Recursos de la tierra
FAO

¿Qué es la retención de carbono del suelo?

La retención de carbono tiene lugar en el ciclo del carbono, como parte de él. El IPCC dice que "el ciclo del carbono es el término usado para describir el intercambio de carbono (en varias formas, por ejemplo, como dióxido de carbono) entre la atmósfera, el océano, la biósfera terrestre y los depósitos geológicos", en resumen, los intercambios entre las reservas.

Más específicamente sobre los suelos, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) responde a la pregunta, "¿Qué es la retención del carbono del suelo?".

Las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono pueden descender o por la reducción de las emisiones de gases o por la toma de dióxido de carbono fuera de la atmósfera y el almacenamiento en (sic) él (sic) los ecosistemas terrestres, oceánicos, o acuáticos de agua dulce. Un sumidero es definido como un proceso o una actividad que elimina de la atmósfera los gases de efecto invernadero. La conversión a largo plazo del pastizal y del terreno forestal en tierra cultivable (y en tierra de pastoreo) ha dado como resultado las pérdidas históricas de carbono del suelo en todo el mundo pero hay un potencial más importante para aumentar el carbono del suelo a través de la restauración de los suelos degradados y de la amplia adopción de las prácticas de conservación del suelo.

La FAO está preocupada por el efecto de la agricultura en el cambio climático, el impacto del cambio climático en la agricultura y por el papel que la agricultura puede tener para mitigar el cambio climático. Históricamente, la conversión del uso de la tierra y el cultivo del suelo han sido una importante fuente de los gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera. Se estima que son los responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones de GEI.

Sin embargo, la mejora de las prácticas agrícolas puede ayudar a mitigar el cambio climático al reducir las emisiones de la agricultura y de otras fuentes y al almacenar el carbono en la biomasa de la planta y de los suelos. El trabajo de la FAO quiere identificar, desarrollar y promover prácticas culturales que reduzcan las emisiones agrícolas y la retención del carbono a la vez que se intente mejorar los medios de vida de los agricultores, especialmente en los países en desarrollo, a través del aumento de la producción y de las ganancias adicionales de los créditos del carbono bajo los mecanismos que han aparecido desde el Protocolo de Kioto.

El propósito principal de esta sección del sitio web de la retención del carbono del suelo es proporcionar información sobre los actividades de la Unidad de Gestión y Tenencia de la Tierra, de la FAO, en la retención de carbono del suelo en el marco de sus actividades sobre la planificación integrada y la gestión de los recursos de la tierra para el desarrollo sostenible rural.

El objetivo es invertir la degradación de la tierra debido a la desforestación y el uso/gestión inadecuado de la tierras en los trópicos y los sub-trópicos a través de la promoción de mejorar los sistemas del uso de la tierra y de la prácticas de gestión de la tierra que proporcionan efectos con los que todos ganan en términos de ganancias económicas y beneficios medioambientales, mayor agro-bio-diversidad, mejor conservación y gestión medioambiental y mayor retención del carbono.

El desarrollo de la agricultura durante los últimos siglos y concretamente en las últimas décadas ha implicado la reducción de las reservas del carbono del suelo, creadas durante un largo período de evolución. Los suelos agrícolas están entre las mayores reservas de carbono del planeta y tienen el potencial para ampliar la retención del carbono (CS) y, por lo tanto, proporcionan  un modo posible para mitigar el creciente aumento atmosférico de CO2. Los suelos pueden retener unos 20 Pg C en 25 años, más del 10 % de las emisiones de antropogénicos.

Al mismo tiempo, este proceso proporciona otros importantes beneficios para el suelo, la calidad de la cosecha y del medio ambiente, la prevención de la erosión y la desertificación y para el mejoramiento de la biodiversidad. La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CLD) trata que las áreas extensivas de tierra que antes productiva, concretamente en las regiones áridas y semiáridas, se consideren inadecuadas para la producción de cosechas debido a la degradación en curso de la tierra.

La degradación de la tierra no sólo reduce los rendimientos de la cosecha sino que también reduce el contenido de carbono de los ecosistemas agrícolas, que es la preocupación del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). El Convenio de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (CDB) trata de que la biodiversidad y las condiciones propicias para la biodiversidad se reduzcan en los ecosistemas agrícolas gracias a muchos procesos iguales. Por lo tanto, es importante identificar qué sinergia importante puede haber entre estas tres convenciones de la ONU: CMNUCC, CLD y CDB.