El proyecto busca establecer las bases para el reconocimiento internacional, la conservación y el manejo adaptativo de los Sistemas Importantes de Patrimonio Agrícola Mundial y de sus paisajes, biodiversidad, sistemas de conocimiento y culturas asociados.
El proyecto SIPAM es una iniciativa de la FAO apoyada por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) (a través del PNUD en las fases preparatorias). El proyecto completo será implementado/ejecutado por la FAO en estrecha colaboración con PNUD, UNESCO, FIDA, Bioversity International, UNU, donantes bilaterales y otros.
Durante la fase preliminar del proyecto (2002 – 2006), se identificaron aproximadamente 200 sistemas agrícolas, de los cuales cinco fueron designados como sistemas piloto para la implementación del proyecto completo que comenzará en el 2008.
El concepto de Patrimonio Agrícola
El concepto de los SIPAM es distinto y más complejo que el de un sitio convencional del patrimonio o de un ambiente protegido. Un SIPAM es un sistema vivo, en evolución, de comunidades humanas en una intrincada relación con su territorio, ambiente cultural o agrícola o ambiente biofísico y social más amplio. Los seres humanos y sus actividades de subsistencia se han adaptado continuamente a los potenciales y a las limitaciones del ambiente y también han modelado el paisaje y el ambiente biológico en diferentes grados. Esto ha conducido a una acumulación de experiencias durante generaciones, a un incremento del alcance y profundidad de sus sistemas de conocimientos y, generalmente pero no necesariamente, a actividades de subsistencia complejas y de diferente alcance, a menudo estrechamente integradas. La experiencia de la UNESCO con la identificación de sitios y ambientes del Patrimonio Mundial, particularmente la categoría de ambientes continuos, orgánicamente evolucionados, ha sido muy útil en la formulación de criterios y procedimientos de selección de sistemas y sitios. Esta categoría necesitaría ser complementada con un enfoque más agrícola y un enfoque de sistemas de uso de la tierra. La conveniencia y la posibilidad de inclusión de los sistemas agrícolas bajo las categorías de paisajes culturales existentes o la eventual creación de una nueva categoría del Patrimonio Mundial puede ser explorada conjuntamente. El UICN también ha definido varias categorías de áreas protegidas. Por otro lado, Bioversity Internacional está promoviendo la construcción institucional y los vínculos entre ministerios, ONG, mujeres animadoras y comunidades para ayudar a las comunidades a usar la diversidad de cultivos como herramienta de desarrollo con una gama de beneficios. La experiencia del proyecto de la UNU sobre Población, Ordenación de la Tierra y Cambio Ambiental (PLEC, siglas en inglés) -particularmente su reconocimiento y promoción de campesinos expertos y de instituciones comunitarias que conservan los recursos naturales- es también aprovechada por el proyecto SIPAM.
Capacidad de innovación
La mayoría de los sistemas agrícolas tradicionales y la biodiversidad, la diversidad cultural y los sistemas de conocimiento que contienen, están amenazados debido a fallas políticas y de mercado, pobreza y presión demográfica y estrategias de desarrollo y ambientes incentivadores inapropiados. El proyecto crea una categoría de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial para cristalizar la importancia de estos sistemas a nivel nacional e internacional y para introducir cambios institucionales y de proceso para su conservación y manejo adaptativo. El proyecto cataliza un programa global de largo plazo que subraya la estructura institucional innovadora y la «conservación dinámica» de los SIPAM. El llamado a propuestas de SIPAM es también un método innovador de acumulación y conservación del conocimiento e información sobre muchos sistemas agrícolas tradicionales alrededor del mundo y su biodiversidad y otros componentes del ecosistema que podrían ser compartidos a través del centro de gestión del conocimiento creado a través del programa SIPAM.
Impactos locales y globales
La iniciativa de los SIPAM generará múltiples beneficios ecológicos, sociales y económicos a nivel local, nacional y global contribuyendo a reducir la pobreza y a asegurar la seguridad alimentaria y de medios de vida y el bienestar de las comunidades rurales tradicionales. A través de la conservación dinámica y el manejo adaptativo de los sistemas SIPAM iniciales en los siete países piloto, el proyecto facilitará la incorporación de la conservación de la biodiversidad a las políticas y planes nacionales de biodiversidad y mejorará la capacidad de esos siete países para promover el uso sostenible de la agrobiodiversidad y de la biodiversidad silvestre y los ambientes, teniendo en consideración su contribución real y potencial a la seguridad alimentaria. Los beneficios esperados surgirán de la conservación y manejo adaptativo de la biodiversidad globalmente significativa de importancia para la agricultura, incluyendo los sistemas de conocimiento asociados y el mantenimiento de los bienes y servicios del ecosistema y de los beneficios que generan, por ejemplo, en cuanto a sanidad y biodiversidad del suelo (calidad del suelo, fertilidad, resiliencia), clima (adaptación, dado que estos sistemas tienen mayor resiliencia al cambio climático y al secuestro de carbono), el agua (pureza, recarga, disponibilidad) y el aire (pureza, reducción de la erosión eólica) y en relación a la vida humana (alimentación, nutrición, salud, ingresos, ambiente, identidad cultural, estética, áreas recreativas y calidad de vida).