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Partnerships
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Las cooperativas, incluidas las agrarias, son organizaciones autónomas que dependen de sus afiliados. Se basan en principios de no discriminación, proporcionan una serie de servicios para sus miembros, entre los que cabe mencionar las oportunidades de mercado, y responsabilizan a todos sus miembros, tanto mujeres, como hombres y jóvenes. Las cooperativas representan un modelo único de empresa con una conciencia social. Las cooperativas agrícolas y alimentarias son instrumentos importantes para reducir la pobreza y generar empleo, contribuyendo así al desarrollo socioeconómico y, en última instancia, a la seguridad alimentaria.
El modelo de la empresa cooperativa existe en muchos sectores de la economía, entre ellos la agricultura, las cuestiones relacionadas con el consumidor, la comercialización y los servicios financieros, y la vivienda. Las cooperativas agrícolas y alimentarias representan una parte importante del sector cooperativo en países desarrollados y en desarrollo; el 30 % de las 300 cooperativas de mayor tamaño se encuentra en el sector de la agricultura. Las cooperativas pueden tomar una gran variedad de formas, desde asociaciones comunitarias pequeñas a sindicatos, federaciones y cámaras agrarias.
El sector cooperativo representa un porcentaje importante del producto interno bruto (PIB) en muchas economías. En todo el mundo, las cooperativas tienen más de mil millones miembros, una gran proporción de los cuales se encuentra en el sector de la agricultura. Por ejemplo, en el Brasil, el 37 % del PIB agrícola se genera a través de las cooperativas; en Egipto, cuatro millones de agricultores obtienen sus ingresos a través de las cooperativas; en Etiopía son 900 000 y en la India, 16,5 millones de litros de leche se recogen todos los días de 12 millones de agricultores en cooperativas lecheras. En Europa, las cooperativas agrícolas poseen cuotas de mercado globales cercanas al 60 % de la transformación y comercialización de los productos agrícolas y alrededor del 50 % del suministro de insumos, mientras que las cifras correspondientes en los Estados Unidos de América son del 28 % de la transformación y comercialización y el 26 % del suministro de insumos. Está demostrado que unas cooperativas agrícolas y alimentarias fuertes contribuyen a mejorar la seguridad alimentaria y son muy resistentes a las perturbaciones y crisis financieras, del medio ambiente y de otros sectores. Son capaces de ofrecer una gama de servicios para sus miembros, en particular, el acceso a los insumos productivos, a mercados de productos, a la información y a la comunicación. También permiten que sus miembros obtengan acceso a recursos naturales y que los gestionen, y permiten que sus miembros tengan una voz en los procesos de toma de decisiones que influyen en las políticas. Sin embargo, las cooperativas son capaces de prosperar y actuar como un vehículo para la inclusión y la integración en el mercado para sus miembros solo si tienen capacidades y se encuentran en un entorno propicio. En otras palabras, necesitan condiciones favorables, entre las que cabe mencionar las políticas acertadas, incentivos económicos, un marco regulador y un marco jurídico favorables, y marcos de participación que les permitan consultar y entablar un diálogo con distintas partes interesadas, en particular los responsables de la toma de decisiones. Todas estas condiciones son necesarias para el establecimiento, el desarrollo y la sostenibilidad de las cooperativas.
Dada su importancia para reducir la pobreza y lograr la seguridad alimentaria, la FAO ha reafirmado recientemente su compromiso de fortalecer las cooperativas agrícolas y alimentarias y de aumentar el conocimiento y la comprensión de las mismas por medio de alianzas con diferentes actores, incluidas las propias cooperativas y los gobiernos nacionales.
En el contexto del Año Internacional de las Cooperativas (AIC) en 2012, la FAO ha unido sus fuerzas con los demás organismos con sede en Roma (el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA)), el Comité para la Promoción y el Progreso de las Cooperativas y otras entidades de las Naciones Unidas para promover y fomentar el conocimiento y la comprensión del papel de las cooperativas agrícolas y alimentarias en la creación de empleo, la mitigación de la pobreza y la mejora de la seguridad alimentaria.
Para lograr este objetivo, la FAO y sus asociados han venido desarrollando una estrategia con el fin de aplicarla durante el AIC y una vez concluido este. Esta estrategia comprende la organización de una serie de actividades de sensibilización pública, la elaboración de materiales sobre políticas y comunicación referentes a las áreas temáticas de las cooperativas y el apoyo técnico a los gobiernos nacionales en el establecimiento y desarrollo de un entorno propicio para las organizaciones de productores y las cooperativas. Estas actividades se llevan a cabo a través del Grupo de trabajo interdepartamental de la FAO sobre creación de instituciones para la agricultura y el desarrollo rural, en asociación con organismos de las Naciones Unidas, los órganos rectores, las organizaciones de productores y las cooperativas, y otras partes interesadas. |
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