NeBambi Lutaladio

Nueva luz sobre un "tesoro enterrado"

En 2007 se asignó una nueva tarea a NeBambi Lutaladio, especialista en raíces y tubérculos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO): coordinar la implementación del Año Internacional de la Papa (AIP).

Se recibió con cierto escepticismo la noticia del Año Internacional de la Papa. ¿Le parece que el público está comenzando a entender su objetivo?

"Algunas personas se sorprendieron de que las Naciones Unidas dedicaran un año a algo tan común como las papas. Pero a nosotros nos pareció una gran oportunidad de crear conciencia del verdadero valor de la papa para la población rural, para la economía y para la seguridad alimentaria del mundo, además de dirigir la atención al mandato general de la FAO, que es el desarrollo agrícola. El Año está cobrando un gran impulso. Esto se debe en parte a nuestra campaña informativa, así como a la respuesta positiva de los gobiernos y del sector privado de la papa. Además, con el aumento de los precios de los alimentos la papa está despertando más interés como cultivo alimentario alternativo."

El lema del AIP es "tesoro enterrado". ¿Por qué "enterrado"?

"Porque muchas personas sencillamente no estaban conscientes de que: la papa alimenta al mundo, es nuestro principal alimento distinto de los cereales, y su producción está aumentando en los países en desarrollo con más rapidez que cualquier otro cultivo alimentario. Su función nutritiva también se subestima con frecuencia, y en los países desarrollados muchas veces se asocia la papa al exceso de peso. Entonces, uno de los objetivos del AIP es informar a la población sobre los beneficios de la papa para la nutrición, su gran contenido de fibra, vitamina C y potasio, y la buena calidad de sus proteínas. Por último, la papa también tiene un gran potencial oculto de incrementar su productividad, algunos especialistas afirman que ya se puede obtener un 30% de aumento del rendimiento."

El AIP sostiene que la producción de papa puede contribuir a realizar el Objetivo de desarrollo del Milenio número 1: reducir el hambre y la pobreza. ¿De qué manera?

"Para cumplir ese objetivo es necesario un desarrollo agrícola que beneficie a los pequeños agricultores, que representan la mayoría de las personas pobres y que pasan hambre en el mundo. La papa es muy adecuada para cultivarse donde hay tierras limitadas y abundante mano de obra. Crece rápidamente, es adaptable, productiva y requiere pocos insumos. Los agricultores de las tierras altas de África cosechan hasta 25 toneladas de tubérculos en una hectárea en sólo 90 días, por eso la producción de papa está teniendo un gran auge en países como Uganda. Si se añade valor a un producto como éste, a través de mejores sistemas de almacenamiento y elaboración, no sólo se satisface la necesidad alimentaria, sino que se obtiene un cultivo muy comercial que puede impulsar el desarrollo económico y los medios de sustento."

En los países en desarrollo la productividad de la papa es una tercera parte de la que obtienen algunos países desarrollados. ¿Qué se puede hacer?

"Para aumentar la productividad el AIP está promoviendo un cambio en los países en desarrollo hacia sistemas de producción de papa que utilicen papa-semilla fiable y de buena calidad, variedades libres de virus y resistentes a la sequía, que mejoren la nutrición de las plantas y utilicen el manejo integrado de plagas. Pero es necesario que con las mejoras tecnológicas se apliquen otras medidas más generales para el desarrollo agrícola, como dar a los agricultores más servicios de extensión, crédito e insumos para la producción, mejorar la gestión poscosecha y ayudar a los productores a conectarse con la agroindustria y los mercados."

¿Cómo se está celebrando el AIP en los distintos países del mundo?

"Los países andinos de América del Sur naturalmente están muy entusiasmados, celebran días nacionales de la papa, congresos de productores de papa, festivales de biodiversidad, concursos gastronómicos. En otras partes, como Bangladesh, se lleva a cabo una campaña en todo el país para promover el consumo de la papa. En las zonas rurales y las ciudades de América del Norte y de Europa se celebran conferencias científicas sobre la producción de papa, la reducción de la pobreza y el tizón tardío, así como festivales de la cosecha de la papa. Se realizan muestras de arte, fiestas de barrio, actividades escolares. Contamos con recursos limitados para dar apoyo a estas actividades, pero estamos proporcionando financiación básica para establecer los comités nacionales del AIP en 20 países de África, Asia y América Latina, a fin de contribuir a las campañas de sensibilización."

Respecto a la inflación de los precios de los alimentos ¿puede la papa contribuir verdaderamente a reducirlos?

"La FAO está estudiando esta cuestión muy atentamente. Han subido mucho los precios internacionales de casi todos los productos alimentarios –no sólo los cereales, sino también los aceites vegetales, los productos de soya y los lácteos–, algunos están llegando a niveles sin precedentes. Una de las estrategias de largo plazo para contener la inflación es diversificar los cultivos básicos hacia otros que son nutritivos y versátiles, como la papa. La papa no participa en el comercio mundial, sus precios por lo general se regulan localmente a través de la oferta y la demanda, por lo cual no es objeto de la especulación que hoy vemos con los cereales. Por eso la papa puede ser un cultivo decisivo para la seguridad alimentaria, que ayude a los consumidores vulnerables a sortear los problemas que se están produciendo en los mercados mundiales de los alimentos."