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Venezuela

Fuente: FAO-Forestry. Cláusula de exención de responsabilidad.


Version: 2000

Geografía y población

La República de Venezuela está situada en el norte de Sudamérica, entre los 0° 38' y los 12° 12' N de latitud y los 59° 47' y los 73° 22' W de longitud. Limita por el norte con el Mar Caribe o Mar de las Antillas, al sur con Brasil, al este con el Océano Atlántico y Guayana y al oeste con Colombia. Su territorio continental tiene una superficie de 912 050 km2, de los cuales unos 11 millones de ha son consideradas aptas para la actividad agrícola. De éstas, en 1997 se cultivaron 3,43 millones de ha (2,43 millones de ha en cultivos anuales y 0,97 en cultivos permanentes). Administrativamente, el país se encuentra dividido en 23 Estados, 1 Distrito Federal y las Dependencias Federales (Islas del Mar Caribe); estos Estados se agrupan en 9 regiones.

La Cordillera de Los Andes y sus estribaciones y el río Orinoco delimitan diferentes regiones fisiográficas en Venezuela (cadenas montañosas, llanuras y tierras altas). La Cordillera, que se prolonga desde Colombia en el oeste del país, se extiende en dos ramales: Sierra de Perijá, que sirve de límite en la parte oeste del país con Colombia y Cordillera de Mérida, donde se sitúa el Pico Bolívar de 5 007 m. Entre estos dos ramales de la Cordillera se sitúa la llanura del Lago Maracaibo. Por otro lado, la cordillera costera y la cordillera interior, paralelas a la costa dan lugar en su parte intermedia a la llanura costera, en la cual se localizan las principales ciudades del país (Caracas, Valencia y Maracay) y donde se concentra la mayor parte de la población. Desde el piédemonte de la Cordillera y sus estribaciones hasta el río Orinoco, se localiza una llanura denominada Los Llanos, una superficie de savana de gran extensión. Desde la margen derecha del río Orinoco hasta el límite con Brasil, al inicio de la cuenca del río Amazonas, se extienden las tierras altas de Guayana o Macizo Guayanés, que ocupan cerca del 50 por ciento de la superficie del país.

En 1997 la población total del país ascendía a 22,7 millones de habitantes, de los cuales el 13,5 por ciento era población rural. La densidad de población promedio era de 25 habitantes/km2, variando desde 0,53 hab/km2 en el departamento de Amazonas hasta los 1 181 hab/km2 del Distrito Federal. Durante la década 1990-1997 la población creció con una tasa promedio del 2,05 por ciento anual.

La contribución de la actividad agrícola al PIB nacional era del 4,1 por ciento en 1997. En ese mismo año, el 9,1 por ciento de la población activa se empleaba en la agricultura. La economía venezolana ha experimentado en estos últimos años una recesión económica como consecuencia de la caida de los precios del petróleo, la mayor partida dentro de las exportaciones del país.


Clima y recursos hídricos

Clima

La ubicación geográfica de Venezuela define un clima tropical con caracteríticas cálido lluviosas en la mayor parte del país. Sin embargo, en la Región Andina y algunas zonas del Macizo Guayanés, el clima es templado de altura tropical, mientras que en los alrededores del Golfo de Venezuela y la zona costera de Cumaná, el clima es cálido seco.

La precipitación se reparte en dos estaciones: una lluviosa y otra seca que varían de acuerdo con el área geográfica. En la mayor parte de la zona central del país, la precipitación varía de 1 000 a 1 500 mm, distribuidos de forma uniforme de mayo a noviembre, mientras que el resto del año la precipitación es escasa o casi nula. En el Caribe y parte de Los Llanos, la precipitación es cercana a los 800 mm (entre julio y octubre), mientras que en las zonas semiáridas del noroeste, la precipitación es inferior a los 300 mm.

Recursos Hídricos

Venezuela tiene una precipitación anual media de 2 044 mm, que suponen 1 864 km3/año sobre el territorio. El país cuenta con abundantes recursos hídricos superficiales en las grandes cuencas que conforman su hidrografía: ríos Orinoco y Cuyuní (vertiente Atlántica), río Negro (vertiente Amazonas), Lago de Maracaibo y Mar Caribe (vertiente Caribe) y la cuenca endorreica del Lago Valencia. Los recursos hídricos internos renovables se estiman en 722 km3/año, con un 85 por ciento del total generado en la margen derecha del río Orinoco. El resto del territorio, aquellas cuencas que drenan al Mar Caribe o al Lago Maracaibo, aportan el 15 por ciento restante. De esta forma, la parte norte de Venezuela, donde se asienta el mayor porcentaje de la población y las principales actividades económicas, es la más escasa en recursos hídricos.

El río Orinoco nace en el Macizo Guayanés, su cuenca ocupa el 70,2 por ciento del territorio nacional. En su parte media, se separa en dos cursos: un primer curso que continúa hasta su desembocadura en el Delta Amacuro y un segundo cauce, denominado río Casiquiare, que une el río Orinoco y el río Negro, este último perteneciente a la cuenca del Amazonas. Los ríos Casiquiare y Cuyoní suponen las salidas de mayor relevancia; el segundo continúa en territorio guayanés hasta su desembocadura en el Océano Atlántico.

Los principales aportes procedentes de otros países provienen de los ríos de la margen izquierda del río Orinoco, todos ellos procedentes de Colombia, que se cifran en unos 511 km3/año, por lo que los RHTR ascienden a 1 233 km3/año.

Las regiones que presentan las formaciones acuíferas más relevantes se localizan en la Costa Occidental del Lago de Maracaibo, la Mesa de Guanipa y la parte Occidental del río Apure. La recarga de los acuíferos proviene fundamentalmente de la infiltración directa y de las recargas de los cauces de agua superficiales, además de las recargas subterráneas provenientes de las filtraciones de la Cordillera. Los recursos hídricos subterráneos renovables se estiman en 227 km3/año.

Se estima que los recursos hídricos aprovechables son de 93 millones de m3/año en las aguas superficiales y 22,3 millones de m3/año en las aguas subterráneas, que suponen un 12 por ciento de los RHTR.

Lagos y embalses

Existen 96 embalses en Venezuela, que almacenan cerca de 157 km3. Su potencial hidroeléctrico es uno de los más importantes de toda América Latina, con el 92 por ciento de dicho potencial ubicado en la margen derecha del río Orinoco (Región Guayana). El 60 por ciento de su energía eléctrica se genera a partir de centrales hidroeléctricas.

Extracción del agua

El consumo de agua por sectores estimado en 1996 estaba distribuido de la siguiente forma: el sector agropecuario demandaba el 46 por ciento del recurso utilizado en el país, el 43 por ciento era utilizado para el abastecimiento de la población y el 11 por ciento restante para uso industrial, para una extracción total aproximada de 4,10 km3/año (ver figura 1).

Figura 1. Extracciones del agua en Venezuela por sectores. Extracción total: 4,10 km3 en 1996.

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Según HIDROVEN, la población abastecida de agua potable en 1996 era del 80 por ciento, tanto en el sector urbano como en el rural, mientras que la población con saneamiento (recolección de aguas residuales) era del 69 y 53 por ciento, respectivamente. En el sector urbano, sólo el 6 por ciento de las aguas residuales reciben algún tipo de tratamiento.

El problema crítico en lo relativo al abastecimiento de la población y saneamiento es que el 91 por ciento de la población urbana del país se concentra a lo largo de la Cordillera de Los Andes y la Costa. Esta circustancia, unida a la escasez relativa de agua en estas áreas, hace que se presenten conflictos entre los diferentes sectores y que sea necesario el trasvase desde otras cuencas excedentarias. La realización de estas obras ha supuesto unos grandes costes de inversión, así como elevados costes de operación y mantenimiento, principalmente debido a consumo energético del bombeo.

La localización de industrias altamente consumidoras de agua, como el sector petroquímico, químico, siderúrgico, alimenticio y de producción de papel, ha tendido a incrementar las demandas en aquellas zonas que presentaban una situación deficitaria, haciendo más crítico el panorama. En algunos casos, las aguas dedicadas al riego han sido comprometidas para el abastecimiento de la población o la industria.


Desarrollo del riego y el drenaje

Aunque a finales del siglo pasado se pusieron en riego algunas áreas, los primeros proyectos modernos de riego público se comenzaron a desarrollar a partir de 1940, con la creación de la Dirección de Obras de Riego en el Ministerio de Obras Públicas (MOP). Sin embargo, es a finales de los años 40, con la publicación de las "Consideraciones básicas para la elaboración de un plan nacional de irrigación" a desarrollar durante el período 1950-70, cuando se inicia la ejecución de obras hidráulicas destinadas a riego, con el objetivo de conseguir satisfacer la demanda de alimento a través de la incorporación de tierras al riego y/o el saneamiento de áreas inundadas periódicamente. Hasta el año 1958, el Gobierno sólo había desarrollado 13 700 ha. A partir de ese año, se estableció una política de asentamiento de pequeños agricultores y se inició la ayuda del Estado al sector privado, fundamentalmente a través de la ayuda crediticia para pozos y equipos de bombeo. En 1965, el área puesta en riego en el sector público se había incrementado a 63 000 ha, la mayor parte integradas por riego a pequeña escala en la zona de Los Andes y en las planicies de la costa norte, cerca de Lago Valencia. En 1976, con la creación de la Dirección General de Riego en el Ministerio de Agricultura y Cría (MAC) y la transferencia de la Dirección de Funcionamiento (Operación y Mantenimiento) de la Dirección de Obras Hidráulicas del MOP, se concentró en un solo Organismo el desarrollo agrícola bajo riego. En las décadas de los 70 y 80 el crecimiento fue moderado pero sostenido, para llegar a finales de los 80 con una superficie cercana a las 180 000 ha. Dicha superficie sufrió un crecimiento considerable en el año 1998, debido al comienzo de la ejecución del documento "Política y Plan Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras", desarrollado por la Dirección General Sectorial de Infraestructura del MAC y el Consejo Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras (CONARSAT). La evolución de la superficie bajo riego y regada en Venezuela se detalla en la figura 2.

Figura 2. Evolución de la superficie bajo riego y regada en los Distritos de Riego Públicos (DRP).

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En el sector privado, en cambio, la superficie bajo riego experimentó un fuerte crecimiento en la década de los 80, pasando de 285 000 ha en 1980 a unas 340 000 ha en 1989. Las principales razones de este crecimiento fueron: la política del Gobierno de disminuir los precios de la energía, bajas tasas de interés para fomentar la inversión, existencia en el mercado de equipamiento, bien adaptado a las condiciones locales, a buen precio y la existencia de empresarios que demostraron que se podían recuperar las inversiones con cultivos de alto valor, principalmente hortofrutícolas. En general, se dispone de escasa información sobre el riego privado en Venezuela (superficies, cultivos, técnicas de riego, origen del agua de riego, etc.).

Se considera que Venezuela tiene una gran potencialidad para incrementar el área bajo riego. En 1984, el Ministerio de Agricultura y Cría realizó un estudio a nivel nacional con el objeto de identificar y priorizar las áreas potencialmente regables. Teniendo en cuenta el clima, los suelos y los recursos hídricos, así como la tradición de riego, aspectos económicos y el impacto regional, el resultado final del análisis definió un total de 1,4 millones de ha en todo el país, de las cuales aproximadamente la mitad vendría abastecida a través de agua subterránea y el resto con agua superficial. En general, la disponibilidad de suelos (2 676 000 ha) es ampliamente superior a la superficie con disponibilidad de recursos hídricos de calidad. Estudios más recientes cifran en 1,7 millones de ha la superficie potencial de riego, de las cuales el 35 por ciento sería regado a partir de aguas subterráneas y el 65 por ciento a partir de aguas superficiales.

Figura 3. Distribución de los DRP por regiones; superficie puesta en riego y regada en 1989.

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El área con infraestructura de riego en el sector público en 1998 era de 228 699 ha, de las cuales en ese año se estima que se regaron 127 000 ha. Los DRP se agrupan para propósitos administrativos en 24 proyectos de riego. La distribución de la superficie puesta en riego en el sector público por Estados en 1989, último año del cual se tienen cifras fiables, se detalla en la figura 3.

Los sistemas de riego bajo la administración del sector público tienen grandes restricciones presupuestarias. Por ello, la operación y mantenimiento de dichos sistemas generalmente es escasa y los sistemas funcionan con limitaciones. En 1998, sólo se regó aproximadamente el 54 por ciento de la superficie puesta en riego en el sector público, principalmente debido al: deterioro de los equipos y obras de riego por falta de un adecuado mantenimiento, falta de finalización de las redes secundarias y terciarias de los sistemas iniciados y escasas facilidades para el desarrollo parcelario.

En el año 1996, el CONARSAT comenzó con el proceso de transferencia de la gestión de la operación, mantenimiento y administración de los Distritos de Riego Públicos a sus usuarios, que se materializó con la transferencia de los sistemas de Riego Guanare, Guanapito y Taiguaguay (estados de Portuguesa, Guárico y Aragua). Durante 1998 se inició la coordinación de los preparativos de Acto de Transferencia de los Sistemas de Riego Río Boconó y Santo Domingo. También se llevaron a cabo diferentes trabajos para la rehabilitación, así como la consolidación y el establecimiento de los costos de operación y mantenimiento y determinación de las tarifas de riego, ya que hasta el momento el agricultor no contribuye con tarifa alguna, a excepción de algunos casos en los que se utiliza agua procedente del bombeo.

Por otra parte, en el sector privado en 1989 se regaban 341 520 ha (ver figura 4). Se estima que dicha superficie se ha mantenido o incluso aumentado en los últimos años, aunque no se dispone de datos fidedignos. En el caso de los sistemas de riego privados, el agricultor corre íntegramente con los costes de operación y mantenimiento y, en general, disponen de equipos con un mayor nivel tecnológico.

Figura 4. Distribución de la superficie bajo riego en el sector privado por regiones (1989).

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En la zona de los Andes y en las Vegas (valles del Orinoco y sus afluentes), existe una componente importante de riego a pequeña escala. Los agricultores cultivan una amplia variedad de cultivos alimentarios y también comerciales.

De la superficie regada en 1989 en el sector público, la mayor parte se hacía mediante captaciones por gravedad a partir de corrientes superficiales; un mínimo porcentaje utilizaba sólo agua procedente de bombeo y existían sistemas mixtos que aprovechan ambos recursos (ver figura 5).

Figura 5. Origen del agua de riego en los DRP (1989).

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Una significativa proporción de la superficie regada en el sector privado para cultivos de alto valor como la caña de azúcar o los frutales (Llanos del Oeste y Planicie del Lago Maracaibo), opera a partir de pozos y sistemas a presión (aspersión y riego localizado). También existen tomas directas de cauces superficiales donde un agricultor o un grupo de ellos construye una captación.

Cerca del 80 por ciento de la superficie regada en 1989 utilizaba la técnica de riego por superficie, mientras que un 16 por ciento era regado por aspersión y un 5 por ciento por riego localizado (ver figura 6). Una importante parte de la superficie del sector privado, riega por surcos la caña de azúcar y por pozas circulares los frutales. El arroz y los pastos, se riegan por inundación.

Figura 6. Técnicas de riego en porcentaje por sectores (1989).

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La distribución de los principales cultivos cosechados en los sistemas de riego públicos en 1989, se detalla en la figura 7. Según estos datos, la proporción de la superficie cosechada en la estación seca y lluviosa era del 55 y 45 por ciento respectivamente.

Figura 7. Superficies cosechadas en los DRP (1989).

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El coste total de inversión, considerando los costes del desarrollo parcelario y de la red de riego y drenaje, así como los trabajos de caminos y suministro de energía, varían según el proyecto entre 2 000 y 5 000 EE.UU./ha (1989). Estos costes de construcción se han mantenido casi constantes en EE.UU./ha, en las décadas de los 70 y los 80 debido principalmente al bajo coste de la mano de obra, el subsidio del precio del cemento, los costes de amortización de la maquinaria, ayudados por su participación en proyectos de construcción de carreteras y edificaciones, y la disponibilidad de los contratistas y materiales de construcción en el país. Los costes de operación y mantenimiento medios en los DRP eran cercanos a los 90 EE.UU./ha.

En el sector privado, en el año 1990, los costos de puesta en riego eran algo menores. Los costes de instalación parcelaria, sin considerar los costes de captación, transporte y desarrollo del regadío (red general de drenaje, energía, caminos, etc.) eran muy variables, variando entre 800 y 1 300 EE.UU./ha en el caso del riego localizado, entre 800 y 1 000 EE.UU./ha en aspersión y 1 000 EE.UU./ha para las máquinas pívot.

Las características topográficas y fisiográficas de las llanuras venezolanas hacen que exista una superficie representativa susceptible de sufrir inundaciones periódicas. Se ha estimado, de una forma preliminar, en unos 8,5 millones de ha la superficie con necesidad de saneamiento o drenaje. En el año 1990 existían proyectos para un total 6,5 millones de ha. La superficie ejecutada era de 1,2 millones de ha, con cerca de 600 000 ha a ejecutar en un corto plazo. Desde 1995, gracias al Plan de Inversiones para la Transformación del Sector Agropecuario (PITSA) se han ejecutado diferentes proyectos de saneamiento de tierras.

La superficie con problemas de salinidad asociados a niveles freáticos altos por causas naturales o motivados por el riego no es significativa y se corresponde con pequeñas zonas aisladas con características de clima árido, ubicadas en los estados de Zulia y Falcón. En Matícora (Falcón), el Centro Interamericano de Desarrollo de Aguas y Tierras (CIDIAT), con sede en Mérida, ha recuperado áreas para el cultivo mediante el tratamiento y manejo de suelos con problemas de sodicidad.

En 1995, se diagnosticaron 22 056 casos de malaria, siendo los Estados Federales de Amazonas (2 729), Bolívar (10 002), Sucre (3 777) y Tachira (1 254), los más afectados.


Entorno institucional

La gestión de los recursos hídricos en Venezuela la lleva a cabo el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables (MARNR), a través de sus diferentes Direcciones Generales Sectoriales (DGS). Dichas DGS son responsables de la generación de información básica (DGS de Hidrología y Meteorología y DGS de Calidad Ambiental), planificación y administración de los recursos hídricos (DGS de Planificación y Ordenación del Ambiente), elaboración de normativa técnica, equipamiento hidráulico (DGS de Infraestructura) y vigilancia y control (DGS de Vigilancia y Control Ambiental). Las funciones antes referidas son llevadas a cabo por el organismo central, las Direcciones Estadales y las Autoridades Únicas de Área (cuencas del río Tuy y Lago de Valencia).

El abastecimiento de agua y el saneamiento están descentralizados a los municipios. Este sector ha sufrido un proceso de reforma. La Compañía Anónima Hidrológica Venezolana (HIDROVEN) está encargada de dictar la política y suministrar asistencia técnica a diez compañías de agua regionales, a las que se les denomina de forma común "hidros". Estas últimas están encargadas de las funciones técnicas y de supervisión, la producción de agua potable, la operación y mantenimiento de los sistemas, construcción y rehabilitación de la infraestructura y de las políticas de facturación y recolección de las tarifas. También dan soporte financiero a las municipalidades y promueven la participación municipal en los servicios de suministro de agua y la creación de compañías operadoras. La intención es que los municipios suministren este servicio a través de compañías operadoras independientes, que podrían ser de capital público, privado o mixto.

El Ministerio de Salud y Desarrollo Social es responsable del suministro de agua y el saneamiento en áreas rurales, así como de la formulación de normas técnicas sanitarias.

La responsabilidad del Drenaje y el Riego en Venezuela está compartida por el Ministerio de Agricultura y Cría, que pasará a formar parte en u futuro próximo del Ministerio de Producción y Comercio, por medio de la Dirección General Sectorial de Infraestructura, y el Consejo Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras (CONARSAT), que realizan el seguimiento, supervisan y se encargan de las labores de operación y mantenimiento de los sistemas de riego públicos. El MARNR se encarga de la construcción y gestión de los grandes embalses multipropósito con uso para riego. Tradicionalmente, la mayor parte de los proyectos localizados en la Región Andina han sido administrados por Comités de Usuarios del Agua.

El Ministerio de Energía y Minas formula las políticas para el desarrollo y control del sector energético, de forma conjunta con la Oficina Central de Coordinación y Planificación. Por otro lado, la Oficina de Operación de Sistemas Interconectados (OPSIS), que reúne a todas aquellas compañías que participan en los sistemas interconectados, coordina la planificación y operaciones del sistema y tiene funciones de supervisión.


Tendencias en los recursos hídricos, riego y drenaje

La Política de la Dirección General Sectorial de Infraestructura Agrícola específicamente relacionada con el aprovechamiento integral de las áreas bajo riego y saneamiento de tierras o drenaje dentro del sector público, se centra en los siguientes aspectos:

  • Fortalecimiento institucional del Consejo Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras (CONARSAT).
  • Implementación, coordinación y evaluación de la Política Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras, aplicadas en las áreas de producción bajo riego del sector público y privado.
  • Evaluación y control de la gestión de las Empresas Regionales de Desarrollo Hidráulico.
  • Determinación e implementación de un régimen tarifario por concepto del servicio de riego y drenaje, acorde con las características propias de los sistemas de riego.
  • Continuar con el proceso de Transferencia de los Sistemas de Riego a los Usuarios, Organización de usuarios y capacitación de profesionales y técnicos que participan en el proceso productivo de las áreas de producción bajo riego.

Los recursos financieros se dirigen a la consolidación de los 80 sistemas de riego para mantenerlos en condiciones de funcionamiento para incrementar el área bajo riego, incrementar la capacidad de almacenamiento, canalización de cauces para evitar los daños por inundaciones, saneamiento y adecuación de superficies para incorporarlas a la superficie bajo riego. Dentro del Plan de Inversiones para la Transformación del Sector Agropecuario (PITSA) del Banco Mundial y Banco Inter-Americano de Desarrollo, que se encuentra en la fase final de su ejecución, se han llevado a cabo parte de estos proyectos.


Principales fuentes de información

COPLANARH. 1972. Plan Nacional de Aprovechamiento de los Recursos Hidráulicos. Tomo II. Documentación Básica. Caracas.

Dirección General Sectorial de Infraestructura (DGSI). 1998. El agua. Tomo II. Edición Especial. Grandes Presas de Venezuela. Caracas.

HIDROVEN-OPS. 1997. Venezuela. Análisis Sectorial de agua potable y saneamiento. Informe Final. Caracas.

Oficina Central de Estadística e Informática. 1997. Anuario Estadístico de Venezuela, 1995. Presidencia de la República. Caracas. 877 p.

Oficina Central de Estadística e Informática. 1999. Presidencia de la República. (www.ocei.gov.ve) . Caracas.

Ministerio de Agricultura y Cría. 1998. VI Censo Agrícola, Preliminar.Caracas.

Ministerio de Agricultura y Cría Diciembre. 1998. Resumen de la Gestión Agrícola 1994-1998. Caracas.32 p.

Ministerio de Agricultura y Cría 1999 (www.mac.gov.ve). Caracas.

Ministerio de Agricultura y Cría. 1996. Memoria 1995. Caracas.

Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales Renovables (www.marnr.gov.ve). Caracas.

FAO and World Bank Cooperative Programme. 1990. Venezuela Irrigation and Drainage Subsector Review. Report No. 13437-CO. Country Department III. Natural Resources Management and Rural Poverty. Latin America and the Caribbean Regional Office. Roma.

     
   
   
       
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