Cuba

Fuente: FAO-Forestry. Cláusula de exención de responsabilidad.
Versión: 2000
Geografía y población
La República de Cuba es un archipiélago formado por la Isla de
Cuba, la Isla de la Juventud y unas 1 600 isletas. Está situada en el Mar Caribe a la
entrada del Golfo de México y constituye la porción más occidental de las Antillas
Mayores. Se ubica entre los 20° 12' y los 23° 17' N de latitud y los 74°
07' y 84° 57' W de longitud. La superficie
total es de 110 860 km2, 104 945 km2 en la Isla de Cuba, 2 200 km2
en la Isla de la Juventud de y 3 715 km2 en cayos adyacentes. La superficie
cultivable de Cuba es cercana a los 6,7 millones de ha, siendo en 1997 la superficie
cultivada de 4 450 000, 3 700 000 ha de cultivos anuales y 750 000 ha de cultivos
permanentes. Según la actual división político-administrativa, el país cuenta con 14
provincias, agrupadas en 3 grandes regiones: Oriental, Occidental y Central, y un
municipio especial (Isla de la Juventud).
La población residente en Cuba ascendió en 1997 a 11 068 000
habitantes, con una tasa de crecimiento anual en el período 1990-97 del 5,6 por mil,
constituyendo la población rural el 23,3 por ciento de la población total. La densidad
de población media es del orden de 100 hab./km2, variando de 32 hab./km2
en la Isla de la Juventud a 3 030 hab./km2 en Ciudad de La Habana.
Durante 1997 el ritmo de crecimiento de la economía cubana se estancó
(2,5 por ciento), después de haber repuntado en 1994 (0,7 por ciento) y de haber
alcanzado tasas del 2,5 por ciento en 1995 y 7,8 por ciento en 1996. Entre las causas
principales de esta recesión económica están la pobre cosecha de azúcar en 1997 y la
reducción en los precios del azúcar y del níquel, dos de las principales exportaciones
cubanas, así como la incidencia de fenómenos climáticos que repercutieron en la
agricultura y la pesca. El sector primario (agricultura, caza, silvicultura y pesca)
representó en 1996, el 7,6 por ciento del PIB, mientras que en 1997 el 15,2 por ciento de
la población activa se empleaba en la agricultura.
Clima y recursos hídricos
Clima
El clima de Cuba es
predominantemente tropical, con influencia de la zona de altas presiones del Atlántico
Norte y por los vientos del noreste en invierno y este-noreste en el verano. Las
corrientes templadas de la Corriente del Golfo tienen una influencia moderadora en el
clima.
El promedio de lluvia anual es de 1 375 mm con una distribución muy
irregular ocurriendo el 80 por ciento de las mismas en el llamado período lluvioso
(Mayo-Octubre) y el 20 por ciento restante en el período de seca (Noviembre-Abril). La temperatura media anual es de 24,5 °
C, con escasa oscilación: 26 ° C de media en su mes más
frío (enero) y 28 ° C en su mes más cálido (agosto). Entre
junio y noviembre, Cuba está frecuentemente expuesta a los huracanes y tormentas
tropicales, cuyos fuertes vientos han provocado daños económicos y humanos de
importancia considerable.
Recursos hídricos
De los 153 km3 generados anualmente como precipitación,
los RHIR se han evaluado en 38,1 km3 de los que se estima que el 83 por ciento
sean aguas superficiales y el 17 por ciento aguas subterráneas. De éstos, el potencial
aprovechable se ha calculado en 23,8 km3 (74,9 por ciento en aguas
superficiales y 25,1 por ciento en aguas subterráneas). La configuración alargada y
estrecha de la isla y su relieve, ambos orientados de este a oeste, no permiten la
existencia de ríos largos y caudalosos.
El proceso de planificación y control del uso del agua se realiza en
los Complejos Hidráulicos, estructura de base del Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos (INRH), que dividen el país en 31 entidades territoriales, todas ellas
adscritas a una provincia. El Complejo Hidráulico es una división administrativa,
resultado de considerar los límites de las cuencas hidrográficas superficiales y
subterráneas, la división político-administrativa y las obras hidráulicas. Estos
complejos incluyen las obras hidráulicas de captación, conducción y protección contra
inundaciones, recarga de acuíferos y redes de observación del ciclo hidrológico. A
través de ellos se realiza la planificación hidrológica, así como del abastecimiento
de agua a los acueductos y la generación de energía eléctrica.
Lagos y embalses
La capacidad total de embalse en 1992 se estimaba en 9,67 km3.
Para el aprovechamiento de los recursos hidráulicos, se ha realizado en las últimas
décadas una gran inversión en obras de ingeniería: 223 presas, 798 micropresas, 11
grandes estaciones de bombeo, 778 Km de canales magistrales y 1 277 Km de obras de
protección contra inundaciones.
Extracción del agua
En 1995, las extracciones totales se cifraban en 5,21 km3,
repartidas tal y como se detalla en la figura 1. De esta extracción, se estima que el 14
por ciento se pierde en distribución y transporte.
Figura 1: Principales extracciones del agua en Cuba, 1995.

Cada año, a partir de los planes económicos de los usuarios y de las
disponibilidades de agua, se elabora el plan de asignación, estableciendo las prioridades
correspondientes. Para el control de las entregas de agua y la operación de las fuentes
se cuenta con una red de puntos hidrométricos de 700 obras que miden el 85 por ciento de
las entregas a los usuarios.
Desarrollo del riego y el drenaje
En Cuba las precipitaciones durante el período seco del año no
son suficientes para obtener un desarrollo adecuado de la mayor parte de los cultivos, por
lo cual el riego es necesario. Este período coincide con los ciclos completos de muchos
cultivos como son la papa, el tabaco y las hortalizas y con el inicio y finalización de
otros. Por otra parte, durante el período lluvioso del año se presentan problemas de
drenaje, motivados por las intensas lluvias, que dificultan el normal desarrollo de los
cultivos.
La superficie regable de Cuba, considerando los factores del clima,
suelo y los recursos hídricos disponibles, incluyendo las necesidades de los cultivos y
las eficiencias de las diferentes ténicas de riego utilizadas, se estima en 2 700 000 ha.
Un incremento en la superficie regable de Cuba sería sólo posible con un aumento en la
eficiencia en los sistemas existentes.
A pesar de las características climáticas de Cuba, hasta 1958 sólo
se habían construido trece obras hidráulicas (incluidas pequeñas presas y micropresas)
para un total de 0,48 km3 de agua embalsada, destinadas fundamentalmente al
abastecimiento de la población y al riego de la caña de azúcar. Debido al desarrollo de
las infraestructuras hidráulicas, se pasó de 162 000 ha bajo riego en 1958 a 1 062 191
ha en 1991. Se realizó un especial esfuerzo en el período 1986-1991, en el cual se
construyeron 106 micropresas, 277 kilómetros de canales magistrales, 19 900 pozos y se
beneficiaron 158 356 ha con drenaje parcelario o de red general, fundamentalmente en el
cultivo de la caña de azúcar.
La crisis económica de los años 90 en Cuba, motivada por la caida del
bloque socialista de los países del este de Europa, con el cual Cuba mantenía el 85 por
ciento de su mercado exterior, en un contexto de bloqueo económico prolongado por parte
del Gobierno de Estados Unidos, ha tenido serias consecuencias sobre el desarrollo
hidráulico cubano. Por una parte, se detuvo el proceso inversionista en las obras
hidráulicas, incluyendo los sistemas de riego y drenaje, y por otra los recursos
financieros existentes no fueron suficientes para costear el mantenimiento de los sistemas
ya construidos. Por las razones anteriores, de 1991 a 1996 perdieron valor de uso para
regadío unas 191 873 ha, disminuyendo el área bajo riego un 18,1 por ciento (figura 2).
Figura 2. Evolución de la superficie bajo riego en Cuba en el período 1958-1997.

Como componente importante del programa hidráulico cubano se
desarrolló la industria de regadío. En tal sentido el país cuenta con una fábrica de
sistemas de riego por aspersión semiestacionario y portátil a partir de tuberías de
aluminio. Posee una industria para la fabricación de máquinas de pivote central y otras
dos industrias con una capacidad de producción anual de 40 000 km de tuberías de
materiales plásticos y accesorios, así como una planta para producir emisores y
accesorios de riego localizado, válvulas y dispositivos de automatización del regadío.
De las cerca de 870 mil ha bajo riego en la campaña 1996-97, se regó
el 94,5 por ciento, debido fundamentalmente a las necesidades de rehabilitación,
conservación deficiente o falta de agua o energía eléctrica. De la superficie bajo
riego, el 5 por ciento pertenecía a pequeños sistemas de riego (menos de 10 ha), el 20
por ciento a medianos (de 10 - 50 ha) y el 75 por ciento a grandes (más de 50 ha).
En los grandes sistemas se concentra el riego por superficie del
cultivo del arroz, caña, pastos y forrajes y el riego por aspersión de los cítricos. En
los sistemas medianos dominan las técnicas de riego superficial (70 774 ha) y aspersión
(80 450 ha), suponiendo una superficie menor el riego localizado (14 979 ha) en el cultivo
de raíces y tubérculos, hortalizas y granos. Estos dos grupos de sistemas comprenden las
Granjas Estatales, las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC), las
Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA) y las Cooperativas de Créditos y Servicios
(CCS). Los pequeños sistemas de riego se dedican fundamentalmente al tabaco con técnicas
de riego superficial y aspersión. La distribución de la superficie bajo riego, según
técnicas de riego se detalla en la figura 3.
Figura 3. Distribución de la superficie puesta en riego,
según técnicas empleadas, 1996. Superficie total bajo riego: 870 318 ha.

Los principales cultivos bajo riego en la temporada 1996-97 se detallan
en la figura 4.
Figura 4. Principales cultivos de la
superficie regada en Cuba, 1996. Superficie regada en 1997: 822 225 ha.

En cuanto a los costes de puesta en riego parcelarios, éstos son de
350 $EE.UU./ha para el riego por superficie, 1 800 $EE.UU./ha para el riego por aspersión
y de 2 300 $EE.UU./ha para el riego localizado. Los costes de explotación oscilan desde
564 $EE.UU./ha (riego por superficie) hasta 890 $EE.UU./ha (riego localizado).
Según el Inventario de áreas afectadas por mal drenaje e inundación
(Instituto de Hidroeconomía, ex-IRH), en Cuba en 1987 existían cerca de 1 000 000 ha con
suelos con problemas de salinidad, tanto en secano como en riego.
Entorno institucional
Las instituciones encargadas de los recursos hídricos y del desarrollo del riego del país son las siguientes:
- Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).
- Instituto de Investigaciones de Riego y Drenaje (IIRD), perteneciente al Ministerio de
Agricultura.
- Dirección Nacional de Riego y Drenaje (DNRyD), perteneciente al Ministerio de Azúcar
(MINAZ).
La agricultura cubana es atendida por dos
ministerios, uno es el Ministerio del Azúcar, el cual además de tener la industria
azucarera tiene la agricultura de la caña y el otro es el Ministerio de la Agricultura
que es el órgano rector del resto de los cultivos agrícolas.
La legislación relacionada
con la conservación de los recursos hídricos y de suelos reúne diferentes leyes y
resoluciones sobre las Aguas Terrestres (1993), el
precio del agua para regadío (1999), Medio Ambiente (1997), Protección, Uso y
Conservación de los Suelos y sus Contravenciones (1995) y regulaciones para la
protección y uso racional de los recursos hidráulicos (1995). Todos estos documentos
legales están vigentes y son de estricto cumplimiento, existiendo un sistema impositivo
de multas mediante cuerpos de inspectores acreditados para estos fines.
Tendencias en el riego
Si bien es cierto que la crisis económica que se inició en 1990
ha provocado daños de consideración en el desarrollo hidráulico cubano, ha existido en
los últimos años una política activa encaminada a la generación y transferencia de
tecnologías en riego y drenaje.
Más concretamente, se trabaja en el perfeccionamiento de la
tecnología de riego para aumentar la eficiencia del riego y el ahorro de combustible. Se
está introduciendo el láser en la tecnología de nivelación de tierras y construcción
de sistemas de riego y drenaje. Se trabaja en el perfeccionamiento del riego superficial,
el drenaje agrícola y la recuperación de suelos salinizados. Se introduce y desarrolla
el riego por pulsos en los sistemas de riego superficial. Las tendencias actuales en las
técnicas de riego por aspersión están dirigidas a la transformación de máquinas de
riego de pivote central de accionamiento hidráulico a eléctrico y la adquisición de
tecnologías de baja intensidad de aplicación y tiempos largos de puestas. En cuanto al
riego localizado, se trabaja en el desarrollo de nuevos emisores, conexiones y accesorios
y filtros. Se ha logrado una tecnología cubana de automatización de riego localizado y
se generaliza a áreas de plantaciones de cítricos, bananos, plátanos y producciones
hortícolas. La sustitución de motores y bombas de bajo rendimiento, grupos motobomba y
la electrificación del riego, son también componentes del programa de desarrollo de
riego y drenaje hasta el año 2002.
Por último, forman parte de este programa, el estudio, el pilotaje y
la generalización de técnicas modernas de organización de la actividad del riego y del
drenaje en diferentes niveles y la capacitación y formación.
Principales fuentes de información
ASPIOLEA, J.L. 1998. Monitoreo y Gestión de los Recursos
Hídricos en la República de Cuba. Taller de la RIOC Conferencia Internacional Agua y
Desarrollo Sostenible. París.
CENHICA. 1997. Propuesta de cuencas priorizadas de interés
nacional. Grupo técnico del Consejo Nacional de Cuencas Hidrográficas. Ciudad de La
Habana.
INRH. 1992. Cuba. Principales embalses. Editorial Pueblo y
Educación. Ciudad de La Habana.
ONE. 1998. Anuario Estadístico de Cuba. 1996. Oficina Nacional
de Estadísticas. Ciudad de La Habana.
ONE. 1998. Estudios y datos sobre la población cubana. Oficina
Nacional de Estadísticas. Centro de Población y Desarrollo. Ciudad de La Habana.
ONU. 1998. Situación de emergencia en la República de Cuba.
Llamado internacional de las Naciones Unidas.
Rey, R., J. Fonseca, R. Roque. 1998. Situación actual del riego y
el drenaje. I Taller Internacional de Riego y Drenaje. Convención METÁNICA'98.
Ciudad de La Habana.
Stincer, J., R. Rey, A. Castellanos, C. Alemán
y P. González. 1996. Desarrollo y perspectiva del riego y el drenaje en Cuba.
Taller AGROMAQ. Convención METÁNICA'96, Ciudad de La Habana.
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