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EL
RIEGO EN ECUADOR
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Clima
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Debido
a su proximidad al ecuador, la mayor parte del país excepto
la Sierra, tiene un clima húmedo tropical. La precipitación
media anual del país es de 2 274 mm, siendo la distribución
temporal y espacial de la lluvia poco uniforme, constituyendo la
razón de las cíclicas y graves inundaciones, especialmente
en la costa.
Se pueden distinguir tres regiones climáticas claramente
diferenciadas. El Litoral o Costa (i) cubre el 25 por ciento del
territorio nacional y presenta una estación húmeda
en la primera mitad del año (enero-abril) donde se concentra
aproximadamente el 80 por ciento de la lluvia y una estación
seca en la segunda mitad. La precipitación media anual en
la Costa Sur varía entre los 100 mm en Salinas, situada en
la Península de Santa Elena, los 1 000 mm en Guayaquil, mientras
que en la áreas más húmedas de la costa norte,
la precipitación media anual varía entre 3 000 y 4
000 mm (Cuenca del Esmeraldas). Algunos años, el fenómeno
de El Niño causa lluvias torrenciales que traen como consecuencia
grandes daños en la costa y ocasionalmente en la Sierra.
El Oriente o Amazonas (ii) constituye el 45 por ciento del área
total del país, con un clima marcadamente tropical que experimenta
contínuas y abundantes precipitaciones y altas temperaturas.
La precipitación media anual varía de 3 500 a 4 000
mm. Las regiones Costa y el Oriente son templadas, variando las
temperaturas ligeramente entre estaciones, siendo las diferencias
más acusadas entre el día y la noche. Las temperaturas
más altas del día oscilan entre los 29 y los 33 °
C, mientras que por la noche bajan hasta alcanzar entre 20 y 24°
C.
En la Sierra (iii), que constituye el 27 por ciento de la superficie
del país, existen climáticamente dos estaciones: el
invierno (octubre a mayo) y el verano (junio a septiembre). Generalmente
las lluvias alcanzan un máximo más marcado durante
los equinoccios y otro secundario en octubre, con una larga estación
seca de junio a septiembre. La precipitación anual decrece
hacia el interior siendo a veces las precipitaciones medias anuales
incluso menores de 300 mm. A medida que aumenta la altitud, las
temperaturas decrecen a un ritmo aproximado entre 5 y 6 °C cada
1 000 metros. La temperatura media anual oscila entre 10 y 18°
C. Por encima de los 2 000 m son frecuentes las heladas, especialmente
en zonas llanas y en las noches claras de las estaciones secas,
mientras que por encima de los 4 500 m las cimas están permanentemente
nevadas.
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Recursos
Hídricos
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La
precipitación media anual es de 2 274 mm, qe suponen 645
km3/año en todo el territorio continental. Ecuador continental
tiene dos grandes vertientes hidrográficas. Por un lado
la vertiente Pacífica y por otro la vertiente Atlántica
o Amazónica (ver Tabla). En total, el país está
dividido en 31 Sistemas Hidrográficos, incluidas las Islas
Galápagos, con unos recursos hídricos internos renovables
de 432 km3/año.
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Principales
vertientes hidrográficas de Ecuador
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Vertiente |
Principales Cursos Hídricos |
Superficie drenada1 (km²) |
Precipitación media anual (mm) |
Escorrentía media anual (mm) |
Evaporación media anual (mm) |
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Pacífico |
Guayas Esmeraldas Catamayo Chira |
121 279 |
1 543 |
950 |
593 |
|
Amazonas |
Napo Santiago Pastaza |
139 634 |
3 006 |
2 256 |
750 |
|
Islas Galápagos |
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8 006 |
600 |
197 |
403 |
| Total |
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268
9191 |
2
274 |
1
606 |
668 |
1.
La superficie drenada dentro del país y en la región
insular; la superficie total no corresponde con la que aparece
en el primer apartado, por corresponder a referencias distintas.
El Ecuador no recibe en su territorio prácticamente ningún
aporte hídrico de los ríos de los países
limítrofes, Colombia y Perú. Por el contrario, los
recursos hídricos superficiales que abandonan el país
se cifran de 5 a 9 km3/año a Colombia en la vertiente del
Pacífico; 70 a 125 km3/año al Pacífico por
ríos costeros; 5 a 9 km3/año a Perú en la
vertiente del Pacífico; 9 a 16 km3/año hacia la
cuenca amazónica colombiana; y 200 a 300 km3/año,
hacia la cuenca amazónica peruana. Con el Perú se
han suscrito tres acuerdos para el uso de los recursos hídricos
en las cuencas binacionales: Puyango-Túmbez, Catamayo-Chira
y subcuenca del río Zarumilla.
El potencial de recursos subterráneos utilizables en la
vertiente del Pacífico se ha estimado en 10,4 km3/año.
En la vertiente amazónica no existen estudios que permitan
estimar los recursos subterráneos. La explotación
de aguas subterráneas en Ecuador tiene generalmente fines
de consumo doméstico e industrial.
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Lagos
y embalses
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La
capacidad total de embalse de Ecuador es de 7,5 km3, constituyendo
el embalse de Daule Peripa, que abastece la costa, el 83 por ciento
de dicha capacidad. En la Tabla siguiente se detalla el propósito
de las principales obras de regulación de Ecuador, así
como su capacidad.
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Capacidad
y finalidad de los principales embalses en Ecuador
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| Nombre |
Finalidad del embalse (106m3) |
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Riego
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Energía
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Riego, energía y otros
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Daule Peripa |
-
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-
|
6 300
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Poza Honda |
97,5
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-
|
-
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La Esperanza (1) |
455,0
|
-
|
-
|
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Pisayambo |
-
|
90,0
|
-
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Agoyán |
-
|
3,6
|
-
|
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Paute |
-
|
100,0
|
-
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Tahuín (2) |
250,0
|
-
|
-
|
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Chongón |
280,0
|
-
|
-
|
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Azúcar |
5,0
|
-
|
-
|
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Los Chillos |
-
|
0,3
|
-
|
|
Guangopolo |
-
|
0,13
|
-
|
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Cumbayá |
-
|
0,36
|
-
|
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Total
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1
087,50
|
-
|
6
300
|
(1)
Embalse concluido, aún no presta servicio.
(2) Embalse concluido, presta servicio parcialmente
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Extracción
del agua
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En
1997 la extracción total del agua se estimaba en 16,98 km3,
de los cuales el 12,3 por ciento se dedicaba al uso doméstico,
el 5,6 por ciento al industrial y el 82,0 por ciento restante a
los usos agropecuarios. Hasta el momento, la alta disponibilidad
de recursos hídricos ha evitado la competencia entre sectores
productivos.
La cobertura nacional del servicio del agua potable, según
una estimación de la Subsecretaría de Saneamiento
Ambiental de 1995, alcanzaba el 71 por ciento (urbana 81.5 por ciento
y rural 51 por ciento). En la costa la cobertura en el área
rural es del 20 por ciento, existiendo más de dos millones
de habitantes que carecen del servicio. La cobertura de servicios
de saneamiento es del 61,4 por ciento en la población urbana
y del 36,7 por ciento en la rural. Guayaquil, la ciudad más
grande del país (con 1,87 millones de habitantes en 1995)
tiene una cobertura en el área urbana inferior al 60 por
ciento e inferior al 10 por ciento en las áreas periféricas.
Frente al importante déficit de servicios de saneamiento,
es explicable la presencia de elevados índices de contaminación,
con implicaciones sobre la salud humana y el medio ambiente. El
Ministerio de Salud Pública indica que el cólera,
el envenenamiento de alimentos, la diarrea, la hepatitis y la fiebre
tifoidea se han intensificado entre los años 1990-95. El
uso de pesticidas, especialmente en la extensa sabana costeña
y en el litoral de la provincia de El Oro, dedicadas a la explotación
del banano, han creado serios problemas en la actividad pesquera
del golfo de Guayaquil, y de la costa en general, por efecto de
la contaminación del agua de los ríos.
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Desarrollo
del riego y el drenaje
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La superficie
potencial de riego se estima en 3 136 085 ha, considerando la
aptitud de los suelos para el riego y los recursos hídricos
disponibles. Si se tienen en cuenta todos los proyectos que en
la actualidad se encuentran en fase de prefactibilidad, factibilidad,
ejecución y operación en el sector público,
así como la superficie puesta en riego en el sector privado,
se estima una superficie total regable en un medio y largo plazo
de 1 185 000 ha. Concluidas las obras de puesta en riego pendientes
en el sector público, se beneficiarían 117 300 familias.
En la figura 1 se detalla la superficie total puesta en riego
y regada en el año 1997, considerando tanto el sector público
como el sector privado.

Figura
1. Superficie bajo riego y regada en el sector público
y privado en Ecuador (1997). Superficie total bajo riego: 863
370 ha.
La información
existente más detallada se refiere a los sistemas de riego
públicos, en donde se ha tenido una información
sistemática (figura 2). Sin embargo, el regadío
privado no tiene control ni apoyo del Estado para la rehabilitación
y mejora de los sistemas, lo que en parte ha determinado que la
información sobre su desarrollo sea muy escasa.

Figura
2. Distritos de riego público (DRP) en Ecuador,
según tamaño, en 1997.
La operación
y el mantenimiento de los DRP es realizada por la entidad regional
a la que pertenecen. A partir de 1995 se ha iniciado la ejecución
de un Programa de Transferencia de los Sistemas de Riego a los
Usuarios, con el apoyo financiero del Banco Mundial cuyo objetivo
es transferir la administración y O&M del Estado a
los propios beneficiarios. Actualmente, dicha tarea está
en manos de la Unidad Ejecutora del Proyecto de Asistencia Técnica
del Subsector Riego, que incluye también la ejecución
de pequeñas obras en la infraestructura que permitan un
adecuado funcionamiento del sistema. A este respecto, destacar
que hasta finales de 1998 se han suscrito las Actas de Transferencia
de 20 sistemas y realizado 20 Convenios de Rehabilitación
y Servicios de Apoyo (CRSA), habiendo 8 sistemas más en
trámite. Al final del proyecto se estima se transfieran
31 sistemas de riego con una superficie total de 76 900 ha y 28
400 usuarios beneficiados.
El regadío privado, en general, no tiene una operación
y mantenimiento adecuados y, en muchos casos, ni el personal ni
los recursos para asegurarlos. No obstante, son excepciones los
sistemas de las grandes empresas agroexportadoras de la costa
y aquellos regadíos que utilizan aguas subterráneas.
El agua de riego proviene fundamentalmente de los recursos hídricos
superficiales, que suministran algo más del 98 por ciento
de la superficie actualmente bajo riego (figura 3).

Figura
3. Origen de las aguas para riego en Ecuador (1998).
La alta disponibilidad
de recursos hídricos de superficie ha restringido, a pesar
de su gran riqueza, la utilización de las aguas subterráneas
para riego, especialmente en la cuenca del Guayas. Excepto en
las Hoyas de Quito y Latacunga, el grado actual de aprovechamiento
de los acuíferos para riego es muy limitado. Son pocos
los sistemas de riego que utilizan aguas subterráneas en
la sierra, en parte debido a los costes de alumbramiento y operación
y mantenimiento. De hecho, buena parte de los pozos en operación
han sido abandonados, especialmente aquellos pertenecientes a
los distritos de riego públicos al quedar en manos de sus
beneficiarios. Sin embargo, cuando el agua ha sido utilizada para
cultivos de alta rentabilidad, como en el caso de las flores,
su uso se ha mantenido. En la costa es más generalizado
el uso de mantos freáticos favorecido por la escasa profundidad,
el gran volumen de extracción y la alta rentabilidad de
los cultivos, especialmente el banano.
Quizás la gran riqueza hídrica del Ecuador ha limitado
el uso de aguas residuales. La contaminación de los ríos
ha alertado sobre la necesidad de evitar la paulatina contaminación
provocada por hospitales, municipios e industrias. Esta situación
es más marcada en las áreas aledañas a los
grandes núcleos de población (Quito, Cuenca, Ambato,
Latacunga, Loja y Riobamba), donde se utilizan para el riego de
cultivos para consumo en fresco.
El riego por superficie cubre el 95 por ciento de las superficies
regadas en el país. Para el riego de pastos en la sierra
se utiliza el riego por surcos, melgas e inundación, mientras
que la inundación en el cultivo del arroz y por surcos
en caña de azúcar y oleaginosas de ciclo corto es
muy utilizado en la costa. La tecnología en el riego por
superficie en las zonas andinas, ha mejorado substancialmente,
en especial en el riego de hortalizas, raíces y tubérculos
y en el aprovechamiento de suelos con pendientes transversales
fuertes, en donde el cultivo en curvas de nivel y fajas es generalizado.
El riego por aspersión y localizado se ha desarrollado
especialmente en la costa para cultivos de exportación
como banano, flores, hortalizas y frutales en la costa y en la
producción de flores, así como en frutales y espárragos,
donde la alta rentabilidad de estos cultivos ha inducido a los
agricultores a realizar inversiones en las instalaciones.
Los principales cultivos con riego en la sierra son: maíz,
papas, hortalizas (cebolla, zanahoria, remolacha), trigo, cebada,
alfalfa, oca, melloco, leguminosas de grano y frutales de clima
templado (manzana, pera, ciruela y durazno). El cultivo de flores
y de espárragos para la exportación se ha incrementado
en la última década. En la costa se cultiva principalmente
banano, cacao, arroz, café, algodón, caña
de azúcar, soja, palma de aceite, maíz y frutales.
Estos cultivos constituyen la partida exportadora más importante
del país (ver figura 4).

Figura
4. Cultivos en riego en los Distritos de Riego Públicos
(1997).
Las inversiones
para la puesta en riego por superficie en el país varían
de acuerdo a la localización del proyecto (Sierra o Costa).
Del análisis de 35 proyectos construídos por el
antiguo INERHI, el costo medio extrapredial por hectárea
regada osciló entre 2 052 y 3 711 $EE.UU./ha. Los proyectos
financiados por la Cooperación Técnica Suiza, han
tenido una inversión entre 1 500 y 2 500 $EE.UU./ha, incluyendo
redes terciarias. El CNRH, analizando el costo de 38 sistemas
en operación, establece que en 1996 los sistemas menores
a 500 ha tenían un costo medio de 2 935 $EE.UU./ha y 2
700 $EE.UU./ha en aquellos sistemas de 501 a 10 000 ha. Debe hacerse
una excepción, en lo que a costos por hectárea se
refiere, cuando se consideran los sistemas construidos en la costa
que utilizan presas de embalse para su operación, en donde
varía entre 3 300 y 4 500 $EE.UU./ha.
En los sistemas de riego privado, las tarifas de riego, extremadamente
variables, financian los gastos de un canalero y los costos de
operación y mantenimiento se cubren en parte con la mano
de obra de los beneficiarios del riego y con una cantidad fijada
por hectárea y usuario.
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Tendencias
en la gestión de los recursos hídricos
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El gran crecimiento
que experimentó la superficie en riego en Ecuador desde los
años 60 hasta mediados de los 90, que se traducía
en el volúmen de inversiones de hasta el 60 por ciento del
gasto sectorial, se ha estancado en estos últimos años.
En la actualidad, la inversión del Estado es muy limitada
y se concentra en la finalización de obras de regadío
inconclusas, así como en la financiación de fondos
de contraparte nacional de créditos externos para proyectos
como el trasvase Daule-Santa Elena y los trasvases de la provincia
de Manabí: Daule-Peripa-La Esperanza, La Esperanza-Poza Honda
o Poza-Honda-Mancha Grande. A partir de 1995, la reestructuración
del subsector riego se ha realizado con extremada lentitud. La política
actual del Gobierno va encaminada a la construcción y rehabilitación
de proyectos hidroagrícolas, en los cuales los beneficiarios
deben contribuir a la financiación, según su condición
socio-económica. De la misma forma, no puede seguir financiando
la operación y mantenimiento de los sistemas construidos
por él mismo, tarea y responsabilidad que debe ser asumida
por los usuarios, bajo el proyecto de Transferencia de Sistemas
de Riego.
Con respecto a los sistemas privados, la crisis económica
que vive el país hace difícil un apoyo por parte del
Estado. Por tanto, no se prevé una política orientada
al fortalecimiento de este importante sector.


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