Este criterio incluye los siguientes elementos:
(1) ecosistemas y ecoregiones;
(2) sistemas;
(3) impactos graduales;
(4) geografía;
(5) valor demostrativo.
Los indicadores incluyen los siguientes elementos:
Geografia: estar ubicado en diferentes continentes con fácil acceso, al menos para los efectos del aprendizaje y las demostraciones.
Ecorregiones y ecosistemas: representar diferentes tipos de ecorregiones y ecosistemas principales (montañas, trópicos, zonas áridas, zonas costeras, etc.).
Sistémico: representar los principales sistemas de producción agrícola (basados en ganadería, cultivos, pesca, forestales), variando de sedentarios (p. ej., terrazas, oasis) a sistemas de alta movilidad (p. ej., movilización de la población y uso de recursos en la recesión de las inundaciones, transhumancia, migraciones altitudinales), usados en ecorregiones por gran número de personas.
Impactos graduales: posee el potencial para hacer grandes impactos en lo que hace al área y/o los beneficiarios, para la replicación o diseminación de la experiencia y las lecciones aprendidas, la transferencia de conocimientos o tecnología, el aprendizaje de adaptaciones únicas a limitaciones específicas y la contribución a la diversidad (digno de ser preservado, valor de unicidad, patrimonio global para la preservación, lecciones potenciales para el futuro).
Efecto demostrativo: demostrar su valor de conservación y de patrimonio a la sociedad en su conjunto.
Ejemplos sobresalientes: ser ejemplos sobresalientes de sistemas específicos en zonas agroecológicas (ZAE), biomas, cadenas montañosas, tierras de pastoreo y tipos de aguas, variando desde sedentarios (p. ej., agricultura en terrazas) hasta los altamente móviles (p. ej., transhumancia).