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Venezuela (República Bolivariana de)

Año: 2015 Fecha de revisión: -- Tipo de revisión: --

Informe regional: América del Sur, Centroamérica y Caribe

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Geografía, clima y población

Geografía

La República Bolivariana de Venezuela se encuentra ubicada en la parte más septentrional de Sudamérica, hemisferio norte, en plena zona intertropical, entre los 0°38’N y los 12°12’N de latitud y los 59°47’W y los 73°22’W de longitud. De acuerdo a su extensión se ubica en el sexto lugar dentro de los países sudamericanos. Limita por el norte con el Mar Caribe o Mar de las Antillas, al noreste con el Océano Atlántico, al este con Guyana, al sur con Brasil, y al suroeste y oeste con Colombia. Su territorio continental tiene una superficie de 912 050 km2, de los cuales unos 11 millones de ha son consideradas aptas para la actividad agrícola. De éstas, en 2012 se cultivaron 3.4 millones de ha (2.7 millones de ha en cultivos anuales y 0.7 en cultivos permanentes) (Tabla 1).


Administrativamente, el país está estructurado en 23 estados, un distrito capital, asiento de la ciudad de Caracas y las dependencias federales (Islas del Mar Caribe). Los estados están conformados por 335 Municipios y 1 084 Parroquias. El territorio nacional se puede dividir en 9 grandes regiones naturales, destacado por su diversidad biológica siendo considerado unos de los países megadiversos del mundo: Los Andes, Lago de Maracaibo, Insular, Cordillera Central, Cordillera Oriental, Sistema Deltaico del Orinoco, Los Llanos, Sur del Orinoco y Formación Lara-Falcón, o Sistema Coriano.

La Cordillera de Los Andes y sus estribaciones y el río Orinoco delimitan diferentes regiones fisiográficas (cadenas montañosas, llanuras y tierras altas). La Cordillera, que se prolonga desde Colombia en el oeste del país, se extiende en dos ramales: Sierra de Perijá, que sirve de límite en la parte oeste del país con Colombia y Cordillera de Mérida, donde se sitúa el Pico Bolívar de 5 007 m. Entre estos dos ramales de la Cordillera se sitúa la llanura del Lago Maracaibo. Por otro lado, la cordillera costera y la cordillera interior, paralelas a la costa dan lugar en su parte intermedia a la llanura costera, en la cual se localizan las principales ciudades del país (la ciudad capital de Caracas, Valencia y Maracay) y donde se concentra la mayor parte de la población. Desde el piédemonte de la Cordillera y sus estribaciones hasta el río Orinoco, se localiza una llanura denominada Los Llanos, una superficie de sabana de gran extensión. Desde la margen derecha del río Orinoco hasta el límite con Brasil, al inicio de la cuenca del río Amazonas, se extienden las tierras altas de Guayana o Macizo Guayanés, que ocupan cerca del 50 por ciento de la superficie del país.

Clima

La ubicación geográfica le determina un clima tropical benigno con precipitaciones puntuales, y pisos térmicos variables entre tropical y gélido con temperaturas en un espectro entre 0 °C y 40 °C. Los meses más fríos son enero y febrero, con una segunda mínima en julio, por su parte, los máximos ocurren en marzo y septiembre. El país tiene un clima benévolo, de temperaturas cálidas y estables a lo largo del año y que, aunque varían según la zona, suelen oscilar entre los 15 °C y los 35 °C, siendo la temperatura promedio 26 °C. El clima presenta diferencias regionales según la altitud de cada parte del país. Así, las zonas bajas tienen un clima de carácter tropical con temperaturas superiores a los 28°C y las altas con niveles entre 10 °C y 15 °C. La amplitud anual o variación interanual es reducida, no superan los 4 °C. En general puede afirmarse que en el país predominan los vientos del este y del noreste; hacia el sur el viento es más variable y calmado.

Se distinguen dos períodos denominados comúnmente “verano” (período de sequía) e “invierno” (período de lluvias). Los meses secos son de enero a abril. En los últimos 3 años esta diferenciación se ha visto reducida como consecuencia de la ocurrencia de fuerte precipitaciones durante prácticamente todo el año. La región norte del país se ve afectada con relativa frecuencia por perturbaciones de origen extra tropical, especialmente frentes fríos, entre enero y abril, que provocan precipitaciones dentro de la temporada seca. Desde mediados de abril hasta noviembre, debido al desplazamiento gradual del sistema de presiones hacia el norte, el país está casi en su totalidad bajo la influencia de la zona de convergencia intertropical, franja de muy intensa actividad convectiva (formación de nubes), que determina la temporada lluviosa sobre el país. La zona sur del país, entre los paralelos 1°N y 4°N, aproximadamente, está siempre bajo la influencia de la convergencia intertropical, por lo que nunca se presenta un período seco. En la mayor parte de la zona central del país, la precipitación anual varía de 1 000 a 1 500 mm, distribuidos de forma uniforme de mayo a noviembre, mientras que el resto del año la precipitación es escasa o casi nula. En el Caribe y parte de Los Llanos, la precipitación anual es cercana a los 800 mm (entre julio y octubre), mientras que en las zonas semiáridas del noroeste, la precipitación anual es inferior a los 300 mm. En el sur del país puede alcanzar los 4 000 mm.

Población

En 2013, la población total ascendía a 30 405 000 habitantes, de los cuales el 6 por ciento era población rural (Tabla 1). La densidad de población promedio es de 33 habitantes/km2, variando desde 5 habitantes/km2 en zonas rurales o menos pobladas hasta los 1 381 habitantes/km2 en zonas urbanas. Durante el período 2003-2013, la población creció con una tasa promedio del 1.7 por ciento anual.

En 2007, el 93 por ciento de la población tenía acceso a fuentes mejoradas de agua potable (94 y 75 por ciento en áreas urbanas y rurales respectivamente). La instalación sanitaria mejorada abarca al 91 por ciento de la población (94 y 57 por ciento en áreas urbanas y rurales respectivamente).

Economía, agricultura y seguridad alimentaria

En 2012, el Producto Interno Bruto (PIB) nacional ascendía a 381 000 millones de $EE.UU. La base de la actividad económica la constituye la actividad de exploración, producción y refinación de petróleo. La contribución de la actividad agrícola al PIB nacional fue del 6 por ciento en 2010.

En 2013, la población total económicamente activa es de 14.7 millones de habitantes o 48 por ciento de la población total del país. La población total económicamente activa en la agricultura es de 0.7 millones de habitantes (5 por ciento de la población total económicamente activa) de los cuales el 6 por ciento son mujeres.

Existen 10 grupo de cultivos con más de 45 000 ha explotadas, de los cuales el grupo de cereales para consumo humano y la elaboración de alimentos balanceados para animales son los más importantes (Tabla 2). Dentro del grupo se encuentran 6 cultivos permanentes, de los cuales el café ocupa el primer lugar en importancia con más de 200 000 ha plantadas.


El país tiene una posición geográfica de fácil acceso por vía marítima a los mercados de Centroamérica, Norteamérica, Noroeste de Europa y Sudamérica.

Recursos hídricos

Recursos hídricos superficiales internos

La precipitación anual media es de 2 044 mm, que suponen 1 864 km3/año sobre el territorio.

El territorio es drenado por más de un millar de ríos. Las grandes cuencas que conforman su hidrografía son: vertiente Atlántica con ríos Orinoco y Cuyuní, vertiente Amazonas con río Negro, vertiente Caribe con Lago de Maracaibo y Mar Caribe y la cuenca endorreica del Lago de Valencia. El país forma parte de seis cuencas de uso común con los siguientes países:

  • Guyana: Cuyuní
  • Brasil: Amazonas y Orinoco
  • Colombia: Carraipía- Paraguachón, Catatumbo, Arauca y Orinoco

El río Orinoco nace en el Macizo Guayanés, su cuenca ocupa el 70.2 por ciento del territorio nacional. En su parte media, se separa en dos cursos: un primer curso que continúa hasta su desembocadura en el delta Amacuro y un segundo cauce, denominado río Casiquiare, que une el río Orinoco y el río Negro, este último perteneciente a la cuenca del Amazonas. El río Orinoco incluye 436 ríos tributarios y más de 2 200 riachuelos. El mayor caudal en el país proviene del aporte de los ríos ubicados en la margen derecha de la cuenca del río Orinoco, la red de drenaje de la región llanera, la cuenca del Golfo Paria y los aportes de ríos colombianos (ríos Arauca y Meta). Los mayores ríos de la margen derecha de la cuenca del río Orinoco son los ríos Caura, Caroní, la Paragua y Ventuari con caudales medio por año mayores a 2 000 m3/s.

El escurrimiento superficial en el país tiene un volumen medio anual generado por las precipitaciones que caen sobre ella, sin incluir la Guayana Esequiba, estimado en 782.7 km3/año (Tabla 3 y Tabla 4). Las cuencas de los ríos ubicadas en los estados Amazonas y Bolívar, contribuyen al río Orinoco por la margen derecha, alrededor del 82 por ciento del volumen antes mencionado. La región del país situada al norte del río Orinoco genera el 18 por ciento restante, del cual un 9 por ciento lo aportan los afluentes del río Orinoco de los Llanos Centro Occidentales, el otro 9 por ciento corresponde al Lago de Maracaibo, la vertiente del Mar Caribe, la cuenca del Lago de Valencia y Golfo de Paria.




El país cuenta con dos lagos de importancia y numerosas lagunas naturales:

  • Lago de Maracaibo: Se localiza en la parte noroccidental con una cuenca de 61 855 km2 siendo el lago más grande de Sudamérica. Tiene 728 km de costas y un volumen de agua salobre de 193.5 km3 con una profundidad en su parte media de 50 m y 3 m en la boca. Los ríos afluentes del lago provienen del sistema montañoso de los Andes y Perijá. Entre los más importantes están los ríos Escalante, Santa Ana y Catatumbo con caudales medio comprendidos entre 100 y 600 m3/s. El lago constituye un pilar fundamental de la explotación petrolera nacional, siendo hasta hace pocos años, la principal zona de producción de petróleo.
  • Lago de Valencia: Se localiza en la zona central del país. Es una cuenca endorreica de 3 510 km2. La profundidad máxima es de 42 m y posee 22 islas. El río más caudaloso es el Aragua con 3 m3/s. Los trasvases entre cuencas para satisfacer la creciente demanda de agua para el consumo humano ha traído como consecuencia aumento de las cotas que afecta los desarrollos habitacionales, agricultura y demás actividades económicas cercanas a las orillas del lago.
  • Otras lagunas naturales: El país cuenta con más de 2 500 depósitos naturales de agua de alto valor paisajístico y potencial turístico, reservorio de flora y fauna, donde se realizan actividades de pesca, recreación, deportes acuáticos de forma controlada.

Recursos hídricos subterráneos internos

Los acuíferos se clasifican en:

  • Acuíferos de gran potencialidad: se ubican en la Mesa de Guanipa del estado Anzoátegui, sur de Monagas, sistema de riego del rió Guárico, llanos de Barinas, llanos de Portuguesa, llanos de Apure,
  • Acuíferos con potencial medio: Barlovento, Valle de Caracas,
  • Acuíferos en vía de agotamiento: Valle de Quibor, Nirgua, Coro, Margarita, entre otras.

La recarga de los acuíferos proviene fundamentalmente de la infiltración directa y de las recargas de los cauces de agua superficiales, además de las recargas subterráneas provenientes de las filtraciones de la Cordillera.

Los recursos hídricos subterráneos renovables se estiman en 227 km3/año y la superposición con aguas superficiales es de 204.7 km3/año.

Los recursos hídricos internos renovables se estiman por lo tanto en 805.006 km3/año (=782.706+ 227.000-204.700).

El estado actual del conocimiento de los volúmenes de las aguas subterráneas, no permite definir la mejor manera de aprovecharlas. Se desconocen las necesidades y posibilidades del potencial de los recursos hídricos subterráneos. Para subsanar las deficiencias se están adelantando las siguientes actividades:

  1. Empleo de métodos indirectos para la detección de aguas subterráneas
  2. Aplicación de técnicas nucleares para determinar zonas de recarga
  3. Investigación de los espesores de las zonas no saturadas
  4. Construcción de modelos de transporte y flujos subterráneos

Recursos hídricos renovables totales

Los recursos hídricos renovables externos no generados dentro del país, todos provenientes de los ríos de Colombia y se estiman en 520 km3/año. Todos se depositan en la cuenca del Río Orinoco (480 km3/año), en la cuenca del Lago de Maracaibo (15 km3/año) y en la cuenca del Amazonas (25 km3/año desde el río Negro fronterizo con Colombia). Los ríos Cuyuní a Guyana (30 km3/año), los ríos Casiquiare a Brasil y el caudal a través del río Orinoco que se convierte en la frontera con Colombia (70 km3/año) suponen las salidas de mayor relevancia. Los recursos hídricos que salen alcanzan un volumen de 160 km3/año (MPPA- FUNDAMBIENTE, 2006). Los recursos hídricos renovables totales se estiman por lo tanto en 1 250.006 km3/año. En 2009, los recursos hídricos aprovechables se estimaron en 551.5 km3/año (MPPA).

La parte norte de Venezuela, donde se asienta el mayor porcentaje de la población y las principales actividades económicas, es la más escasa en recursos hídricos.

Recursos hídricos no convencionales

En 1996, las aguas residuales producidas en el país se estimaron en 2 900 millones de m3. En 2009, las aguas residuales municipales tratadas se estimaron en 930 millones de m3. En 1990, el agua desalada alcanzaba los 5.2 millones de m3.

Embalses

Existen 105 embalses, de los cuales 15 están en construcción o fase de proyecto. Del resto, 75.2 por ciento son aprovechados para el suministro de agua para consumo humano e industrial, 47.6 por ciento para irrigación de cultivos y 35.2 por ciento para generación hidroeléctrica. En 2010, la capacidad total de almacenamiento de los embalses construidos es de 158 km3 (Tabla 4). El grueso de la capacidad total de los embalses se localiza en la región de Guayana al sur del país en la cuenca del río Orinoco con 83 por ciento correspondiente al sistema de presa del complejo hidroeléctrico. El Complejo Hidroeléctrico Guri en los ríos Caroní y Paragua con 135 km3, es la segunda planta hidroeléctrica de mayor potencia instalada en el mundo, después del complejo binacional de Itaipú: Brasil-Paraguay. Existen 5 embalses más con capacidades superiores a 1 km3: el embalse Ing. José Ortega Martínez-Boconó Tucupido en los ríos Bocono y Tucupido (3.7 km3), la central hidroeléctrica Caruachi en los ríos Caroní y Paragua (3.5 km3), el embalse Ing. Generoso Campilongo-Sistema de Río Guárico en el río Guárico (2.2 km3), el embalse Ing. Ernesto León David-Camatagua en los ríos Guárico y Zuata (1.7 km3) y el embalse Ing. Francisco Mancilla-Tiznados en el río Tiznados (1.2 km3).

Su potencial hidroeléctrico es uno de los más importantes de toda América Latina. El parque de generación del Sistema Eléctrico Nacional asciende a unos 24 000 megavatios de capacidad instalada. Alrededor del 70 por ciento de la electricidad se genera en centrales hidroeléctricas. 75 por ciento de la hidroelectricidad proviene de los sistemas instalados en las cuencas de los ríos Caroní y Caura, 17 por ciento se hace a través de los sistemas instalados en Los Andes y 8 por ciento en la región de la Sierra de Perijá.

Asuntos internacionales relativos al agua

Existen numerosos convenios y acuerdos internacionales, como los que se presentan a continuación:

  • Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) (1978), firmado por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela, que promueve el desarrollo armónico de la Amazonía permitiendo una distribución equitativa de los beneficios entre las partes contratantes elevando el nivel de vida de sus pueblos. En 1995, los países miembros del TCA crearon la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) y una Secretaría Permanente, valorizando de nuevo los principios y objetivos del TCA. OTCA adquirió validez legal en 1998.
  • Convención sobre el derecho de los usos de los cursos de agua internacionales para fines distintos de la navegación (1997).
  • Tratado de Cooperación Amazónica la Declaración de Manaos (2004), cuyo objetivo es el estudio y aplicación de tecnologías alternativas de transporte, que hagan posible el intercambio de bienes y servicios con las regiones interiores de la Amazonía, y entre ellas, en términos de seguridad de transporte, preservación del medio ambiente y economía de recursos.

Las cuencas hidrográficas transfronterizas son particularmente importantes en el caso de la República Bolivariana de Venezuela y Colombia por la amplitud y poblamiento de sus fronteras. Sin duda el tema de las cuencas hidrográficas es de importancia primordial en el marco de las relaciones entre ambos países. Numerosos acuerdos y tratados se han firmado entre los dos países:

  • Tratado sobre demarcación de fronteras y navegación de los ríos entre la República Bolivariana de Venezuela y Colombia (1941) en el que se reconocen recíprocamente y a perpetuidad, el derecho a la libre navegación de los ríos que atraviesan o separan los dos países.
  • Convenio sobre la cuenca del Catatumbo (1982).
  • Programa de Cooperación y Asistencia Mutua en casos de derrames de hidrocarburos (1990), de cuyo cumplimiento fueron encargadas la empresa colombiana de petróleos (ECOPETROL) y Petróleos de la República Bolivariana de Venezuela (PDVSA).
  • Acta de San Pedro Alejandrino (1990), que abarca las negociaciones tendientes al ordenamiento, conservación y gestión de las cuencas hidrográficas transfronterizas, entre la República Bolivariana de Venezuela y Colombia así como la creación de comités técnicos binacionales, para formular planes de manejo integrado y conservación de los recursos hídricos de las cuencas transfronterizas: Carraipía-Paraguachón, Catatumbo, Arauca y Meta.
  • Comisión Técnica Binacional para el Estudio Integral de las Cuencas Hidrográficas de Uso Común entre la República Bolivariana de Venezuela y Colombia (CTB CHUC) (2002), encargada de la reactivación de la Comisión Técnica Binacional. La cuenca del río Orinoco no forma parte de las negociaciones bilaterales, por razones estratégicas, de seguridad nacional y de soberanía.

Uso del agua

La extracción hídrica total nacional para el 2008 alcanzó los 22.6 km3, destacando el sector agrícola con una extracción de 16.7 km3, equivalente al 74 por ciento del total de las extracciones. La extracción municipal alcanzó los 5.1 km3, o el 23 por ciento del total. El sector industrial alcanzó una extracción de 0.8 km3, o el 3 por ciento del total de las extracciones (Tabla 5 y Figura 1). En el total no se incluye el uso hidroeléctrico.




La población venezolana se concentra en las grandes ciudades ubicadas en la región centro norte costero, en la cual los recursos hídricos son limitados. En la cuenca del Mar Caribe es donde se ubica la mayor parte de la población, esta aporta únicamente el 15 por ciento del agua generada por concepto de escorrentía y drenaje, lo que dificulta satisfacer la demanda de agua; además, los ríos de estas zonas son de bajo caudal y objeto de contaminación. Así mismo, el patrón isoyético de las cuencas, a excepción de la del río Orinoco, le confiere una limitación temporal a la disponibilidad de los recursos hídricos en muchas de las regiones. Por otra parte, la demanda de agua para riego es cada vez mayor. Estas circunstancias hacen que se presenten conflictos entre los diferentes sectores y que sea necesario el trasvase desde otras cuencas excedentarias. La realización de estas obras ha supuesto unos grandes costes de inversión, así como elevados costes de operación y mantenimiento, principalmente debido a consumo energético del bombeo.

En cuanto al uso del agua con fines a la ganadería, son los estados Zulia, Apure, Barinas, Táchira, Cojedes, Guárico, Bolívar y Delta Amacuro, los principales productores del país. En estos estados la disponibilidad del recurso agua es muy superior a la demanda, motivo por el cual el recurso agua no es una limitante para el desarrollo de la actividad ganadera.

La localización de industrias con altamente uso del agua, como el sector petroquímico, químico, siderúrgico, alimenticio y de producción de papel, ha tendido a incrementar las demandas en aquellas zonas que presentaban una situación deficitaria, haciendo más crítico el panorama. En algunos casos, las aguas dedicadas al riego han sido comprometidas para el abastecimiento de la población o la industria.

El país tiene los transportes fluviales más desarrollados en América latina. Se utilizan la parte baja y media del río Orinoco, cuyas aguas muy cercanas a importantes yacimientos minerales de hierro y bauxita son utilizadas para el movimiento de mercancías de exportación. Los transportes fluviales de pasajeros tienen importancia real sólo en la parte sur de los Grandes raudales de Atures y Maipures.

Riego y drenaje

Evolución del desarrollo del riego

El aprovechamiento del agua data de la época de la colonia en el siglo XIX donde había aprovechamiento hidráulicos locales sin construcción de obras de almacenamiento de agua en la zona central, noroccidental y nororiental del país. Los primeros proyectos modernos de riego público se comenzaron a desarrollar a partir de 1940, con la creación de la Dirección de Obras de Riego en el Ministerio de Obras Públicas (MOP). Sin embargo, es a finales de los años 1940, con la publicación de las “Consideraciones básicas para la elaboración de un plan nacional de irrigación” a desarrollar durante el período 1950-1970, cuando se inicia la ejecución de obras hidráulicas destinadas a riego, con el objetivo de conseguir satisfacer la demanda de alimento a través de la incorporación de tierras al riego y/o el saneamiento de áreas inundadas periódicamente. Hasta el año 1958, el gobierno sólo había desarrollado 13 700 ha. A partir de ese año, se estableció una política de asentamiento de pequeños agricultores y se inició la ayuda del estado al sector privado, fundamentalmente a través de la ayuda crediticia para pozos y equipos de bombeo con un periodo de gran desarrollo hidráulico comprendido en la década de los 1960, 1970 y 1980, con prioridad de la construcción de obras de infraestructura para el aprovechamiento agrícola e hidroeléctrico. Entre 1942 y 1973 se construyeron 48 presas y se iniciaron cuatro más, con una capacidad total de almacenamiento de 26 km3. A través del Plan Nacional de Aprovechamiento de los Recursos Hidráulicos, se crearon 33 sistemas de riego grandes y medianos. Adicionalmente se construyeron 1 173 pequeños sistemas de riego de los cuales el 76 por ciento en la región andina. El sector público asumió el servicio de distribución y recolección de agua para el consumo humano. En 1965, el área puesta en riego en el sector público se había incrementado a 63 000 ha, la mayor parte integradas por riego a pequeña escala en la zona de Los Andes y en las planicies de la costa norte, cerca de Lago Valencia. En 1976, con la creación de la Dirección General de Riego en el Ministerio de Agricultura y Cría (MAC) y la transferencia de la Dirección de Funcionamiento (Operación y Mantenimiento) de la Dirección de Obras Hidráulicas del MOP, se concentró en un solo Organismo el desarrollo agrícola bajo riego. En las décadas de los 1970 y 1980 el crecimiento fue moderado pero sostenido, para llegar a finales de los 1980 con una superficie cercana a las 180 000 ha. Dicha superficie sufrió un crecimiento considerable en el año 1998, debido al comienzo de la ejecución del documento “Política y Plan Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras”, desarrollado por la Dirección General Sectorial de Infraestructura del MAC y el Consejo Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras (CONARSAT).

En el sector privado, en cambio, la superficie bajo riego experimentó un fuerte crecimiento en la década de los 1980, pasando de 285 000 ha en 1980 a unas 342 000 ha en 1989. Las principales razones de este crecimiento fueron: la política del gobierno de disminuir los precios de la energía, bajas tasas de interés para fomentar la inversión, existencia en el mercado de equipamiento, bien adaptado a las condiciones locales, a buen precio y la existencia de empresarios que demostraron que se podían recuperar las inversiones con cultivos de alto valor, principalmente hortofrutícolas. En general, se dispone de escasa información sobre el riego privado en el país (superficies, cultivos, técnicas de riego, origen del agua de riego, etc.). En el caso de los sistemas de riego privados, el agricultor corre íntegramente con los costes de operación y mantenimiento y, en general, disponen de equipos con un mayor nivel tecnológico.

El área con infraestructura de riego en el sector público en 1998 era de 228 699 ha, de las cuales en ese año se estima que se regaron 127 000 ha. Los sistemas de riego bajo la administración del sector público tenían grandes restricciones presupuestarias. Por ello, la operación y mantenimiento de dichos sistemas generalmente era escasa y los sistemas funcionaban con limitaciones. En 1998, sólo se regó aproximadamente el 54 por ciento de la superficie puesta en riego en el sector público, principalmente debido al: deterioro de los equipos y obras de riego por falta de un adecuado mantenimiento, falta de finalización de las redes secundarias y terciarias de los sistemas iniciados y escasas facilidades para el desarrollo parcelario.

En el año 1996, el CONARSAT comenzó con el proceso de transferencia de la gestión de la operación, mantenimiento y administración de los Distritos de Riego Públicos a sus usuarios, que se materializó con la transferencia de los sistemas de Riego Guanare, Guanapito y Taiguaguay (estados de Portuguesa, Guárico y Aragua). Durante 1998 se inició la coordinación de los preparativos de Acto de Transferencia de los Sistemas de Riego Río Boconó y Santo Domingo. También se llevaron a cabo diferentes trabajos para la rehabilitación, así como la consolidación y el establecimiento de los costos de operación y mantenimiento y determinación de las tarifas de riego, ya que hasta el momento el agricultor no contribuye con tarifa alguna, a excepción de algunos casos en los que se utiliza agua procedente del bombeo.

En 2008, el país cuenta con aproximadamente 1 055 245 ha con infraestructura de riego (incluyendo 295 745 ha de pastos permanentes) (Tabla 6). Más del 70 por ciento de esta infraestructura está concentrada en las regiones de Centro Occidental, Guayana y Andes con 29.2, 23.2 y 19.3 por ciento del total nacional de la superficie bajo riego, respectivamente (pastos no incluidos en este reparto por regiones) (Tabla 7). Se calcula que unas 978 845 ha están efectivamente regadas.





En 2008, el riego superficial por gravedad constituye la técnica de riego más difundida en el país. Se aplica en 70 por ciento del área bajo riego. Le sigue en importancia el riego por aspersión con 26 por ciento y un 4 por ciento con riego localizado (Figura 2). En 1989, cerca del 80 por ciento de la superficie regada utilizaba la técnica de riego por superficie, mientras que un 16 por ciento era regado por aspersión y un 5 por ciento por riego localizado. Una importante parte de la superficie del sector privado, riega por surcos la caña de azúcar y por pozas circulares los frutales. El arroz y los pastos, se riegan por inundación.


El país presenta un uso equilibrado de las dos grandes fuentes de agua para riego, 53.7 por ciento del área bajo riego se abastece de ríos, lagunas, sistemas de riego con embalses y 42.7 por ciento de diferentes formas de extracción de aguas subterráneas por pozos profundos privados, comunitarios o manantiales. De los productores con riego solamente alrededor del 3.3 por ciento utiliza más de una fuente para el abastecimiento de agua. Solamente 0.3 por ciento tienen el uso directo de aguas residuales como fuente de agua para el riego (Figura 3).


El 73 por ciento de la superficie bajo riego (excluyendo pastos permanentes) lo encontramos en parcelas de 25 o más ha. En estas unidades de producción agropecuarias (UPA), la superficie bajo riego representa 36 por ciento de la superficie total, lo cual evidencia un grado importante de especialización en la agricultura de riego. Un 11 por ciento de la superficie bajo riego lo encontramos en parcelas de menos de 5 ha. En esta categoría el área bajo riego solo representa 5 por ciento de la superficie total. La categoría intermedia (5-25 ha) representa el 16 por ciento de la superficie total bajo riego. En esta última categoría la superficie bajo riego representa el 18 por ciento de la superficie total (Figura 4). En lo que respecta a la superficie bajo riego de los pastos permanentes, 38 por ciento lo encontramos en parcelas de 250 o más ha, un 35 por ciento lo encontramos en parcelas de menos de 50 ha y el 27 por ciento restante en la categoría intermedia (50-250 ha) (Figura 5).




En la zona de los Andes y en las Vegas (valles del Orinoco y sus afluentes), existe una componente importante de riego a pequeña escala. Los agricultores cultivan una amplia variedad de cultivos alimentarios y también comerciales.

Las autoridades gubernamentales realizan la revisión de la política nacional de riego y saneamiento de tierras, para promover el rescate de la infraestructura de riego y saneamiento de tierras, la incorporación a la agricultura de grandes extensiones de tierras, la participación activa de los productores en el proceso agrícola sin paternalismo y la creación de una cultura de riego, que permita hacer de la agricultura una actividad rentable, capaz de abatir la dependencia foránea y reforzar la seguridad alimentaria del país. En este sentido desde 2007 a la fecha se presentan dos frentes de inversión en riego:

  • Grandes sistemas de riego
  • Plan de perforación de pozos para apoyo a las comunidades
  • Mantenimiento y recuperación de la infraestructura de riego existente

A pesar de que existe una importante superficie del país dotada de infraestructura de riego, muchos de los sistemas, instalados hace ya varias décadas, requieren cuantiosas inversiones para su eficiente funcionamiento.

Se considera que el país tiene una gran potencialidad para incrementar el área bajo riego. En general, la disponibilidad de suelos (casi 2.7 millones de ha) es superior a la superficie con disponibilidad de recursos hídricos de calidad. El país cuenta con aproximadamente 2 millones de hectáreas de superficie regable (área que por sus condiciones topográficas, suelos y drenaje puede soportar una agricultura bajo riego, después de ejecutadas las obras de infraestructura requerida), entre la cual se estima 950 000 ha con riego del sector público, 350 000 ha con riego del sector privado y 700 000 ha restantes para nuevos desarrollos. Además se cuenta con extensas superficies de saneamiento de tierras donde existen grandes posibilidades de desarrollar importantes áreas regables para cultivos y usos pecuarios.

El papel del riego en la producción agrícola, la economía y la sociedad

La superficie total cosechada de cultivos con infraestructura para el riego asciende a 978 845 ha en 2008, de las cuales los más importantes son los pastos permanentes con 295 745 ha (30 por ciento del total), el arroz con 148 931 ha (15 por ciento) ubicado en los grandes sistemas de riego, la caña de azúcar con 87 507 ha (9 por ciento) y el maíz con 59 413 ha (6 por ciento) (Tabla 6 y Figura 6). El incremento en la productividad de la tierra por suministro de agua a los cultivos representa entre 11 y 14 por ciento.


Trece cultivos temporales presentan superficie regada con más de 4 000 ha, del total ellos representan el 83 por ciento de los cultivos temporales con riego. El grupo de los cereales tiene la mayor superficie regada con 221 000 ha (Tabla 8). La Tabla 9 presenta los dieciséis cultivos (semi)permanentes con una superficie regada de más de 4 000 ha y del total ellos representan el 90 por ciento de los cultivos permanentes con riego. A los pastos permanentes le siguen los cítricos con una superficie de 38 206 ha y el café con una superficie de 34 808 ha.




En 2011, los costos de desarrollo de infraestructura y equipamiento de sistemas de riego se ubican alrededor de los 8 100 $EE.UU./ha y los 8 600 $EE.UU./ha en distritos públicos y privados respectivamente y los costos medios anuales de operación y mantenimiento están en 372 $EE.UU./ha y 302 $EE.UU./ha respectivamente. El costo medio del desarrollo de drenaje en distritos de riego tanto públicos como privados es de 3 953 $EE.UU./ha así como el costo medio de la rehabilitación de la infraestructura de riego es de 1 395 $EE.UU./ha. La instalación de un sistema de riego por aspersión está en torno a los 7 209 $EE.UU/ha y de riego localizado en torno a los 9 767 $EE.UU./ha (INDER, 2011).

La mujer y el riego

En 2009 se creó el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad del Género (MINMUJER) que es el órgano rector de las políticas públicas, planes, programas y proyectos que impulsa la participación de las mujeres en el poder popular y garantiza el ejercicio de sus derechos y la igualdad de género por medio del Instituto Nacional de la Mujer (INAMUJER). Entre otros asuntos promueve la participación protagónica de las mujeres en las organizaciones de base como los Consejos Comunales (CC), Comités de Tierra, Mesas Técnicas de Agua, etc.

La voluntad por parte del gobierno hacia la participación femenina y la paridad de género ha hecho que estas hayan ido mejorando en los últimos años, pero aun así siguen existiendo muchas desigualdades. Por ejemplo, las campesinas andinas no tienen acceso directo a los espacios participativos de tomas de decisión sobre el agua.

Un estudio realizado en 2012 y 2013 para conocer la participación de la mujer en la organización espacial del sistema económico productivo en Mixteque, del municipio Rangel, estado Mérida muestra que el Comité de Riego está compuesto principalmente por hombres, controlando, como consecuencia, la actividad económica dominante que es la agricultura. En Mixteque, como en otros contextos del país, si bien la mujer hereda tierras cultivables, el control de las mismas lo gestiona el hombre, y de la misma manera el hombre gestiona los recursos naturales incluido el agua. La mayoría de las mujeres describen su papel como el de “ayudante” porque no es un trabajo remunerado (Caretta et al, 2015).

Estado y evolución de los sistemas de drenaje

Las características topográficas y fisiográficas de las llanuras venezolanas hacen que exista una superficie representativa susceptible de sufrir inundaciones periódicas. Se ha estimado, de una forma preliminar, en unos 8.5 millones de ha la superficie con necesidad de saneamiento o drenaje. En el año 1990 la superficie ejecutada era de 1.2 millones de ha, con cerca de 600 000 ha a ejecutar en un corto plazo. Desde 1995, gracias al Plan de Inversiones para la Transformación del Sector Agropecuario (PITSA) se han ejecutado diferentes proyectos de saneamiento de tierras. En la actualidad se tienen cuantificados un total de 9 sistemas de saneamiento que ocupan un área aproximada de 3 805 878 ha de superficie saneable, de la cual existen 2 203 710 ha de superficie saneada (Tabla 6).

Gestión del agua, políticas y legislación relativas al uso del agua en la agricultura

Instituciones

El grupo institucional venezolano comprometido con la gestión, conservación del agua y aprovechamiento del agua está conformado por los siguientes organismos:

  1. Ministerio del Poder Popular para el Ambiente (MPPA): encargado de la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente. Ejerce la Autoridad Nacional de las Aguas. Cinco entes adscritos concentran las responsabilidades de este ministerio:
    • Viceministerio del Agua: vela por que el flujo de agua de los ríos y otros cuerpos de agua no se vea afectado por la actividad humana o por fenómenos naturales
    • Fundación de Educación Ambiental (FUNDAMBIENTE): capacita a la población para que desarrolle un papel protagónico en la solución de los dilemas ambientales,
    • Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMEH): coordina y regular la actividad hidrometereológica nacional
    • Hidrológica de Venezuela (Hidroven): Como casa matriz de los organismos responsables de la distribución del agua para consumo humano
    • Laboratorio Nacional de Hidráulica (LNH): Apoya al Estado en el aprovechamiento racional y manejo soberano del recurso agua
  2. Ministerio del Poder Popular para la Planificación y las Finanzas (MPPPF): formulación de políticas, estrategias y planificación para el desarrollo económico, social e institucional
  3. Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras (MPPAT): formulación de políticas y planificación de la actividad agrícola nacional, promover la seguridad alimentaria, desarrollo de zonas rurales, elaboración de la política de riego y administración de los sistemas de irrigación y drenaje. Tres organismos adscritos tiene relación directa con el tema del agua:
    • Instituto Nacional de Desarrollo Rural (INDER): promotor del Desarrollo Rural Integral
    • Instituto Nacional Tierras (INTI): administración, distribución y regularización de las tierras con vocación de uso agrario
    • Instituto Socialista de Pesca y Acuicultura (ISOPESCA): ordenación de los recursos pesqueros y acuícolas del país

Así mismo existen los siguientes diversos consejos para la gestión de las aguas en el país: Consejo Nacional de las Aguas, Consejos de Región Hidrográfica y Consejos de Cuencas Hidrográficas.

La participación ciudadana en la gestión del recurso agua: se materializa a través de los usuarios, los Consejos Comunales y los pueblos y comunidades a través de las siguientes instancias: Junta Principal de Usuarios del sistema de riego, Mesas Técnicas de Agua, Comités de Riego.

Gestión del agua

Todas las aguas son bienes del dominio público de la nación, insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley garantiza su protección, aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo hidrológico y los criterios de ordenación del territorio. El agua no puede ser privatizada ya que constitucionalmente es un bien público.

La ley de Agua (2007) establece las disposiciones que rigen la gestión integral de las aguas, como elemento indispensable para la vida, el bienestar humano y el desarrollo sustentable del país. La ley atenderá a los principios de: desconcentración, descentralización y eficiencia administrativa; participación ciudadana; cooperación interinstitucional; y flexibilidad para adaptarse a las particularidades y necesidades regionales y locales.

En lo que respecta al agua potable y saneamiento se establecieron mecanismos de gestión comunitaria del agua a través de la creación de las Mesas Técnicas de Agua, que son espacios para la discusión, el acuerdo, la coordinación y la búsqueda de las posibles soluciones a todos aquellos planteamientos de los distintos problemas que pudiesen existir. Hasta ahora se han creado más de 2000 mesas técnicas de agua, a lo largo de todo el país.

Financiación

Previo a la descentralización que tuvo lugar en la década de los noventa, las inversiones se financiaban, casi exclusivamente, mediante las transferencias que el gobierno realizaba a través de una serie de distintos programas, incluyendo fondos provenientes de instituciones financieras internacionales, y que eran transferidos en calidad de donación a los proveedores de servicios.

La ley de Agua 2007 contempla El Sistema Económico Financiero para la gestión integral de las aguas con los siguientes objetivos: asegurar el adecuado financiamiento de los instrumentos de gestión previstos en esta ley y estimular el uso eficiente de las fuentes de agua para contribuir con la sustentabilidad del recurso. Las fuentes de financiamiento del Sistema Económico Financiero para la gestión integral de las aguas estarán conformadas por los recursos provenientes de los aportes presupuestarios del Gobierno Nacional, Estatal y Municipal, los aportes de los usuarios de las aguas, provenientes de la contraprestación por el aprovechamiento previsto en esta ley y de las donaciones.

La función administrativa de los recursos estará bajo la responsabilidad del Fondo Nacional para la Gestión Integral de las Aguas, como nueva institución con carácter de servicios autónomo sin personalidad jurídica, con autonomía administrativa, financiera y de gestión de sus recursos físicos, presupuestarios y de personal. La plataforma definida con la nueva ley está en fase de reglamentación e implementación pasando la gestión del recurso un periodo de transición hacia la nueva estructura.

Políticas y legislación

La base fundamental del ordenamiento jurídico relativo a los recursos naturales, entre ellos el agua, está contenido en la Constitución Nacional.

En materia del ambiente y del agua, los instrumentos legales vigentes son de dos tipos, leyes orgánicas y ordinarias:

  • Leyes Orgánicas: Ley Orgánica del Ordenamiento del Territorio (1983), Ley Orgánica del Ambiente (2006), y Ley Orgánica para la Prestación de los Servicios Públicos de Agua Potable y Saneamiento Ambiental.
  • Leyes Ordinarias: Ley Forestal de Suelos y de Aguas (1966), Ley Penal del Ambiente (1992), Ley de Pesca y Acuacultura (2003), Ley de Tierras y Desarrollo Agrario (2005), Ley de Meteorología e Hidrología (2006), Ley de Aguas vigente (2007):

Ley de Aguas vigente (2007) aún no se ha podido desarrollar ni aplicar en toda su amplitud. La ley plantea una auténtica revolución en lo que se refiere al ejercicio del poder, el trabajo de la administración y la regulación de los derechos sobre el agua e instaura, decididamente los conceptos de gestión integral y unidad de cuenca. La Ley de Agua establece en su Art, 5: Todos los habitantes tienen derecho al acceso al agua en cantidades necesarias para sus necesidades y la eliminación sanitaria de sus excretas.

Medio ambiente y salud

La calidad de las aguas varía según la vertiente:

  • Vertiente Caribeña: Las principales ciudades y actividades económicas del país se ubican en esta vertiente y la mayoría de sus efluentes se vierten directamente a los cursos de agua. Los ríos Chama, Aguas Calientes, Guaire, Unare, Neverí, Manzanares y Guarapiche, transportan importantes cantidades de contaminantes orgánicos, inorgánicos y tóxicos hacia el lago de Maracaibo o directamente al mar Caribe, deteriorándose la calidad del recurso hídrico. Las actividades petroleras, petroquímicas y actividades conexas, son también causantes de graves problemas de contaminación.
  • Vertiente Atlántica: La contaminación está asociada a las aguas servidas sin tratamiento previo. Situaciones particulares se presentan en el Alto Apure, donde el río Uribante, a través de afluentes como el río Torbes, recibe las aguas servidas de San Cristóbal y pueblos vecinos y las aguas residuales de industrias artesanales. La naciente del río Cuyuní, está afectada por la deforestación y fragmentación de los bosques a causa de la minería ilegal. Ello origina un aumento en la cantidad de sedimentos y en la concentración en cantidades peligrosas de mercurio en agua y suelos. Un comportamiento similar se puede observar en las cuencas de los ríos Caura, Paragua, Parguaza, Cuchivero y Suapure.
  • Vertiente Amazónica: Se presume que pueda ser un área con un grado entre medio y bajo de afectación ambiental a los cursos de agua, siendo las actividades minera y de explotación de los recursos naturales, las que más estarían impactando a la región.

La salinización del suelo se está manifestándose de una manera creciente en las zonas donde se produce intrusión, donde las condiciones naturales acentúan el problema o donde se hace un mal manejo del suelo. La superficie con problemas de salinidad asociados a niveles freáticos altos por causas naturales o motivadas por malas prácticas en el manejo del riego no es significativa y se corresponde con pequeñas zonas aisladas con características de clima árido, ubicadas en los estados de Zulia y Falcón.

La degradación por sodificación del suelo (agricultura bajo riego) se localiza en los llanos centrales y occidentales (cultivo de arroz y pastos cultivados). También se presentan en áreas de riego, depresiones y afloramientos arcillosos de suelos erosionados, al norte de los llanos centro-orientales y en zonas subhúmedas al sur del lago Maracaibo.

Según datos recientes, los problemas de compactación de los suelos se están presentando en las áreas planas y bajas, no inundables, de los llanos altos occidentales y en las masas orientales. Son consecuencia de la incorporación de estas tierras al desarrollo agrícola.

Los suelos con graves problemas de erosión, que antes se concentraban en las zonas altas de los Andes, se localizan hoy en las partes bajas de la cordillera; sobre todo en las cuencas de los ríos Chama, Motatán, Uribante, Santo Domingo, Masparro, Boconó, Guanare y Acarigua y en la región centro-occidental (cuenca del Tocuyo). Problemas de erosión moderada se observan en áreas de altas pendientes de la cordillera de la costa en sentido oeste-este y, en menor grado, en la Sierra de Perijá.

En el país se detectan con cierta alerta epidemiológica tanto casos de enfermedades transmitidas por el agua como de infecciones transmitidas por vectores insectos u otros animales, que se crían y viven cerca de aguas contaminadas y no contaminadas. En el primer grupo las más notables son las enfermedades diarreicas y las hepatitis prevalecientes en las zonas marginales de las ciudades y el área rural por el inadecuado tratamiento de las aguas servidas y por las deficiencias de los servicios de evacuación de desechos o carestía de acceso a agua potable. Entre las enfermedades de origen vectorial relacionadas con el agua tienen significación en el país paludismo, fiebre amarilla y el dengue. En 1995, se diagnosticaron 22 056 casos de malaria, siendo los Estados Federales de Amazonas (2 729), Bolívar (10 002), Sucre (3 777) y Táchira (1 254), los más afectados.

Cada vez más se encuentran en los suministros de agua dulce residuos de productos químicos para la agricultura, fertilizantes, plaguicidas y desechos industriales. Esos productos químicos, aun en bajas concentraciones, con el tiempo se acumulan y causan enfermedades crónicas como cánceres, alergias y dermatitis. En Venezuela se detectan casos de intoxicación por pesticidas en las zonas productoras de cereales, hortalizas para la agroindustria y hortalizas para el consumo fresco en los estados Portuguesa, Guárico, Lara y Mérida ocasionados por malas prácticas agrícolas como el uso irracional de pesticidas, y las sobredosis aplicadas de fertilizantes o pesticidas en los sistemas de producción.

Tendencias en la gestión de los recursos hídricos en la agricultura

Las autoridades están realizado la revisión de la política nacional de riego y saneamiento de tierras, para promover el rescate de la infraestructura de riego y saneamiento de tierras, la incorporación a la agricultura de grandes extensiones de tierras, la participación activa de los productores en el proceso agrícola y la creación de una cultura de riego, que permita hacer de la agricultura una actividad rentable, capaz de abatir la dependencia foránea y reforzar la seguridad alimentaria del país.

En este sentido desde 2007 se están realizando las siguientes inversiones en riego:

  • Grandes sistemas de riego como el eje de desarrollo agrario socialista Rio Santo Domingo- Paguey (1 712 ha regables), el proyecto integral de desarrollo agrario socialista Río Guárico (60 000 ha), el proyecto integral de desarrollo agrario socialista Río Tiznados (32 200 ha), el proyecto agrario socialista Las Majaguas (32 600 ha), el proyecto agrario socialista Planicie de Maracaibo (20 000 ha), el proyecto agrario integral socialista Jose Ignacio de Abreu de Lima (35 000 ha) y el proyecto agrario integral socialista Valle de Quibor (26 000 ha).
  • Plan de perforación de pozos para apoyo a las comunidades.
  • Mantenimiento y recuperación de la infraestructura de riego existente, que involucra la nivelación de parcelas, restitución de las características hidráulicas en los canales de distribución, recuperación y ampliación de los caudales en pozos profundos, mantenimiento en las estructuras de control y aforo.

Principales fuentes de información

Caretta, M.A., Cadena Montero, G.Y., Sulbarán, L., Sandovai, R. 2015. La Revolución Tiene Cara De Campesina?' Un caso de estudio de la participación activa de las mujeres en el riego del Páramo venezolano.

CONARSAT. 1997. Política y Plan Nacional de Riego y Saneamiento de tierras. Consejo Nacional de Riego y Saneamiento de Tierras.

COPLANARH/MOP. 1970. Recursos de las aguas subterráneas en Venezuela. Comisión de Plan Nacional de Aprovechamiento de los Recursos Hídricos/Ministerio de Obras Publicas.

El Troudi, H., Rivas, O. y Ríos, V. 2008. Transición demográfica de la población venezolana 1950 -2050.

Georgescu, P. 2000. Diagnóstico del Transporte Internacional y su Infraestructura en América del Sur (DITIAS): Transporte fluvial (Amazonas y Orinoco). ALADI, Montevideo, Septiembre 2000.

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INE. Proyecciones de Población. Instituto Nacional de Estadísticas.

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MPPA. 2010. Bases para el Plan Nacional de gestión integral de las aguas. Documento borrador. Ministerio del Poder Popular para el Ambiente.

MPPA-FUNDAMBIENTE. 2006. Recursos hídricos de Venezuela, 1ª Edición.

MPPAT. 2011. VII Censo agrícola nacional. Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y la Tierra.

Rodríguez-Betancourt, R., y González-Aguirre, J. 2000. El manejo de los recursos hídricos en Venezuela. IWMI, Serie Latinoamericana; No, 18, México, D,F, México: Instituto Internacional del Manejo de Agua.

     
   
   
       
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