Quiénes Somos Preguntas Frecuentes Información por País Opinión Centro de Prensa Eventos Proyectos Redes Publicaciones Programas Especiales Convenios Organos Estatutarios Volver a la Portada
 



La inseguridad alimentaria en Chile

Sobre materia publicada en el periódico El Mercurio, la FAO considera que tiene el deber de esclarecer presuntas "discrepancias" existentes entre los datos presentados en el Informe sobre el Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo (SOFI 2004), particularmente en referencia a Chile y opiniones del señor Fernando Monckeberg.

La Organización aprovecha la oportunidad para divulgar datos importantes sobre Chile publicados no último número de El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo, lanzado en todo el mundo en el último día 8 de diciembre.

El informe es una publicación de la FAO que monitorea el progreso de los países en la lucha contra el hambre, cuya meta principal, establecida durante la Cumbre Mundial de la Alimentación, realizada en 1996, es la reducción a la mitad del numero de personas subnutridas para el año 2015, tomando como período base los años 1990-1992. Los datos presentados muestran los cambios observados en el número y porcentual de personas subnutridas en 122 países en el período 1990-1992 y 2000-2002 e indica a Chile como una de las pocas naciones que lograran reducir en aproximadamente 50% del numero de subnutridos, casi alcanzando la meta establecida para el año 2015. En un espacio de 10 años el número de personas en esta categoría bajó de 1.100.00 personas en 90-92 (8% de la población nacional) a 600.000 (4% de la población) en 2000-2002.

Las informaciones prestadas por el Sr. Monckeberg y citadas en el artículo publicado en El Mercurio, indican que "la desnutrición afecta a cuatro mil niños entre 0 y seis años, equivalente a 4% de la población" y que "esta reducida población de riesgo estaría en lugares rurales muy apartados y en diferentes partes del país, donde los factores de pobreza y hambre se entrelazan".

La FAO no refuta los números presentados por el Sr. Monckeberg, una vez que se tratan de indicadores diferentes de aquellos presentados en el SOFI 2004. Los números presentados por la Organización son resultado del uso de una metodología cuidadosa y aplicable a todos sus 187 países-miembros, como está descrito en el recuadro.

La FAO también confirma la estimativa del Suministro de Energía Necesaria-SEA, expresado en Kilocalorías por persona y por día, calculado según la metodología utilizada por la Organización. Los datos de 2000-2002 indican un SEA de 2850 kcal/persona/día en Chile, que es similar a la disponibilidad de 2.868 kcal/persona/día en 2001, conforme cálculos de la Organización Panamericana de Salud/Organización Mundial de la Salud1.

La FAO desea enfatizar que los resultados obtenidos por Chile en la reducción de la inseguridad alimentaria en el país, en los últimos 10 años, puede y debe servir de ejemplo para otros países de América Latina y el Caribe que - por motivos diferentes – aún no fueron capaces de reducir el hambre y la pobreza en sus territorios.

La Organización aprovecha la oportunidad para divulgar algunos datos sobre el progreso en la lucha contra el hambre en Chile, publicados en Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo (SOFI 2004):

Indicador

1990-1992

2000-2002

Población total (en millones)

13,3

15,4

Número de personas subnutridas

1,100.000

600.000

Proporción de subnutridos sobre el total de la población

8

4

Disponibilidad de alimentos 1

2.610

2.850

Diversificación de la dieta 2

51%

55%

Mortalidad infantil 3

19 por 1000

12/1000

Estado nutricional de los niños 4

2

1

Educación 5

98

99 (en 2003)

Urbanización 6

83

86

  1. Suministro de Energía Alimentaria (SEA), en kcal/persona/día

  2. Proporción de alimentos no amiláceos consumidos sobre el SEA total

  3. Tasa de mortalidad de menores de cinco años

  4. Menores de cinco años con insuficiencia ponderal

  5. Índice de alfabetización

  6. Proporción de la población urbana

COMO SE ESTIMA EL HAMBRE

Las estimaciones de la FAO sobre el número de personas subnutridas en el mundo, utilizadas en El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo son los datos más ampliamente citados y de los que se hace un seguimiento más constante. Dichas cifras son invariablemente anunciadas por los medio informativos de todo el mundo y sirven como una forma de medir los avances en la consecución de los objetivos establecidos en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y el los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Los estudios de la FAO se refieren a la población como un todo y son resultado de una metodología específica que utiliza diferentes indicadores para calcular el hambre. La medición de la carencia de alimentos, uno de los indicadores básicos, utiliza tres parámetros fundamentales para cada país: la cantidad media de alimentos disponibles por persona; el nivel de desigualdad en el acceso a dichos alimentos y el volumen mínimo de calorías que necesita una persona en promedio.

La disponibilidad media de alimentos se calcula mediante las "hojas de balance de alimentos" que la FAO compila cada año, haciendo un recuento, para cada producto alimentario básico, de lo que cada país produce, importa o retira de sus existencias, restando las cantidades exportadas, los desechos, los piensos para el ganado o destinadas a otros fines no alimenticios, y dividiendo el equivalente en calorías de todos los alimentos disponibles para el consumo humano por el total de la población, lo que se traduce en un consumo medio de alimentos al día o en un suministro de energía alimentaria (SEA).

El grado de desigualdad en el acceso a los alimentos representa un coeficiente de variación calculado a partir de los datos de las encuestas en los hogares. Igualmente, debido a que un adulto corpulento necesita consumir casi el doble de calorías que un niño de tres años de edad, las necesidades mínimas por persona y por país toman en consideración su combinación de edades, sexos y tamaños corporales. La FAO considera que la proporción de personas cuyo consumo de alimentos situase por debajo de esas necesidades mínimas diarias padece de subnutrición.

Consciente de las metodologías utilizadas para la estimación del estado nutricional de los pueblos puede ser objeto de debate y de minucioso examen, la FAO busca un refinamiento constante de los indicadores, siempre con el objetivo de agregar más precisión a los datos que publica. En el año 2002 fue realizado un Simposio científico internacional con la finalidad de examinar distintos métodos de medición de la carencia de alimentos y la desnutrición y estudiar formas para mejorar las estimaciones de FAO.


1 Organización Panamericana de la Salud. Situación de salud en las Américas: Indicadores Básicos para el año de 2004.


QUIENES SOMOS | PREGUNTAS FRECUENTES | INFORMACION POR PAIS
OPINION | CENTRO DE PRENSA | EVENTOS
PROYECTOS | REDES DE COOPERACION TECNICA | PUBLICACIONES
PROGRAMAS ESPECIALES | CONVENIOS | ORGANOS ESTATUTARIOS

© 1998-2005 Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación