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La Agenda de Desarrollo Post-2015 y los Objetivos de Desarrollo del Milenio

Derechos de Tenencia

  • La erradicación del hambre y de la pobreza y el uso sostenible de los recursos naturales depende en gran medida de cómo las personas, las comunidades y otros grupos consiguen acceso a la tierra, a los recursos de pesca y a los bosques. El acceso a los recursos naturales está definido y regulado por los derechos de tenencia.
  • Unos derechos de tenencia seguros son cruciales para la erradicación del hambre y la pobreza, la sostenibilidad del medio ambiente, y la promoción de inversiones responsables. Derechos de tenencia a los recursos naturales inadecuados e inseguros a menudo resultan en pobreza extrema y hambre.
  • La presión sobre la tierra y los recursos naturales y la tensión en torno a los acuerdos de tenencia aumentan a medida que se cultivan nuevas zonas para alimentar a una población que crece rápidamente.
  • La gobernanza responsable de la tenencia es un factor esencial que posibilita mejorar las condiciones de tenencia, especialmente aquellas de los pobres. Las Directrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional son un mecanismo fundamental en la lucha contra el hambre y la malnutrición.

Introducción

Los derechos de tenencia representan el reconocimiento por parte de la sociedad que las personas específicas, como individuos o grupos, tienen derecho a utilizar o controlar determinados recursos naturales de ciertas maneras. Pueden incluir desde el derecho de propiedad hasta los derechos de uso frecuente para la subsistencia de los pobres, como los derechos a recoger leña o para alimentarse de plantas de cultivos arbóreos. Como las normas de tenencia tienden a desarrollarse en formas que establecen las relaciones de poder en una sociedad, los miembros y los grupos más vulnerables tienden a tener formas más débiles y más inseguras de los derechos de tenencia. Arreglos de tenencia también reflejan la distribución del poder dentro de los hogares, lo que a menudo resulta en la discriminación contra la mujer.

Gran parte de los pobres tienen diversos medios de vida, y a menudo dependen del acceso a varios recursos naturales diferentes. Hoy en día, los sectores agrícola, forestal y pesquero emplean a 1 000 millones de personas, y el sector alimentario proporciona medios de vida directos e indirectos a 2 600 millones. La tierra suele ser el activo más importante, dado que la mayoría de los hogares dependen de la agricultura para sus medios de vida.

La gobernanza de la tenencia es un elemento crucial, determinando si, y de qué manera, las personas, comunidades y otros grupos son capaces de adquirir derechos de utilización y control de la tierra, la pesca y los bosques. Muchos problemas de tenencia surgen debido a la débil gobernanza, y los intentos para solucionarlos se ven afectados por la calidad de ésta.

 

Desafíos clave

Una gobernanza de la tenencia débil afecta negativamente al crecimiento económico, la estabilidad social, y la utilización sostenible de los recursos naturales y del medio ambiente. Las personas pueden ser condenadas a una vida de hambre y pobreza si pierden los derechos de tenencia de sus viviendas, tierras, pesquerías y bosques debido a prácticas de tenencia corruptas o si los organismos administrativos no los protegen. Las personas pueden incluso perder la vida si una gobernanza débil de la tenencia provoca conflictos violentos.

Resulta a menudo necesario realizar reformas de los sistemas de tenencia para mejorar los arreglos de tenencia.  En las últimas pocas décadas se ha llevado a cabo gran parte de una genuina reforma agraria y ésta ha contribuido a reducir la enorme desigualdad de acceso a los derechos sobre las tierras rurales: por ejemplo hoy en día alrededor de 1 500 millones de personas son menos pobres que en el pasado y muchas tienen mayor seguridad de la tenencia y derechos de tenencia reforzados. Sin embargo, las personas pobres y más vulnerables en el mundo siguen teniendo un acceso limitado a los recursos naturales  de los cuales dependen sus medios de vida.

Las condiciones de tenencia tienen un impacto sobre cómo los agricultores y otras personas deciden utilizar la tierra y si van a invertir en mejoras:

  • Políticas de tenencia inadecuadas y acceso desigual puede resultar en un cultivo o pastoreo excesivo de las tierras marginales. Las reformas de tenencia pueden promover prácticas en el uso de la tierra que mejoran la gestión y la sostenibilidad de los recursos naturales.
  • Los agricultores  están más predispuestos a invertir en mejorar sus tierras a través de medidas de protección del suelo, la plantación de árboles y la mejora de los pastos si tienen derechos de tenencia seguros y pueden esperar beneficiarse de sus inversiones en el largo plazo.
  • Las mujeres realizan contribuciones esenciales a la agricultura, sin embargo, en todas las regiones en desarrollo, las mujeres tienen sistemáticamente derechos de tenencia que son a menudo menos seguros, más limitados, o adquiridos a través de otras personas, como por ejemplo los miembros masculinos de la familia.

¿Qué hay que hacer?

LasDirectrices Voluntarias sobre la Gobernanza Responsable de la Tenencia de la Tierra, la Pesca y los Bosques en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional”, respaldadas por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) en mayo de 2012, representan el primer instrumento mundial intergubernamental integral sobre la tenencia y su administración. El propósito de estas Directrices Voluntarias es servir como referencia y proporcionar orientación para mejorar la gobernanza de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques con el objetivo primordial de lograr la seguridad alimentaria para todos y apoyar la realización progresiva del derecho a una alimentación adecuada en el contexto de la seguridad alimentaria nacional.”

Las Directrices ofrecen un marco que los Miembros pueden utilizar cuando desarrollen sus propias estrategias, políticas, legislación, programas y actividades. También permiten a  los gobiernos, a la sociedad civil, el sector privado y los ciudadanos juzgar si las acciones propuestas, y las acciones de otros, son prácticas aceptables.

Las Directrices Voluntarias se iniciaron por la FAO y se finalizaron tras negociaciones intergubernamentales consultivas e inclusivas, bajo los auspicios del CSA, y en las que participaron la sociedad civil y el sector privado. La aplicación de las Directrices se ha animado en la Conferencia de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas Rio+20 en junio de 2012, la Asamblea General de la ONU, el G-20 y el G-8, la Asamblea Parlamentaria de la Francofonía, y en la Cumbre de los Ministros de Agricultura en Berlín.    

La FAO ha establecido un programa de implementación a nivel mundial, regional y nacional que se apoya a través de contribuciones voluntarias de sus asociados que aportan recursos. Sin embargo, la implementación exitosa de las Directrices Voluntarias requerirá la participación de todas las partes interesadas (gobiernos y sus organismos técnicos, sociedad civil, sector privado incluidos los inversores y las organizaciones profesionales, universidades y los institutos de investigación, instituciones financieras internacionales, organizaciones regionales, la ONU y sus agencias, y asociado que aportan recursos). Para ello será necesario fortalecer la cooperación y las alianzas entre estos diversos actores.