FAO
enero 2008  -  Nueva publicación


Control del agua: sistemas globales de cartografía existentes e iniciativas

Documento de antecedentes, agosto de 2006











En muchas regiones del mundo se duda de la sostenibilidad del agua a largo plazo. Actualmente, los seres humanos usan aproximadamente la mitad del agua que se dispone fácilmente. El uso de agua ha aumentado más del doble que el índice de población, y varias regiones ya sienten periódicamente la escasez del agua. Tanto la cantidad del agua como la calidad del agua se están convirtiendo en temas importantes en muchos países. Los problemas se relacionan con la mala distribución del agua y los precios, el mal uso, y la falta de una adecuada gestión integrada. Las mayores tomas de agua son para la agricultura, la industria, y el consumo interno.

La mayor parte del agua utilizada por las industrias y los municipios a menudo se devuelve a los cauces con un degrado en la calidad. La agricultura de irrigación, responsable de casi el 40 % de la producción mundial de comida, usa aproximadamente el 70 % de la toma total de agua (90 % en los trópicos secos). El agua subterránea, que se suministra a uno tercio de la población mundial, se está usando cada vez más para el riego. Las capas freáticas están descendiendo en muchas áreas, haciendo más caro su acceso.

Cada día, las enfermedades de diarrea, por causas fácilmente prevenibles, se cobran la vida de unos 5000 niños pequeños en todo el mundo. La suficiencia y la mejora de la calidad del agua potable y una sanidad básica pueden cortar este número de víctimas simple y dramáticamente, el bajo coste del tratamiento del agua en el ámbito familiar tiene la posibilidad de salvar más vidas.

Los mayores problemas de la calidad del agua provienen de la contaminación de las aguas residuales, del uso en la agricultura intensiva de fertilizantes y pesticidas, residuos industriales, la entrada del agua salada, y la erosión del suelo. En muchos países en desarrollo, los ríos que han pasado por grandes ciudades son un poco más limpios que las alcantarillas abiertas.

Cada vez más se citan a los gobiernos y a los donantes para poner en marcha un sistema uniforme y consistente para controlar los impactos de iniciativas que se relacionan con el agua. Además, los cuerpos normativos de los formuladores de política necesitan ampliar y, en otro momento, centrar las fuentes de las que tomar la información sobre los resultados de las estrategias del agua. Las cifras en conjunto también se necesitan para defender y proponer conocimientos y para preparar las próximas estrategias y políticas.

En este proceso es crucial la movilización de recursos económicos necesarios de parte de donantes y prestamistas, mostrándoles que el impacto de iniciativas que se relacionan con el agua en países pobres puede ser tasado con fiabilidad y que es notable su impacto en el desarrollo humano y en la sostenibilidad del entorno. Sin embargo, la experiencia demuestra que es difícil controlar e informar de los progresos de los programas individuales, y comprobar que los principios racionales de agua se han puesto en práctica realmente. Es necesaria la coordinación internacional para controlar el estado de los recursos hídricos en el mundo, el acceso a los servicios básicos y el progreso hacia objetivos concordados y metas, a fin de guiar futuras inversiones y esfuerzos para conseguir estos objetivos.

(disponible en inglés)


Haga click aquí para ver el documento.


¿sugerencias? escriba al webmaster

© FAO, 2007