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1. Adaptar el contenido al contexto local
Los agricultores suelen confiar más en la información local (endógena) que en la información externa (exógena). Si bien las cuestiones y los problemas pueden ilustrarse con ejemplos de cualquier otra parte, es poco probable que los agricultores acepten esas soluciones y que se animen a adoptarlas sin un debate sustancial de ejemplos locales específicos. Por consiguiente, la información sobre alimentos y agricultura en particular debe centrarse en las condiciones agroecológicas, el clima y la topografía locales, así como en los aspectos culturales y económicos locales de la producción, la comercialización y la transformación. (El apoyo a la comunicación entre las instituciones locales pertinentes puede ser más importante que proporcionar contenidos de Internet en el ámbito local, aunque los agricultores han utilizado Internet y la televisión interactiva con buenos resultados para debatir problemas locales específicos con especialistas técnicos de otros lugares lejanos.) También hay muchas posibilidades de enriquecer la información contenida en los sistemas nacionales e internacionales de información con conocimientos locales especializados, aunque para esto hace falta un conocimiento minucioso del contexto local y una refinada capacidad de adecuar la información debidamente para el público nacional o internacional.
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