FAO
marzo 2008  -  Nueva publicación


Mejorar la capacidad de adaptación al cambio climático para los medios de subsistencia sostenibles en el sector de la agricultura

Informe resumido
Fase I del proyecto
Adaptación en acción basada en las comunidades

por Stephan Baas
y Selvaraju Ramasamy





Bangladesh es particularmente propenso a los desastres naturales debido a su posición geofísica y a su contexto socio-económico. El territorio se expande por un delta, en el que los ríos Ganges, Brahmaputra, Megna y sus afluentes confluyen y desembocan en el Golfo de Bengala. Este medioambiente húmedo ha generado una región fértil, propicia para la agricultura. Su economía es muy agrícola, con el 63% de su fuerza de trabajo en el sector agrícola. La agricultura es el sector más importante y el más grande de la economía de Bangladesh, que corresponde aproximadamente al 35% del PIB.

Bangladesh, en concreto su región del noroeste, está expuesta a la sequía. Las sequías están relacionadas con la llegada tarde o con la retirada temprana de las lluvias monzónicas. Este fenómeno afecta adversamente a las cosechas de arroz, que corresponden a más del 80 % del total de la tierra cultivada del país, y también causa un daño regular al yute, el principal cultivo comercial del país.

Las sequías en marzo y abril impiden la preparación de la tierra y las actividades de arar en tiempo, retrasan la siembra a voleo de Aman y la plantación de Aus y de yute. Cuando las sequías llegan en mayo y junio, destruyen la siembra a voleo de Aman, Aus y yute. Inadecuadas lluvias en julio y agosto retrasan el trasplante de Aman; en cambio, las sequías en septiembre y octubre reducen los rendimientos de ambas siembras a voleo y el trasplante de Aman y retrasan la siembra de legumbres y de papas.

El boro, el trigo y otros cultivos que crecen en la temporada seca también están afectados por la sequía. Las sequías más importantes tuvieron lugar en 1966, 1969, 1973, 1978, 1979, 1981, 1982, 1989, 1992, 1994, 1995, 1998 y 2000, y causaron una sustanciosa reducción de la producción de alimentos. Las sequías consecutivas de 1978 y 1979 afectaron directamente al 42% de la tierra cultivada y redujeron la producción de arroz a aproximadamente a unos 2 millones de toneladas. Las pérdidas atribuibles a la sequía de 1982 eran más del doble de las pérdidas causadas por torrentes en el mismo año. La sequía de 1997 causó una reducción de aproximadamente 1 millón de toneladas de cereales alimenticios, del que aproximadamente el 0.6 millones de toneladas eran plantación de Aman.

Debido a que los agricultores están expuestos a sequías que se repiten, tienen que adaptar sus sistemas de cultivo año por año a las diferentes condiciones que generan las sequías. Además, sin embargo, el ajuste de la agricultura es una opción cara, la inversión es necesaria para volver a sembrar, el cultivo sustitutivo, el cultivo intercalado o el riego. El mejor recurso para eliminar/empeñar las posesiones, los préstamos y, eventualmente, la emigración. Esto, concretamente, fue evidente en 1994 y 1995, cuando el 72% de las familias, en un estudio de comunidad, vendieron y/o hipotecaron sus tierras para soportar las sequías repetitivas, llevando a los agricultores a una deuda trampa inevitable.

El aumento de la incertidumbre del clima es una amenaza adicional al medioambiente expuesto a la sequía y, también, es uno de los mayores factores para el riesgo. Esto obliga a los agricultores a depender de bajos ingresos y de tecnologías de riesgo bajas. El no adoptar nuevas tecnologías para obtener mejores ganancias durante las estaciones favorables retrasa la recuperación después de los desastres. Siempre hay un riesgo de que las inversiones para reducir la pobreza se pierdan en las áreas de mayor riesgo, debido a los impactos de riesgo regulares. Por lo tanto, el aumento de los riesgos del clima, además, arruina los esfuerzos del desarrollo de Bangladesh y agrava la pobreza.

Los impactos del cambio climático en la producción de alimentos y en la seguridad alimentaria son preocupaciones mundiales, pero representan una amenaza importante para Bangladesh. La agricultura ya está bajo presión principalmente debido al aumento de la demanda de alimentos así como a la reducción de la tierra y de los recursos del agua. Las perspectivas del cambio climático mundial hacen que este problema sea una prioridad para Bangladesh.

Las altas temperaturas y el estrés hídrico debido al calor dan como resultado una disminución de la vegetación y de la producción agrícola. Antes de 2050, según los escenarios previstos, la precipitación en la estación seca podría disminuir un 37%, aumentando, por lo tanto, significativamente el riesgo de sequías. Aunque se espera que la precipitación monzónica aumente un 28%, intermitentemente la época seca y de lluvia no se pueden descartar. La precipitación muy intensa daría como resultado un aumento de inundaciones y de sedimentación de terrenos que se inundan, haciéndolos menos productivos. La invasión de la salinidad debido al aumento del nivel del mar degradará más áreas agrícolas.

Algunos programas de gobierno, desde los años 70, han intentado abordar los riesgos del clima. El desarrollo del sistema de riego en los 70 llevó al aumento de la producción de arroz de Boro en los últimos años. Esto, sin embargo, era el precio de otros cultivos anteriores al monzón, incluyendo legumbres y semillas de aceite, que llevó a bajar los niveles de alimentación de la población, cuando se cambiaron grandes áreas por el arroz de Boro. Para invertir esta tendencia, el gobierno promovió la diversificación de cultivos con el fin de aumentar la producción de arroz durante la temporada del monzón y de otros cultivos durante la temporada seca. Sin embargo, los agricultores preferían cultivar más arroz durante la temporada seca menos arriesgada. Los nuevos modos y métodos son necesarios para informar mejor a los agricultores con la finalidad de ayudarlos a identificar las alternativas, opciones técnicamente viables para la adaptación de medios de subsistencia. El mejor acceso para la información del clima podía animar a los agricultores a asumir nuevas prácticas de gestión de riesgo/oportunidad bajo las condiciones cambiantes del clima.

Los Programas completos de gestión del riego (CDMP) reconocen los riesgos relacionados con la variabilidad y el cambio climático y la actual falta de capacidad en la evaluación y en la gestión de los riesgos del clima en Bangladesh a largo plazo. El componente 4b del CDMP trata de establecer un enfoque integrado para la gestión de los riesgos del clima a nivel nacional y local. Con este componente, se emprendieron los esfuerzos en asociación con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) con el fin de implementar las actividades diseñadas para promocionar la adaptación de medio de subsistencia y reducir la vulnerabilidad al cambio climático, concretamente entre mujeres y comunidades pobres que tienen menor capacidad de adaptación.

(disponible en inglés)


Haga click aquí para ver el documento.


¿sugerencias? escriba al webmaster

© FAO, 2007