Una Salud

La salud de los animales, las personas, las plantas y el medio ambiente están interrelacionadas. Una Salud es un enfoque integrado que reconoce esta relación fundamental y garantiza que los especialistas de múltiples sectores trabajen juntos para hacer frente a las amenazas para la salud de los animales, los seres humanos, las plantas y el medio ambiente. La repercusión y respuesta mundial a la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), una crisis sanitaria causada por un virus transmitido de animales a personas, pone de relieve la necesidad de una acción coordinada entre los diferentes sectores con miras a proteger la salud y prevenir perturbaciones en los sistemas alimentarios.

La FAO promueve Una Salud en la labor sobre seguridad alimentaria, agricultura sostenible, inocuidad alimentaria, resistencia a los antimicrobianos (RAM), nutrición, sanidad animal y vegetal, pesca y medios de vida. Garantizar el enfoque “Una salud” es esencial para lograr progresos con vistas a anticipar, prevenir, detectar y controlar las enfermedades que se propagan entre los animales y los seres humanos, hacer frente a la RAM, asegurar la inocuidad de los alimentos, prevenir las amenazas para la salud humana y animal relacionadas con el medio ambiente y combatir muchos otros desafíos.

La adopción del enfoque “Una salud” es fundamental para la consecución de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) conexos.

La FAO colabora con asociados a fin de promover la salud mundial, eliminar el hambre, promover la inocuidad alimentaria y la nutrición saludable, prevenir y controlar las zoonosis y la RAM, proteger los medios de vida de los agricultores ante los efectos de las enfermedades de las plantas y los animales y aumentar la sostenibilidad de las prácticas agrícolas. Somos un mundo que trabaja unido por Una Salud.

El papel de la FAO

La FAO ayuda a los Miembros a elaborar y aplicar estrategias de “Una salud” eficaces y colaborativas, abordando simultáneamente la salud de las personas, los animales, las plantas y el medio ambiente. El enfoque “Una salud” se utiliza para diseñar y aplicar programas, políticas y leyes.

La FAO, en tanto centro de conocimientos técnicos, adopta este enfoque para proteger la salud de las personas, los animales y las plantas; apoyar la gestión y conservación de los recursos naturales; garantizar la seguridad alimentaria; facilitar el acceso a alimentos inocuos y nutritivos; combatir la RAM; promover los esfuerzos de adaptación al cambio climático y mitigación de sus efectos y promover la pesca sostenible y la producción agrícola.

A fin de anticipar, prevenir, detectar y responder a los brotes de enfermedades de las plantas y los animales y transmitidas por los alimentos y la RAM, la FAO alienta el intercambio de datos epidemiológicos e información de laboratorio entre los diversos sectores y países, lo que puede dar lugar a una planificación y respuesta más eficaz.

La FAO colabora con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) en la Alianza Tripartita FAO/OIE/OMS con objeto de crear y respaldar programas de Una Salud. Se llevan a cabo actividades de planificación, comunicación, colaboración y respuesta adecuadas en cuanto al enfoque “Una salud” cuando funcionarios gubernamentales, investigadores y trabajadores de distintos sectores a escala local, nacional, regional y mundial unen sus fuerzas.

Datos clave

Un 60 % de los patógenos que afectan los humanos provienen de los animales, de los cuales alrededor de tres cuartas partes son de origen silvestre.
El enfoque “Una salud” puede reducir las posibles amenazas en la interfaz entre animales, humanos y ecosistemas, protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente.
Los miembros de las Naciones Unidas respaldan el enfoque “Una salud”; muchos han establecido grupos de trabajo multisectoriales sobre la RAM.
Apoyar las prácticas agrícolas es esencial para prevenir, mitigar y gestionar las enfermedades de las plantas, asegurando que las cosechas puedan alimentar a todas las personas.
Las buenas prácticas de la granja a la mesa constituyen el enfoque “Una salud” en el ámbito de la inocuidad alimentaria.

Entre las prioridades de Una Salud de la FAO cabe citar las siguientes:

Fortalecer los sistemas de seguimiento, vigilancia y notificación a nivel regional, nacional y local a fin de prevenir y detectar la aparición de enfermedades zoonóticas y de los animales y controlar la propagación de enfermedades.

Entender los factores de riesgo, incluidos los contextos socioeconómicos y culturales, de que se propaguen enfermedades de la fauna silvestre a los animales domésticos y los seres humanos, con objeto de prevenir y gestionar brotes de enfermedades.

Desarrollar las capacidades a escala regional, nacional y local para mejorar la coordinación y el intercambio de información entre las instituciones y las partes interesadas.

Reforzar la infraestructura de sanidad veterinaria y vegetal y las prácticas inocuas de producción animal y de alimentos de la granja a la mesa.

Aumentar las capacidades de los sectores de la alimentación y la agricultura para combatir y reducir al mínimo los riesgos de la RAM.

Promover la inocuidad alimentaria a nivel nacional e internacional.

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