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Lecciones aprendidas

 

Proyecto/Tópico:

Participación: un instrumento para el desarrollo territorial sostenible.

   

Autores del documento:

 

Groppo, Paolo (NRLA)

Rossi, Massimo (NRLA)

Cenerini, Carolina (NRCB)

 

Documento completo:

Reunión sobre el Desarrollo Territorial, 8 Junio de 2007 (Sede Central de la FAO, Roma).

Ver la Agenda de la Reunión (en inglés)

   

Enfoques participativos utilizados:

  • Desarrollo Territorial Participativo y Negociado (PNTD)
  • Regionalización y Diferenciación - Información, Capacitación y Organización (RED-IFO)
  • Desarrollo Participativo del Uso de la Tierra (PLUD)
  • Metodología de Pedagogía Audiovisual (PAV)

Durante los últimos años se ha venido destacando cuánto es necesario que el diálogo al interno de un territorio sea estimulado y apoyado. El territorio se concibe entonces cada vez más como una arena para el diálogo y la negociación. El diálogo social, que sea bajo forma de un conflicto o de un acuerdo sobre proyectos de desarrollo territorial, es esencial para construir la fábrica social del territorio, para elaborar sinergias dentro del sistema territorial y para reconocer todos los actores sociales como promotores de desarrollo territorial, integrando la diversidad de sus intereses y estrategias.

Los diferentes y a veces conflictivos valores, visiones e intereses relacionados con el uso y la gestión de la tierra y otros recursos naturales coexisten en un determinado territorio y tienen que ser orientados hacia un terreno común que sirva de base para la planificación de estrategias de desarrollo territorial. La negociación es el medio para conducir este diálogo hacia un acuerdo. Con el termino “negociación” no nos referimos únicamente a la gestión de situaciones de conflicto sino a cualquier proceso de búsqueda, a través del diálogo, de maneras para armonizar la diversidad de intereses.

Si se percibe el desarrollo territorial como producto de un proceso negociado que involucra a la comunidad local, la participación efectiva de todos los actores se convierte en un prerrequisito esencial para mejorar sus condiciones de vida. La promoción de una visión negociada y concertada del desarrollo territorial requiere una discusión entre los actores implicados para llegar a identificar cuáles son las intervenciones posibles y de qué manera realizarlas. Los principales retos para el desarrollo territorial son: reducir las asimetrías de poder, estimular la confianza mutua entre actores, apoyar la circulación y el acceso a la información, promover la equidad social y permitir procesos democráticos de toma de decisiones. Para hacer frente a estos desafíos con la finalidad de fomentar una participación amplia y fortalecer la confianza horizontal y vertical, es imprescindible estimular la creación de alianzas entre agencias de cooperación, instituciones gubernamentales, la sociedad civil y sus representantes – organizaciones campesinas, institutos de investigación, sindicatos, etc.

El 8 de junio de 2007 se organizó en FAO una reunión sobre el tema del desarrollo territorial con el fin de compartir experiencias prácticas y dudas metodológicas. La reunión, presidida por la Unidad de Tenencia y Gestión de la Tierra (NRLA), contó con la participación de más de 35 funcionarios de varias unidades de la FAO. Los enfoques participativos y “desde abajo” fueron destacados como factores clave para realizar iniciativas eficaces de desarrollo territorial. Se analizaron las experiencias pasadas y actuales con el objetivo de listar las lecciones que servirán de guía sobre cómo implementar un diálogo de tipo inclusivo.

Lección aprendida nº1 – Equidad

El desarrollo territorial se propone reducir las desigualdades y promover una distribución equitativa de recursos y oportunidades. Sin embargo, a menudo se ha descuidado esta cuestión en experiencias presentes y pasadas de la FAO

En Ghana, en 2006, la FAO hizo un diagnóstico sobre la experiencia del proyecto de Desarrollo Rural Basados en la Comunidad (CBRDP). En ella, se observó que CBRDP utilizaba un nivel limitado de triangulación porque la gama de instrumentos participativos era muy reducida y porque la identificación de categorías entre la población local era insuficiente. En ese caso, la adopción de los siguientes instrumentos habría sido recomendable: diagnóstico histórico, entrevistas semi-estructuradas, análisis de los grupos de interés, grupos de discusión. Además, el proyecto CBRDP no había catalogado la población en grupos claves según criterios claros y convenidos (edad, género, ingresos). En Senegal, en cuyas regiones se han observado condiciones de vida diferentes, muchos programas fueron implementados de forma homogénea (es decir, sin destacar áreas-objetivo) en todas las regiones. El resultado fue un aumento de la desigualdad entre las regiones más ricas y las más pobres. También en Senegal se ha observado otro caso de desigualdades crecientes, debido a la promoción de iniciativas de desarrollo territorial que descuidaban la consideración de la fragmentación territorial como prerrequisito para la planificación de intervenciones. Una metodología de la FAO llamada “Regionalización y Diferenciación – Información, Capacitación y Organización (RED-IFO)” fue utilizada en 2005 para analizar las relaciones entre los procesos de participación y de descentralización en el país. El análisis reveló que, debido a la preponderancia de asimetrías en los niveles organizativos en el campo, se había producido una malversación de poder y los actores más fuertes habían transferido los recursos durante el proceso de descentralización.

Por tanto, los diferentes grupos y regiones clave deben ser identificados en la primera fase del proyecto, en la que se debería trazar detenidamente el mapa de los impactos esperados en cada grupo y región, y además integrar acciones correctivas adecuadas teniendo como objetivo la equidad.

Lección aprendida nº2 – Territorio

El Desarrollo Participativo del Uso de la Tierra (PLUD) fue aplicado en las municipalidades de Bosnia y Herzegovina por el Inventario de la Situación Posguerra de los Recursos Terrestres en Bosnia y Herzegovina (GCP/BIH/002/ITA). Se implementaron las siguientes fases: Zonificación Económico-Ecológica, identificación de las habilidades de los profesionales especializados (paciencia, creatividad, flexibilidad, habilidad comunicativa, capacidades técnicas), elaboración de un Pacto Territorial, identificación de un portafolio de desarrollo compuesto por una lista de ideas para proyectos, formulación e implementación de proyectos a través del Enfoque del Marco Lógico y monitoreo y evaluación participativos.

La municipalidad de Gračanica, situada en el noreste de Bosnia, es una de las diez municipalidades en las que el PLUD se está implementado actualmente. Dicha municipalidad, que ha definido el desarrollo rural como una de sus orientaciones estratégicas, se está convirtiendo en una municipalidad única en la entidad federal de BIH. A saber, además de una base de datos digital que ofrece información sobre los recursos terrestres, recursos socio-económicos y un análisis de las técnicas agrícolas que estará disponible cuando finalice el proceso del PLUD, la municipalidad está a punto de llevar a cabo un censo de las unidades agrícolas familiares que completará las bases de datos y hará posible que se tomen decisiones de planificación acertadas para cumplir con su orientación estratégica hacia el desarrollo rural. “Para una mejor planificación del uso de los recursos naturales y para la identificación de regiones específicas con un gran potencial para la agricultura, una buena base de datos y varios mapas temáticos son medios invaluables”. Nermina Trutović, coordinadora local del PLUD, afirmó: “Los datos sobre los recursos naturales y las unidades agrícolas familiares disponibles en la actualidad, en muchas otras municipalidades son muy escasos y desfasados”.

Lección aprendida nº 3 – Comunicación

El desarrollo territorial está impulsado por la calidad de la comunicación entre los grupos de interés locales. En particular, la comunicación está directamente relacionada con el diálogo y la mediación, que desempeñan un papel crucial en el éxito de las iniciativas participativas exitosas. Durante los últimos años, la función de la comunicación ha sufrido un cambio drástico dejando de ser una transferencia del mensaje de los técnicos a los campesinos en un solo sentido, de arriba hacia abajo, para pasar a ser un proceso social que empieza con los campesinos y que reúne ambos grupos compartiendo conocimientos en una comunicación entre iguales. Este enfoque, conocido como comunicación participativa, destaca la importancia de la identidad cultural, la acción concertada y el diálogo, los conocimientos locales y participación de los actores involucrados a todos niveles: internacional, local e individual.

El uso de los procesos de comunicación ayuda a la población rural a compartir experiencias, encontrar un terreno común para colaborar y participar activamente en la gestión de las actividades agrícolas y de desarrollo rural

En Bolivia el uso de la metodología de la Pedagogía Audiovisual (PAV), una metodología de comunicación que se propone analizar e integrar los conocimientos tradicionales de los campesinos con conocimientos científicos modernos, obtuvo un gran éxito: ha sido aplicado en los últimos años por el proyecto Comunicación para el Desarrollo en América Latina (GCP/RLA/114/ITA) y también por el proyecto GCP/ BOL /034/ITA. Las Unidades de Capacitación Guaraní y por el Centro de Capacitación y Comunicación para la Agricultura Sostenible y la Gestión de los Recursos Naturales organizaron talleres intensivos de capacitación audiovisual. Se reforzaron las capacidades de las municipalidades locales en la planificación del desarrollo territorial y en la gestión de los recursos naturales. Las políticas de descentralización junto con las organizaciones locales reforzadas han facilitado la implementación de los Planes Participativos de Gestión de Recursos Hídricos y Forestales.

Lección aprendida nº 4 – Flexibilidad

Las iniciativas de desarrollo territorial deberían basarse en una visión sistémica del territorio (dos dimensiones; multi-sectorial y holística), que ofrece una visión correcta de su funcionamiento (dinámicas, flujos, relaciones inter-territoriales, límites) y que posibilita la integración vertical y horizontal entre escalas territoriales (local, subregional, nacional, internacional) y niveles (por ejemplo: geográfico, socio-económico, administrativo). Además, permite centrarse en los recursos del territorio (incluyendo el patrimonio cultural y natural), sus potenciales y sus limitaciones. Dicha visión requiere un enfoque específico y flexible, basado en la plena comprensión de los recursos territoriales y sus específicas dinámicas que una metodología predeterminada no puede proporcionar.

Los principios del Enfoque Territorial Participativo y Negociado (PNTD)

En este contexto, vale la pena mencionar el Enfoque Territorial Participativo y Negociado (PNTD) que señala los varios momentos en los que se articula el proceso de negociación territorial, destacando lo principios esenciales que pueden ser considerados la base de cada acción de desarrollo:

Basado en los actores: reconocimiento de la heterogeneidad de los intereses de los actores y de sus visiones del territorio.

Basado en el territorio: concepción del territorio como unidad espacial de análisis, determinado por las relaciones sociales e históricas entre los actores y el territorio.

Dinámico: comprensión de (y aprendizaje desde) la complejidad de un entorno variable para apoyar modelos positivos de cambio y mitigar modelos negativos.

Sistémico: suposición de la complejidad de un contexto territorial y de las interdependencias entre territorios diferentes y dentro de un mismo territorio.

Multi-sectorial: integración de las dimensiones ambientales, sociales, económicas, políticas y culturales de las visiones del territorio de los actores.

Multi-nivel: integración de los diferentes niveles territoriales y escalas en el sistema de gobernanza.

Participativo y negociado: noción del territorio como arena de negociación para fortalecer el diálogo y la confianza mutua, así como aumentar el poder de negociación.

Modesto: reconocimiento de la utilidad de diferentes disciplinas, métodos e instrumentos; establecer un orden de prioridades en las áreas de intervención y en los problemas que afrontar; identificación de proyectos territoriales modestos (elementos: un propósito, objetivos e indicadores limitados).

Dichos principios han estado en decadencia de forma diferente según las especificidades de los países y las visiones de los actores. La necesidad de promover la inclusión efectiva de diferentes actores en la elaboración y en la implementación de los proyectos, políticas y programas es una prioridad. El proceso impulsado por el mecanismo de la negociación y del diálogo es un componente fundamental del resultado final: permite el desarrollo de nuevas sinergias al interno de un territorio considerando los vínculos entre todos los actores involucrados.

 



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