidas de gestión para mejorar la pesca. Pero numerosos factores repercuten en la productividad, comprendido el frecuente desequilibrio entre las especies autóctonas y otras que se han introducido y que compiten con aquéllas, además de la salinidad del agua, que perjudica a los peces de agua dulce. La contaminación producida por los fertilizantes, herbicidas y plaguicidas ha disminuido recientemente debido a que los agricultores no siempre pueden adquirir estas sustancias, pero siguen constituyendo un peligro. Y los sistemas de riego no están diseñados para la pesca. Los peces pueden entrar sin obstáculos en los canales, o las estaciones de bombeo pueden sacarlos de los ríos. En Uzbekistán, a mediados de mayo de todos los años, hasta cinco millones de ejemplares jóvenes terminan en los campos con todo y el agua de riego. Además, desde la desintegración de la Unión Soviética han surgido nuevos problemas administrativos. La empresa privada carece de capital para zanjar esta brecha, y si bien los gobiernos siguen produciendo peces para mantener las poblaciones, las pesquerías privatizadas afrontan una fuerte competencia de la pesca ilegal. En gran parte de la región los informes oficiales declaran una considerable disminución de la pesca en el decenio de 1990. "Los expertos en pesquerías de la región han estado tratando de reparar esta disminución -afirma Marmulla-, pero hasta hace poco tiempo estaban relativamente aislados de la comunidad científica internacional". Planteamiento integralLa consulta de expertos demostró la importancia de reunir distintas disciplinas. Por ejemplo, un especialista en irrigación sacó el tema de la pérdida de peces en los vertederos de los embalses y propuso la instalación de pasajes ("escaleras" que los peces puedan subir a saltos para volver atrás). Y el representante de la ICWC sugirió la posibilidad de que esta organización realice actividades de capacitación que comprendan aspectos relativos a la pesca. p Embalse y lago
en Turquía, país con experiencia en
la evaluación de las necesidades de
reposición de los embalses. Turquía
puede comunicarle su experiencia a los
países de Asia Central.
(FAO/22466/R.Messori) p La reunión de Almaty destacó todo lo anterior. Su informe también afirma que:
También se hicieron recomendaciones para fortalecer la capacitación en gestión de las pesquerías en la región -donde participarían la ICWC y las instituciones nacionales- y fuera de la misma. "La reunión de Almaty estableció nuevos niveles de cooperación internacional e interdisciplinaria -afirma Marmulla-. Al superar esos obstáculos, será posible llevar más pescado a la mesa de las familias de Asia Central". 12 de diciembre de 2001
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