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Una amplia gama de poblaciones diversas de los ecosistemas naturales y
de los ecosistemas internos y próximos a los sistemas agrícolas
mantienen funciones fundamentales, como los ciclos de los nutrientes, la
descomposición de la materia orgánica, el restablecimiento del
suelo apelmazado o degradado, la regulación de las plagas y
enfermedades, la calidad del agua y la polinización. Mantener esta
diversidad de especies y crear o mejorar las funciones de los ecosistemas
reduce la necesidad de insumos externos al incrementar la disponibilidad de
nutrientes, mejorar la utilización del agua y la estructura del suelo,
y merced al control natural de las plagas.
La agricultura ocupa más de un tercio de las tierras de la mayor parte de
los países del mundo. Los sistemas agrícolas atendidos en forma
sostenible como ecosistemas contribuyen a las funciones ecológicas más
amplias, como la conservación de la calidad del agua, la eliminación
de desechos, la retención de la humedad del suelo y la reducción
de los escurrimientos, la filtración del agua, la contención de
la erosión, la retención del carbono, la polinización,
la dispersión de semillas de plantas silvestre y en peligro de extinción,
y dar refugio a las especies durante las sequías.
Una diversidad de poblaciones
necesarias para la agricultura, como los polinizadores y los depredadores benéficos,
necesitan hábitat diversos para sobrevivir. La agricultura, por lo
tanto, fomenta la conservación de zonas como los setos y los bordes de
las tierras de cultivo. En las masas de agua naturales a menudo se obtienen
especies acuáticas. De esta manera, aquí también la
acuicultura promueve la protección del medio ambiente de las
repercusiones negativas, por ejemplo, de la contaminación y la
desviación del agua. La necesidad de adaptación y el potencial
de mejorar la productividad son un incentivo para conservar una variedad de
recursos genéticos tanto in situ
como ex situ.
Gran parte del legado humano del
conocimiento de la biodiversidad, de su importancia y sus funciones, se ha
obtenido y seguirá adquiriéndose en las distintas culturas a
través de las prácticas agrícolas, así como de la
recolección de las poblaciones naturales. Este recurso debería
aprovecharse más activamente, por ejemplo en los programas escolares,
a fin de fortalecer el conocimiento de todos los ciudadanos sobre la ecología.
Para más información sobre la forma en que la diversidad biológica beneficia a los ecosistemas naturales y agrícolas, véase la carpeta de la FAO relativa a la información sobre la diversidad biológica.
Sitios Web de la FAO relacionados a la biodiversidad:
- Diversidad biológica en la alimentación y la agricultura
- Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la Agricultura
- Sistemas Ingeniosos de Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM)
- Soil Biodiversity Portal
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