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La inseguridad alimentaria en crisis prolongadas

El número de personas subnutridas en el mundo sigue siendo inaceptablemente elevado, casi mil millones en 2010, a pesar de haber experimentado una reducción prevista, la primera en 15 años. Esta reducción se puede atribuir principalmente a la existencia de un entorno económico más favorable en 2010, especialmente en los países en desarrollo, y a la caída de los precios nacionales e internacionales de los alimentos desde 2008.

La FAO estima que un total de 925 millones de personas se encuentran subnutridas en 2010, frente a los 1 023 millones en 2009. La mayor parte de esta reducción se ha producido en Asia, donde hay 80 millones menos de personas que sufren hambre, aunque también ha habido un progreso en el África subsahariana, donde existen 12 millones menos de personas hambrientas. Sin embargo, los datos sobre el hambre son más elevados en 2010 que antes de las crisis alimentaria y económica de 2008 y 2009.

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Acerca de la colección

El objetivo de El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo es sensibilizar acerca de los problemas globales relacionados con el hambre, examinar las causas fundamentales del hambre y la malnutrición y seguir los progresos hacia la consecución de los objetivos relativos a la reducción del hambre establecidos en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 y la Cumbre del Milenio. La publicación está dirigida a una amplia audiencia, que incluye a los responsables de la formulación de políticas, las organizaciones internacionales, las instituciones académicas y el público general interesado en los vínculos entre la seguridad alimentaria y el desarrollo humano y económico.

Mensajes Clave

  • El número y la proporción de personas subnutridas han disminuido, pero siguen siendo inaceptablemente elevados. La subnutrición sigue siendo más elevada que antes de las crisis alimentaria y económica, lo que hace más difícil alcanzar los objetivos internacionales relacionados con el hambre.

  • Los países en crisis prolongada requieren una atención especial. Se caracterizan por crisis duraderas o recurrentes y por una capacidad limitada de respuesta, lo que agrava los problemas relativos a la inseguridad alimentaria.

  • Para mejorar la seguridad alimentaria en situaciones de crisis prolongadas es necesario ir más allá de las respuestas a corto plazo y proteger y fomentar los medios de subsistencia de la población a largo plazo. Para proporcionar respuestas adecuadas también se deben reconocer las diferentes repercusiones de las crisis prolongadas en los hombres y las mujeres.

  • El apoyo a las instituciones es fundamental para abordar las crisis prolongadas. Las instituciones locales, en particular, pueden ayudar a hacer frente a los problemas relacionados con la seguridad alimentaria en las situaciones de crisis prolongadas, pero los actores externos suelen ignorar este potencial.

  • La agricultura y la economía rural son sectores cruciales para respaldar los medios de subsistencia en las crisis prolongadas, pero no se reflejan adecuadamente en los flujos de ayuda. Aunque la agricultura representa un tercio de la renta nacional en los países que se encuentran en situación de crisis prolongada, este sector recibe solo un 4 % de ayuda humanitaria y un 3 % de ayuda para el desarrollo.

  • Es necesario modificar la arquitectura actual de la ayuda para abordar mejor tanto las necesidades inmediatas como las causas estructurales de las crisis prolongadas. Existen ámbitos de intervención importantes (como la protección social y la reducción de riesgos) a los que no se destinan fondos suficientes.

  • La asistencia alimentaria contribuye a construir la base de la seguridad alimentaria a largo plazo y es especialmente importante en países en situación de crisis prolongada. La utilización de una amplia variedad de herramientas para la asistencia alimentaria, complementada con innovaciones en la forma de obtención de alimentos, constituirá una sólida base para la seguridad alimentaria a largo plazo.

  • Unas medidas de protección social más amplias ayudan a los países a hacer frente a las crisis prolongadas y sientan las bases para una recuperación a largo plazo. Las principales intervenciones se centran en proporcionar redes de seguridad, seguros cuando corresponda y servicios como la sanidad y la educación.

Kostas Stamoulis (FAO) sobre la situación actual del hambre en el mundo (en inglés)

Otras ediciones

2013: Las múltiples dimensiones de la seguridad alimentaria

2012: El crecimiento económico es necesario pero no suficiente para acelerar la reducción del hambre y la malnutrición

2011:  ¿Cómo afecta la volatilidad de los precios internacionales a las economías nacionales y la seguridad alimentaria?

2010: La inseguridad alimentaria en crisis prolongadas

2009Crisis económicas - repercusiones y enseñanzas extraídas

2008: Los precios elevados de los alimentos y la seguridad alimentaria – amenazas y oportunidades

2006: La erradicación del hambre en el mundo – evaluación de la situación diez años después de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación

2005: La erradicación del hambre en el mundo – clave para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

2004: Seguimiento de los avances en la consecución de los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

2003: Seguimiento de los avances en la consecución de los objetivos la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

2002: Inseguridad alimentaria – la población se ve obligada a convivir con el hambre y teme morir de inanición

2001: Inseguridad alimentaria – la población se ve obligada a convivir con el hambre y teme morir de inanición

2000: Inseguridad alimentaria – la población se ve obligada a convivir con el hambre y teme morir de inanición

1999: Inseguridad alimentaria – la población se ve obligada a convivir con el hambre y teme morir de inanición