Egipto es el mayor productor de arroz del Oriente Próximo. Probablemente, la producción de arroz se introdujo en Egipto en el siglo VII. En la actualidad, la producción de arroz se sitúa en el valle inferior del río Nilo. Debido a la intrusión del agua del mar, cerca del 25-30% de la tierra del valle inferior del Nilo se ve afectada por diferentes grados de salinidad. En estas zonas, la producción de arroz permite separar la sal de las capas superiores de la tierra y así ganar terreno al mar para las actividades agrícolas.
La mayoría de las variedades del arroz sembrado son japónica. La elevada radiación solar, los largos días y las frías noches entre mayo y septiembre favorecen un óptimo cultivo del arroz. De hecho, el cultivo del arroz en Egipto es de los más elevados del mundo (9,1 toneladas por hectárea en el 2001). Debido a los escasos recursos hidrológicos, el gobierno egipcio ha intentado limitar el cultivo del arroz. Pero el cultivo ha continuado expandiéndose debido a los enormes beneficios que proporciona la producción de arroz, por lo que Egipto es actualmente uno de los principales exportadores de arroz.
El consumo per capita en el 2000 fue de 58,6 Kg. de arroz descascarillado, lo que representa unas 410 calorías y unos 7,9 gramos de proteínas por persona y día. Los egipcios han perfeccionado muchos platos en los que se utiliza el arroz. El Ruzz mu'ammar bi-I-tuyur, o arroz al horno con leche y pichón, se sirve normalmente en los restaurantes de las principales ciudades, tales como Alejandría.