La erradicación del hambre

El hambre es la máxima forma de exclusión social y económica. Una persona hambrienta no tiene voz, ni voto, ni capacidad productiva. Cuando su voz es oída es, a menudo, la voz de la desesperación y la violencia. Una persona hambrienta no puede planificar su futuro o el uso de los recursos disponibles de una forma sostenible: debe actuar para sobrevivir día a día.

La eliminación del hambre y la malnutrición es, de esta forma, tanto una cuestión de justicia como una contribución esencial al desarrollo sostenible.

Para lograr el futuro que queremos tenemos que establecer los vínculos adecuados entre la seguridad alimentaria y la nutrición universal, la administración responsable del medio ambiente y una mayor justicia en la gestión de los alimentos. Estas dimensiones convergen en los sistemas agrícolas y alimentarios a todos los niveles. Poder llevar vidas saludables y productivas depende de la seguridad alimentaria, que se logra "cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana" tal y como acordaron los países miembro de la FAO en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996. 

  • El primer Objetivo de Desarrollo del Milenio establecido por la comunidad internacional para el siglo XXI es reducir a la mitad el porcentaje de hambrientos en el mundo. Hubo progresos durante la década de los ochenta y la primera mitad de los noventa del siglo pasado, pero el hambre ha aumentado ininterrumpidamente durante la última década.
  • Hoy el hambre crónica afecta a más de 900 millones de personas en todo el mundo, casi el 16% de la población de los países en desarrollo.
  • El porcentaje de hambrientos es mayor en África subsahariana, en torno a un 30% de la población. La región con un mayor número de hambrientos es Asia y Pacífico.
  • La malnutrición es el mayor contribuidor individual a la enfermedad en el mundo. En los países en desarrollo, casi cinco millones de niños menores de cinco años mueren por causas relacionadas con la desnutrición cada año.
  • Muy a menudo, el rostro de la malnutrición es el de una mujer. En los hogares vulnerables a la inseguridad alimentaria, las mujeres corren más riesgo de desnutrición que los hombres.
última actualización:  jueves 21 de junio de 2012