Proporcionar acceso seguro a la tierra y a los otros recursos naturales es esencial para lograr el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
La tenencia de la tierra y la erradicación de la pobreza extrema y del hambre
El acceso seguro a la tierra y a los otros recursos naturales son un factor directo en la disminución del hambre y de la pobreza rural. El campesino rural sin tierra es, a menudo, la mejor indicación de la pobreza y del hambre: normalmente, los más pobres son los sin tierra o con poca tierra. Los derechos inadecuados del acceso a la tierra y a los otros recursos naturales, y la tenencia insegura de estos derechos, a menudo, genera pobreza extrema y hambre. Un mejor acceso puede permitir que una familia produzca comida para el propio consumo de la casa, así se ayuda a asegurar la seguridad alimentaria, y aumenta el ingreso de la casa produciendo un sobrante para la venta en el mercado. El acceso seguro a la tierra, a menudo, proporciona una valiosa red segura como una malla de protección, la comida y el ingreso en tiempos de dificultades.
La tenencia de la tierra y el desarrollo sostenible de la ecología
La tenencia de la tierra, definida como el acceso y la seguridad de derechos a la tierra y a los otros recursos naturales, afecta a cómo los granjeros deciden aprovechar la tierra, y si ellos invierten en las bonificaciones de la tierra. Las impropias políticas de la tenencia de la tierra y el acceso injusto a la tierra y a los otros recursos naturales producen un exceso de cultivo y un exceso de pasto de las tierras marginales. Los buenos planes de la tenencia de la tierra promueven buenas prácticas del aprovechamiento de la tierra que mejoran el medioambiente. Si los campesinos gozan de una tenencia segura y pueden beneficiarse de sus inversiones, con gran probabilidad invertirán en mejoras para su tierra a través de medidas de protección de la tierra, plantando árboles y mejorando los pastos.
Tenencia de la tierra e igualdad de género
En muchas sociedades, el acceso a la tierra favorece a ciertos individuos y grupos en vez de otros. Las mujeres son uno de los grupos que, a menudo, tiene menos y tiene derechos más débiles para la tierra debido a los prejuicios en la ley formal, a las costumbres y a la división del trabajo en la sociedad. Las iniciativas de tenencia de la tierra que promueven la igualdad de género también pueden servir indirectamente para que las mujeres obtengan poder. Mejorar los derechos a la tierra puede incrementar el poder de las mujeres en las relaciones sociales y políticas. Proporcionar derechos seguros a la tierra a las mujeres puede incrementar su estatus social y político, y puede mejorar su autoestima, su confianza, su seguridad y su dignidad. Mantener los derechos a la tierra, a menudo, comporta otros beneficios en la sociedad, como la participación en consejos de comunidad, en las elecciones o en las escuelas, el acceso al crédito, a las aportaciones tecnológicas y a la formación.
El trabajo actual sobre la tenencia de la tierra
El trabajo actual sobre la tenencia de la tierra incluye investigaciones sobre las implicaciones de la tenencia de la tierra de los escenarios del cambio climático y de opciones de la política en relación al rápido crecimiento del aprovechamiento de la tierra para la producción de bioenergía; la tenencia de la tierra en emergencia y el trabajo posterior a la emergencia; la compra compulsiva de tierra y la compensación; la gestión de la tierra estatal; la seguridad de la tenencia de la tierra barata; el buen gobierno en la administración de la tierra; y hacer que la información de la tierra sea accesible a los pobres.