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Panamá

Año: 2015 Fecha de revisión: -- Tipo de revisión: --

Informe regional: América del Sur, Centroamérica y Caribe

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Cláusula de exención de responsabilidad


Geografía, clima y población

Geografía

Panamá se localiza entre los 7° y 9° de latitud norte y los 77° y 83° de longitud oeste. Con una superficie de 75 420 km2 es el país más estrecho del istmo centroamericano. Cuenta con un litoral de 1 700 km con el Océano Pacífico y 1 288 km con el Océano Atlántico. Limita al norte con el Mar Caribe, al sur con el Océano Pacífico, al este con Colombia y al oeste con Costa Rica. Administrativamente el país se divide en 10 provincias (Bocas del Toro, Chiriquí, Coclé, Colón, Darién, Herrera, Panamá, Panamá Oeste, Los Santos y Veraguas) y 3 comarcas indígenas (Emberá Wounaan, Kuna Yala y Ngobe-Bugle).

Su orografía la configura el corredor montañoso que atraviesa el país de oeste a este: cordillera de Chiriquí, sierra de Tabasará, cordillera Central, cordillera de San Blas y serranía de El Darién, dividiendo las aguas entre la vertiente del Océano Pacífico (70 por ciento del territorio) y la del Mar Caribe (30 por ciento). La cobertura boscosa en el año 2000 representaba el 45 por ciento del territorio nacional. La superficie cultivable en el país se estima en 1.7 millones de ha. En 2012 la superficie cultivada fue de 725 000 ha de las cuales 535 000 ha eran cultivos arables, y 190 000 ha cultivos permanentes (Tabla 1).


Clima

El clima de Panamá se considera de forma general como tropical húmedo, influenciado por ambos océanos y por los desplazamientos de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCI) que dan origen a las altas precipitaciones. Se caracteriza por tener temperaturas moderadamente altas, constantes durante todo el año con promedio de 27°C y débil oscilación térmica diaria. La humedad relativa media anual oscila entre 76 y 92 por ciento, y la evapotranspiración entre 1 350 y 900 mm (ANAM, 2011). Existen dos estaciones climáticas bien definidas: la seca que se extiende desde diciembre hasta abril y la lluviosa, de mayo a noviembre.

La Tabla 2 resume las características climáticas de Panamá. El clima tropical húmedo y muy húmedo es propio de las zonas costeras de ambos océanos, mientras que el templado húmedo y muy húmedo es propio de las tierras altas. En la provincia de Coclé y península de Azuero (provincias Herrera y Los Santos), definida como el Arco Seco, se tiene clima tropical seco con precipitaciones anuales inferiores a los 1 500 mm (las menores del país), y escasez de aguas superficiales y subterráneas en comparación con el resto del territorio. La precipitación media anual de Panamá es la mayor del istmo centroamericano, variando entre los 1 100 y los 5 500 mm, con una media anual de 2 928 mm/año (promedio 1971-2002).


Población

En 2013 la población total del país ascendía a 3 864 000 habitantes, de los cuales el 24 por ciento era población rural (Tabla 1). La densidad de población del país es de 48 habitantes/km2. Durante el período 2003-2013, la población creció con una tasa promedio del 1.8 por ciento anual.

In 2012, el 94 por ciento de la población tenía acceso a fuentes mejoradas de agua potable (97 y 87 por ciento en áreas urbanas y rurales respectivamente). Las zonas críticas de abastecimiento se encuentran en las áreas rurales de las provincias de Bocas del Toro y Darién y las comarcas indígenas, donde las coberturas de agua potable pueden bajar incluso hasta el 29 por ciento. La instalación sanitaria mejorada abarca al 73 por ciento de la población (80 y 53 por ciento en áreas urbanas y rurales respectivamente).

Economía, agricultura y seguridad alimentaria

En 2012, el Producto Interno Bruto (PIB) ascendía a 36 253 millones de $EE.UU. La contribución de la actividad agrícola al PIB ha bajado desde el 9 por ciento del total de la economía en 1991 al 8 por ciento en 2001 y 4 por ciento en 2011.

En 2013, la población total económicamente activa es de 1 769 000 habitantes o 46 por ciento de la población total del país. La población total económicamente activa en la agricultura es de 254 000 habitantes (14 por ciento de la población total económicamente activa) de los cuales tan solo el 3 por ciento son mujeres.

La balanza de exportaciones/importaciones de alimentos en el 2011 indica un balance favorable en cuanto a la cantidad de productos agrícolas exportados en términos totales. Sin embargo, la cantidad de productos exportados totales representó el 37 por ciento del total producido en el país. De forma individual, los productos cuya importación superó la exportación fueron las raíces y tubérculos, las leguminosas, la palma africana, hortalizas, huevos y los aceites y grasas. En el marco de una política de libre comercio, Panamá ha firmado varios tratados de libre comercio (TLC) bilaterales que incluyen aspectos agroalimentarios en los contingentes arancelarios negociados, incluyendo: (i) el TLC Centroamérica-Panamá (2003); (ii) el TLC Panamá-Taiwán (2003); (iii) el TLC Panamá-Canadá (2010); (iv) el TLC Panamá-Chile (2008); (v) el acuerdo comercial Panamá-México (1986); (vi) el acuerdo comercial entre Panamá y Colombia (1995). Recientemente entró en vigencia el Tratado de promoción comercial con EE.UU. a finales de 2012. En el 2011, los principales productos agrícolas por valor fueron el azúcar de caña (53 por ciento), y las bananas y plátanos (17 por ciento). En tanto las importaciones de productos agrícolas incluyeron como principales rubros por valor los granos (18 por ciento), el trigo (9 por ciento) y las golosinas (9 por ciento) (OUSTR, 2013).

Recursos hídricos

Recursos hídricos superficiales y subterráneos

El volumen medio de precipitación anual es 220.8 km3, y de esto 64 por ciento se distribuye en la vertiente del Pacífico y el restante en el Caribe (ANAM, 2011).

Panamá presenta una extensa red hidrográfica con 52 cuencas: 18 en la vertiente del Caribe y 34 en la vertiente del Pacífico. Por su orografía y la estrechez de su territorio, la mayoría de los ríos son de corta longitud y descargan perpendicularmente al litoral costero. En el Pacífico desaguan 350 ríos con una longitud media de 106 km. Las cuencas más importantes en esta vertiente son: Tuira, Chucunaque, Bayano, Santa María, Chiriquí Viejo, San Pablo, Tabasará, y Chiriquí, siendo la más extensa la del río Bayano con 4 984 km2. En el Caribe desaguan 150 ríos, con una longitud promedio de 56 km, destacando las cuencas de los ríos Sixaola, Changuinola, Coclé del Norte y Chagres, ésta última con una extensión de 3 338 km2 y de vital importancia para la operación del Canal de Panamá. El río Chagres, con los lagos artificiales de Alajuela y Gatún, son las principales fuentes en la regulación del escurrimiento de navegación para la operación anual de la vía interoceánica del Canal de Panamá (caudal mínimo 2.8 km3/año).

Los recursos hídricos renovables internos se estiman en 136.6 km3/año (INEC, 2011), de los cuales 133.2 km3/año son superficiales (UNESCO, 2008), 21 km3/año son subterráneos y 17.6 km3/año son superposición entre superficiales y subterráneos. Los recursos hídricos del río Sixaoloa que viene de Costa Rica y luego se convierte en frontera con Panamá se estiman en 2.705 km3/año (5.409/2). Por lo tanto, los recursos hídricos renovables se estiman en 139.305 km3/año (Table 3).


Entre los acuíferos productivos, con rendimiento entre 10-50 m3/hora, están las formaciones geológicas Las Lajas y Boca de Chucara. Entre los acuíferos medianamente productivos, con rendimientos entre 3-10 m3/hora, están las formaciones geológicas Barú, El Valle y Río Hato.

Panamá alberga la mayor extensión de manglares en el istmo centroamericano, con un total de aproximadamente 1 744 km2, de los cuales 97 por ciento se ubica en las costas del Pacífico y el 3 por ciento en la costa Caribe. En el Pacífico las mayores extensiones de manglares se ubican en el golfo de Chiriquí, y las bahías de Panamá y San Miguel. Entre tanto en el Caribe los manglares se encuentran principalmente en las provincias de Bocas del Toro y Colón y en la comarca indígena de Guna Yala (ANAM, 2003). El inventario de los humedales continentales y costeros de Panamá da cuentas de 5 125 km2 de áreas de humedales incluyendo: humedales marino-costeros, humedales de agua dulce continentales y artificiales, entre otros. De este total un 57 por ciento se encuentra dentro de áreas protegidas.

Embalses

En 2012, la capacidad total de almacenamiento de los embalses es de 9.137 km3 (Tabla 3). Cinco embalses superan los 0.1 km3 de capacidad, el Gatún en el río Chagrés con 5.165 km3, el Bayano en el río Bayano con 2.700 km3, el Lago Alajuela (creado por la represa de Madden) en el río Chagres con 0.651 km3, el Changuinola I en el río Changuinola con 0.340 km3 y el Fortuna en el río Chiriquí con 0.172 km3.

En 2000, el potencial hidroeléctrico práctico nacional se calculó en 3 568 Mw (con un 56 por ciento en la vertiente del Pacífico). Las cuencas de mayor potencial eran: Changuinola (3 600 Gwh) Cricamola-Calovebora-Veraguas (7 425 Gwh), Tabasará-Fonseca (7 418 Gwh) y Chiriquí (4 290 Gwh). La generación bruta de electricidad en 1997 fue de 4 050 GWh, de los cuales 2 902 GWh eran de origen hidroeléctrico y 1 148 GWh de origen térmico.

Asuntos internacionales relativos al agua

Panamá sólo tiene cuencas compartidas con Costa Rica en los ríos Sixaola y Teribe. La cuenca binacional del río Sixaola, con 2 706 km2, ha sido objeto de planificación y programas para su uso sostenible. Esta cuenca tiene importancia principalmente en términos ambientales porque se ubica en los límites del Parque Internacional La Amistad, declarado sitio de Patrimonio Mundial por la UNESCO y forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño. Adicionalmente para Panamá esta cuenca tiene importancia agrícola por la existencia de fincas bananeras a lo largo de su cauce, y además tiene potencial turístico intrarregional. Se han gestionado proyectos de gestión integrada de ecosistemas en esta cuenca de forma binacional, quizás el más importante el financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 3.5 millones de $EE.UU. para la gestión integrada de ecosistemas de la cuenca binacional del río Sixaola. En general, la cuenca binacional ha sido un espacio de cooperación y no de conflicto.

La frontera con Colombia está constituida en su mayor parte por las divisorias de las cuencas de los ríos Tuira y Balsas y no existen transferencias de agua significativas.

Uso del agua

La extracción hídrica total nacional para el 2010 alcanzó los 1 037 millones de m3, de los cuales 581 millones de m3 o el 56 por ciento pertenecen al sector municipal, 446 millones de m3 o el 43 por ciento pertenecen al sector agrícola y 10 millones de m3 o el 1 por ciento pertenecen al sector industrial (Tabla 4 y Figura 1). En el total no se incluyen el uso hidroeléctrico al tratarse de un uso no consuntivo, el cual tuvo en 2010 un volumen de agua concesionada para generación hidroeléctrica de 9 770 millones de m3. El volumen de agua destinado al esclusaje de naves fue de 2 626 millones de m3 en 2010.




Se desconoce el volumen de agua subterránea destinado al riego y a la industria. El abastecimiento de agua potable utiliza fundamentalmente aguas superficiales. La región del Arco Seco tiene un uso más intensivo de agua subterránea para agua potable y riego. La calidad de dicha agua se considera buena para el riego y el abastecimiento. No se realiza un control sobre la perforación de pozos ni sobre los volúmenes de extracción. El volumen de agua subterránea extraída en el 2010 para potabilización fue de 30 272 miles de m3 (INEC, 2013a).

La demanda de agua para el riego se estima en 1 523 millones de m3 en 2020 y 1 705 millones de m3 en 2030, siendo las cuencas de los ríos Santa María y Grande de mayor importancia debido principalmente a los sistemas de riego actualmente establecidos en las mismas (ANAM, 2011).

Riego y drenaje

Evolución del desarrollo del riego

Existen aproximadamente 270 000 ha con suelos aptos para el riego, la mayor parte del área situada en Chiriquí y el Arco Seco. No obstante, en base a la disponibilidad de aguas, la distribución desigual espacial y temporal de las lluvias, la estimación de dicho parámetro se reduce a 186 897 ha y a 71 673 ha considerando sólo el uso de aguas superficiales, en base a los caudales mínimos, sin la construcción de ninguna presa (MIDA, 1997).

El riego se inició en Panamá en 1920 con las plantaciones de banano, aumentándose el área regada a mitad del siglo, con el cultivo de la caña de azúcar. La participación del Estado comenzó en 1960 con un énfasis especial en la región del Arco Seco. En 1970 existían bajo riego 22 300 ha y en los años 1980 se llegó a las 37 000 ha. En 1990, con el desarrollo de 130 pequeños proyectos, el área bajo riego alcanzó las 40 000 ha, beneficiando a 1 000 familias. Los productores de Azuero y Cocle promovieron en 1992 y 1993 la utilización del riego, como consecuencia de los efectos de la sequía experimentada en dicha época. No obstante, cerca de 12 000 ha dejaron de ser regadas entre 1990 y 1997, la mayoría de las cuales eran parte de sistemas de riego públicos y estatales. Esto fue consecuencia de la recesión económica al inicio de la década y del deterioro y posterior abandono de las explotaciones agrícolas públicas. Desde 1995 se renovó el interés por modernizar la producción agrícola y el incremento de la productividad, promoviéndose la integración de los agricultores en los mercados internacionales. En 1996 se formó la Dirección Nacional de Desarrollo Agrícola (DINDA) del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), destinada a apoyar la reactivación del riego en el país y se dio paso a la formulación del Plan Nacional de Riego y Drenaje.

En 1997, la superficie equipada para el riego era de 34 626 ha y la superficie efectivamente regada fue de 27 886 ha. La superficie bajo riego dominada por el sector privado era de 25 176 ha. Existían cuatro sistemas de riego públicos de uso colectivo (Lajas, El Caño, La Herradura y El Salto), construidos y operados por el Estado, y dos estatales (INA y el Ingeniero La Victoria), con una superficie regable de 9 450 ha de las que tan sólo fueron regadas 2 710 ha (MIDA, 1997). Las diferencias entre áreas regadas y su extensión regable se debía a la falta de cultura de riego en algunos agricultores, al abandono del riego por deterioro de la infraestructura de los sistemas, a los altos costos de rehabilitación y otros factores económicos que indujeron a los agricultores en años pasados, a cambiar su actividad hacia la ganadería.

En 1997, se promulga el Plan Nacional de Riego con el objetivo principal de fomentar el aumento en la productividad agrícola a través del desarrollo de la agricultura bajo riego. Además, se considera el desarrollo de presas cuando los proyectos hídricos sean de propósito múltiple o cuando éstos sirvan para garantizar agua de riego a superficies más extensas (MIDA, 1997).

Entre 1997 y 2007, el Estado, a través del MIDA, realizó inversiones en el subsector de riego y drenaje por un valor global de 106 millones de $EE.UU. Estos proyectos beneficiarían a un total de 1 386 agricultores dedicados a la producción de arroz, caña de azúcar, cucurbitáceas, hortalizas, frutales, pasto y a la ganadería.

En 2009, el área equipada para el riego se estimó en 32 140 ha, de las cuales 23 900 ha o el 74 por ciento correspondían a riego por superficie, 3 740 ha o el 12 por ciento a riego por aspersión y 4 500 ha o el 14 por ciento a riego localizado (Tabla 5 y Figura 2). Tan sólo el 2 por ciento de la superficie bajo riego se riega con agua subterránea (Figura 3). El área principal de riego se localiza en las provincias de Chiriquí, Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos. Las últimas tres provincias en conjunto forman el Arco Seco en la costa del Pacífico, con un promedio de 25 mm/mes en los meses de verano.







La superficie regada se puede dividir en sistemas de riego privado y público. El sector privado abarca 25 549 ha o el 80 por ciento del total, siendo Coclé la provincia más importante con el 63 por ciento del total, seguido por Veraguas con el 16 por ciento y Los Santos con el 7 por ciento. Los sistemas de riego públicos de uso colectivo dominaban una superficie de 6 491 ha, siendo 2 610 ha para el riego por gravedad (El Caño, La Herradura, Lajas y Las Margarías), 640 ha para el riego por aspersión (El Salto), 3 200 ha para el riego por gravedad, aspersión y localizado (Remigio Rojas); y 41 ha para el riego localizado y por aspersión (El Faldar). Existe otro sistema de riego estatal, localizado en el Instituto Nacional de Agricultura (INA), un centro de enseñanza técnica, con capacidad de regar unas 100 ha.

En 2009, las grandes explotaciones de riego (> 40 ha) abarcaban una superficie de 30 930 ha, o el 96 por ciento del total de la superficie con infraestructura de riego; las explotaciones medianas (10-40 ha) abarcaban 960 ha o el 3 por ciento del total, y las explotaciones pequeñas (< 10 ha) abarcaban 250 ha o el 1 por ciento del total (Figura 4).


El papel del riego en la producción agrícola, la economía y la sociedad

La superficie total cosechada de cultivos con infraestructura para el riego asciende a 44 678 ha en 2009, de las cuales los que ocupan un área mayor son el arroz con 21 243 ha (48 por ciento del total) y la caña de azúcar con 13 799 ha (31 por ciento) (Tabla 5 y Figura 5).


En 2013, el costo medio del desarrollo de explotaciones con riego por superficie es de 3 000 $EE.UU./ha, y el de la rehabilitación es de 2 000 $EE.UU./ha. El costo medio de la instalación en la explotación del riego por aspersión es de 4 000 $EE.UU./ha y en la explotación del riego localizado es de 5 000 $EE.UU./ha.

La mujer y el riego

Durante las últimas décadas, la participación de la mujer en la fuerza de trabajo agrícola ha ido en aumento. Aun así, las mujeres tienen todavía un acceso limitado a la extensión agrícola, a la capacitación y a la transferencia tecnológica. Una de las causas de esta carencia ha sido el no reconocimiento de las mujeres rurales como productoras. Por otro lado, el acceso al agua y al riego está íntimamente ligado a la tenencia de la tierra, por lo que la mujer está en desventaja al ser esta mayoritariamente masculina.

Diversos proyectos se han llevado a cabo para potenciar la participación de la mujer en el riego. Entre ellos se encuentra el proyecto de la Asociación de Mujeres Rurales “La Amistad”, en la provincia de Panamá, llevado a cabo entre 2005 y 2007 para dotar a sus miembros de un sistema de riego por goteo que contribuya a incrementar su nivel de ingresos y mejorar su calidad de vida (Cortes Aguilar, 2004).

Estado y evolución de los sistemas de drenaje

En Panamá no se tienen problemas de salinización de suelos, y los proyectos de drenaje y anegamiento no son prioritarios.

En 2004, el MIDA desarrolló los Estudios de factibilidad y diseños finales de los proyectos de riego y drenaje del Valle de Tonosí, en la provincia de Los Santos, y de Barú, en la provincia de Chiriquí. Ambos proyectos consideraban el establecimiento de una importante red de drenaje con el objeto de favorecer el desarrollo de la agricultura bajo riego.

Gestión del agua, políticas y legislación relativas al uso del agua en la agricultura

Instituciones

La gestión del agua, en lo relativo al riego y drenaje, involucra la participación de diversos actores siendo los principales: el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y las Asociaciones de Usuarios de los Sistemas de Riego.

El MIDA a través de la Dirección Nacional de Ingeniería Rural y Riego (DNIRR) tiene las siguientes funciones vinculadas al riego y drenaje: desarrollar programas y proyectos de riego y drenaje de acuerdo a la política sectorial agropecuaria; identificar las prioridades de inversión; promover la protección de los suelos para uso agrícola y del agua, en coordinación con ANAM; implementar programas de capacitación para funcionarios del MIDA, productores; desarrollar la explotación de las aguas subterráneas para uso agropecuario.

El MIDA transfiere a las respectivas Asociaciones de Usuarios, legalmente constituidas y reconocidas, el uso y goce de la totalidad de la infraestructura de riego de uso público, incluyendo la responsabilidad total de su administración, operación y mantenimiento.

La ANAM es la entidad rectora del estado en materia de recursos naturales y del ambiente; tiene competencias relacionadas directamente con la gestión del recurso hídrico, con implicancias en el desarrollo del riego y drenaje. La ANAM define las políticas y estrategias para la gestión integrada de los recursos hídricos; formula planes de manejo para el desarrollo, protección y conservación de las cuencas hidrográficas; autoriza cualquier actividad que varíe la naturaleza o calidad de las aguas; es la encargada de otorgar el derecho de uso o descarga de aguas.

Gestión del agua

En 1995, se inició el proceso de transferencia de sistemas públicos de riego existentes a los usuarios, con la asistencia técnica de la FAO y España. Desde entonces, el MIDA ha transferido a las respectivas asociaciones de usuarios la administración, operación y mantenimiento de los siete sistemas de riego de uso público existentes en el país. Con esto, el Estado promueve el proceso de transferencia de los sistemas de riego públicos al sector privado, como parte de una nueva política de ser un ente facilitador del riego en vez de dueño de los sistemas. Luego de la transferencia, el rol que ejerce el MIDA es principalmente de supervisión. Las Asociaciones de usuarios tienen la responsabilidad de presentar informes trimestrales de su gestión, al MIDA, además del plan de trabajo y el presupuesto anual para la administración, operación y mantenimiento del sistema.

De forma general los conflictos producidos por el uso del agua en el país derivan especialmente de la falta del recurso hídrico para satisfacer las necesidades de abastecimiento de agua potable, uso agrícola y generación hidroeléctrica, en parte debido a la poca planificación a nivel de cuenca.

Financiación

El estado financia la construcción de la infraestructura de riego de uso público. Los beneficios de estos proyectos públicos, usualmente han sido mucho menores que los costos. Un problema adicional es la distribución desigual de los subsidios entre los usuarios del agua. La mayoría de los beneficios del desarrollo de riego subsidiado, se acumulan en una minoría de propietarios con las parcelas de tierra más grandes. En el Plan Nacional de Riego, vigente desde 1997, se planteo la necesidad de modificar las condiciones de recuperación del capital y el proceso para establecimiento de las tarifas, con el objeto de brindar apropiados incentivos al sector privado para hacer inversiones en infraestructura de riego.

Las Asociaciones de usuarios de los sistemas de riego son las responsables de fijar las modalidades de financiación y de recuperación de los costos de regadío. En general, la tasa fijada por el servicio de agua no se ha estimado considerando los costos reales de operación y mantenimiento de los sistemas de riego, lo cual se evidencia en la limitada capacidad de inversión de las asociaciones para mejorar, modernizar o ampliar las infraestructuras públicas del sistema de riego.

Actualmente, el estado invierte en la ejecución del Estudio de factibilidad, diseño y construcción del proyecto integral multipropósito de riego de Tonosí, proyectado en una primera etapa para servir a una superficie de 10 000 ha. Además, se han concluido los Estudios y diseños finales de los proyecto de riego de Santa María, Alto Bambito y Río Sereno. Y, se encuentran a nivel de perfil, el proyecto de riego multipropósito de Santa María, el proyecto de riego de Santa Ana y el proyecto de riego de pivot central.

Políticas y legislación

Con la publicación del Plan Nacional de Riego (1997), se formalizaron las políticas que serían utilizadas por el MIDA y otras entidades estatales involucradas, para normar, regular y desarrollar la agricultura bajo riego en el país. Según éstas, el gobierno: (i) tendrá un nuevo papel frente al sector privado como facilitador, promotor y normador del desarrollo del riego, en vez de dueño y administrador de los sistemas de riego; (ii) facilitará y participará, como un socio del sector privado, en inversiones en infraestructura de riego que sean social, técnica y económicamente factibles; (iii) facilitará cambios en el ambiente legal e institucional para mejorar los incentivos a inversionistas privados en el riego; (iv) asegurará que el desarrollo de los recursos hídricos para riego sea sostenible. Las áreas de prioridad del plan corresponden a la vertiente del Pacífico del país, específicamente la región conocida como el Arco Seco y la provincia de Chiriquí.

El marco legal aplicable a la gestión del agua en la agricultura tiene como referencia la Constitución de la República de Panamá, el Decreto Ley 35 de 1966 sobre el Uso de Aguas y su reglamentación contenida en el Decreto Ejecutivo 70 y la Ley 41 de 1998. Este marco legal se ha enriquecido mediante la aprobación del Decreto Ejecutivo 84 de 2007, mediante la cual se aprueba la Política Nacional de Recursos Hídricos, con el objetivo de garantizar a la actual y futuras generaciones la disponibilidad de recurso hídrico en cantidad y calidad adecuadas. Además, se ha presentado un anteproyecto de una nueva Ley de Aguas, en cuya discusión deben participar el MIDA, la ANAM y los otros actores públicos, privados y de la sociedad civil con competencia en la gestión de los recursos hídricos.

Se ha avanzado en la creación de instrumentos legales y financieros para incentivar la productividad y competitividad del sector agropecuario a través de la Política Nacional para la Transformación Agropecuaria y su ejecución (Ley 25 de junio de 2001) y el Programa de Competitividad Agropecuaria y su Fideicomiso (Resolución de Gabinete No. 17 de 11 de septiembre de 2006). No obstante, es necesario que estos incentivos lleguen oportunamente a los agricultores usuarios de sistemas de riego.

Medio ambiente y salud

De acuerdo a lo que se establece en el Plan Nacional de los Recursos Hídricos 2010-2030, la mayor problemática que afrontan las cuencas hidrográficas tiene que ver con la creciente degradación de que son objeto. La contaminación hídrica en el país se explica por diversos factores: la descarga de aguas residuales sin ningún o con insuficiente tratamiento (origen doméstico e industrial); descarga de desechos sólidos; el uso de productos químicos; los derrames de hidrocarburos y otros materiales y contaminantes; y la deforestación. En las zonas rurales, las aguas superficiales y subterráneas se contaminan por cuenta del uso indiscriminado de agroquímicos, producto de la actividad agrícola. No se cuenta con estudios básicos que permitan determinar la calidad de las aguas subterráneas (ANAM, 2011).

De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, en 2011 se presentaron 313 730 casos de enfermedades relacionadas con el agua a nivel nacional, especialmente en áreas rurales. Entre éstas el 70 por ciento fueron casos de diarrea-gastroenteritis (MINSA 2011).

Tendencias en la gestión de los recusos hídricos en la agricultura

El Plan Nacional de Gestión Integrada de Recursos Hídricos 2010-2030, es el primer esfuerzo a nivel interinstitucional de planeación del recurso hídrico en el país (ANAM, 2011). Dentro del eje de sostenibilidad de la estrategia anexa a dicho plan destacan a corto plazo: el establecimiento de la cuenca hidrográfica como unidad de gestión, la elaboración de nuevos balances hídricos, elaborar más planes de manejo de cuencas, ampliar los planes de monitoreo, actualización de la base de datos de proyectos. A largo plazo destacan: la caracterización de las aguas subterráneas, la incorporación del pago por servicios ambientales y la tasa ambiental por vertido, revisión y actualización de la normativa sobre caudal ecológico, monitoreo de aguas subterráneas. En el eje de agua y desarrollo se planea a corto plazo construir sistemas de riego más eficientes y a largo plazo promover la utilización de aguas residuales tratadas para el riego y la industria, y levantar un inventario sobre calidad de las aguas subterráneas. En cuanto al eje de vulnerabilidad y cambio climático, en el corto plazo se espera fortalecer las redes de observación del clima y establecimiento de alianzas estratégicas, y a largo plazo clasificar zonas según los riesgos ambientales dentro de las cuencas y diagnosticar cuencas en estado crítico. En el eje de institucionalidad y gobernabilidad en el corto plazo se espera reglamentar la Ley de cuencas hidrográficas y actualizar y aprobar la política de recursos hídricos, y a largo plazo el establecimiento de los comités de cuencas y sub-cuencas y desarrollar incentivos e instrumentos económicos para la conservación.

Principales fuentes de información

ANAM. 2003. Informe final de resultados de la cobertura boscosa y uso del suelo de la República de Panamá: 1992-2000. Autoridad Nacional del Ambiente.

ANAM. 2004. Programa de acción nacional de lucha contra la desertificación y sequía en Panamá, Resumen ejecutivo. Autoridad Nacional del Ambiente.

ANAM. 2011. Plan nacional de gestión integrada de recursos hídricos de la República de Panamá 2010-2030. Autoridad Nacional del Ambiente.

Contraloría General de la República de Panamá. 2011. Estadísticas ambientales: Años 2006-2010.

Cortes Aguilar L.A. 2004. Plan de acción para potenciar el recurso agua en la producción agrícola. Propuesta para la asociación de mujeres “La Amistad” con sede en la comunidad de Unión de Azuero, corregimiento de Chepo Cabecera, provincia de Panamá.

GWP. 2011. Situación de los recursos hídricos en Centroamérica, hacia una gestión integrada. Global Water Partnership.

INEC. 2010. Sistema de consulta de los censos de población y vivienda: Censos de población y vivienda de Panamá 2010. Instituto Nacional de Estadística y Censo.

INEC. 2011. VII Censo nacional agropecuario. Instituto Nacional de Estadística y Censo.

INEC. 2012. Boletín estadísticas del trabajo, Vol. I – Encuesta del mercado laboral, agosto 2012. Instituto Nacional de Estadística y Censo.

INEC. 2013a. Estadísticas ambientales: Años 2006-10. Capítulo VI: Recursos hídricos. Instituto Nacional de Estadística y Censo.

INEC. 2013b. Avance de cifras anual y trimestral del producto interno bruto de 2012. Instituto Nacional de Estadística y Censo.

IGNTG. 2007. Atlas nacional de la República de Panamá. Instituto Geográfico Nacional Tommy Guardia.

MICI. 2010. República Dominicana, balanza comercial: excepto Zona Libre de Colón. Ministerio de Comercio e Industrias. Panamá.

MICI. 2011a. Relación comercial entre Panamá y Taiwán. Ministerio de Comercio e Industrias.

MICI. 2011b. Informe de comportamiento comercial TLC Panamá-Chile, septiembre 2011. Ministerio de Comercio e Industrias.

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