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©FAO-Alessia Pierdomenico

Nutrición y sistemas alimentarios

La malnutrición afecta a todos los países y a una de cada tres personas. Adopta muchas formas: del hambre crónica al déficit de micronutrientes y del retraso en el crecimiento de los niños a la obesidad.

La nutrición empieza con lo que comemos.

La FAO trabaja con Estados miembros para implantar políticas, inversiones y programas que tengan en cuenta la nutrición. Al incorporar este factor en los sectores, la FAO no solo trabaja con los ministerios de agricultura y sanidad, sino también con los de bienestar social, educación, comercio e industria, finanzas, planificación, agua y saneamiento.

Adoptando un enfoque basado en la cadena de valor, la FAO establece asociaciones con gobiernos y para fortalecer los sistemas alimentarios y agrícolas, a fin de mejorar la nutrición y la agricultura. La FAO también facilita el diálogo de alto nivel necesario entre los gobiernos y sus asociados para elaborar normas y enfoques comunes para sistemas alimentarios sostenibles y dietas saludables.

Poniendo el foco en los sistemas alimentarios, es decir, en cómo producimos, recolectamos, almacenamos, transportamos, elaboramos y aseguramos el acceso a los alimentos, podemos fomentar dietas más adecuadas y mejorar nuestra salud y el uso de los recursos naturales.

Principales mensajes de políticas

  • Son necesarios cambios profundos en nuestros sistemas alimentarios y hábitos de consumo actuales para combatir los problemas de nutrición que afectan a más de 2 000 millones de personas, sobre todo en países en desarrollo.
  • La malnutrición cuesta billones de dólares a las economías mundiales por el aumento de los costos sanitarios y la pérdida de productividad. Por lo tanto, invertir en nutrición es tanto un imperativo moral como una inversión económica sensata.
  • Un enfoque basado en los sistemas alimentarios para atacar la malnutrición exige programas integrales y políticas públicas coherentes que aborden ambos lados (oferta y demanda) de los alimentos, así como el entorno alimentario en el que los consumidores participan en un sistema alimentario para tomar sus decisiones relacionadas con los alimentos. Las políticas, los programas y las inversiones deben estar "atentos a la nutrición", es decir, el aspecto de la nutrición debe integrarse en las políticas sectoriales.
  • Estas son algunas medidas políticas del sistema alimentario que favorecen dietas saludables: incentivos para fomentar la producción de alimentos ricos en nutrientes, como la fruta y las verduras; inversiones en infraestructuras de transporte y de la cadena del frío para reducir la pérdida de alimentos; leyes para la reformulación de alimentos; reglamentos para las cadenas de tiendas y las de servicios alimentarios; políticas de etiquetaje de los alimentos y legislación para asegurar las adquisiciones institucionales a pequeños agricultores locales donde corresponda.
  • He aquí algunas medidas políticas del sistema alimentario con las que se pretende apoyar la promoción de dietas saludables: incentivos para estimular la producción de fruta y verduras; reformulación de alimentos procesados para mejorar sus perfiles nutricionales; reglamentos que controlen las cadenas de tiendas y las de servicios alimentarios; políticas de etiquetaje de los alimentos o políticas de adquisiciones para los alimentos servidos en lugares públicos.
  • El Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición (2016-2025) es una oportunidad sin precedentes para que los países y sus asociados no solo se comprometan con los objetivos de nutrición, sino también actúen en consecuencia intensificando sus esfuerzos y aumentando la inversión en nutrición, a fin de cumplir la meta del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) que consiste en eliminar la malnutrición en todas sus formas en 2030.

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