Esta página explica porque las condiciones justas de empleo son importantes para los trabajadores agrícolas y como estos y sus sindicatos pueden contribuir a alcanzar la ADRS. Las actividades en este tema en la Iniciativa ADRS son dirigidas por el Grupo Principal de los Trabajadores y Sindicatos y la organización de su punto focal, la Unión Internacional de los Trabajadores de la alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes y Afines (UITA). Enlaces relevantes se encuentran al final de la página.
¿Por qué fomentar las condiciones justas de empleo?
El fomento de condiciones justas de empleo en el sector agrícola surgió como un tema mediante el cual se podría hacer una contribución importante a la agricultura y al desarrollo rural sostenibles (ADRS) durante los diálogos entre múltiples partes interesadas, que tuvieron lugar en el marco de la Octava Reunión de la Comisión sobre Desarrollo Sostenible (CDS-8) en el año 2000 y del Comité sobre Agricultura (COAG) en el 2001.
En el sector de la agricultura, hay 450 millones de mujeres y hombres empleados como trabajadores asalariados, los cuales constituyen más del 40% del total de la fuerza laboral agrícola. Ellos constituyen el núcleo del sistema de producción alimentaria, pero están en una situación de desventaja en muchos aspectos. Se encuentran entre los más socialmente vulnerables, los menos organizados a nivel sindical, y con las menores posibilidades de tener igualdad de género en las oportunidades que se les presenten y de acceder a formas eficaces de protección y seguridad social. Muchos de ellos están empleados en malas condiciones ambientales, de seguridad y de salud.
¿Qué son las condiciones de trabajo?
• nivel salarial
• nivel de seguridad en el trabajo
• protección social
• libertad de expresión y organización
• igualdad de género
¿Qué son las condiciones justas de trabajo
• trabajo productivo que da un ingreso justo
• seguridad en el espacio de trabajo
• protección social para los trabajadores y sus familias
• mejores perspectivas para la integración social y el desarrollo personal
• libertad para que las personas expresen sus intereses, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas
• igualdad de oportunidades y de trato para todos, sin distinción de género
Para más información: La ADRS y los trabajadores agrícolas policy brief
Necesidades y contribuciones de los trabajadores agrícolas y sus sindicatos
En el Capítulo 29 del Programa 21 se desarrolla en detalle el tema de la mano de obra y la importante función que pueden cumplir los trabajadores en la ejecución del desarrollo sostenible. Sin embargo, los trabajadores tienen también un papel clave en la promoción de la ADRS (Capítulo 14 del programa) y por eso se debe atender a sus necesidades a fin de enrumbar hacia la ADRS. Las granjas y plantaciones no podrán convertirse en espacios de trabajo sostenibles si los trabajadores no logran empleos y condiciones de vida decentes y si no pueden participar en las decisiones que afectan sus vidas y lugares de trabajo.
Los trabajadores agrícolas asalariados constituyen un grupo distinto al de los agricultores, de ahí que requieran de especial atención a fin de fortalecer el papel que cumplen en la ADRS. Igualmente estos trabajadores y sus sindicatos pueden convertirse en el futuro en socios que actúan en modo más efectivo para cumplir en la ejecución de la ADRS. Además de proporcionar labor para el sector de la agricultura y la producción de alimentos, ellos pueden hacer un esfuerzo consciente para mantener espacios de trabajo en buenas condiciones ambientales, de seguridad y de salud y para ejecutar prácticas agrícolas sostenibles que se ajustan a los requisitos de seguridad alimentaria.
¿Quiénes son los trabajadores agrícolas?
Los trabajadores agrícolas asalariados (hombres y mujeres) son los que:
• Laboran en granjas y en empresas agrícolas, pesqueras y forestales
• No poseen o no alquilan la tierra en que trabajan
• Podrían no ser los propietarios de los instrumentos y equipos que usan
Temas relevantes
Riesgos del empleo agrícola
La agricultura es uno de los tres sectores más peligrosos en donde trabajar, junto con el de la construcción y el de la minería. El trabajo agrícola tiende también a ser físicamente exigente, y supone largos períodos de permanecer de pie, encorvarse, inclinarse y realizar movimientos repetitivos en posiciones corporales incómodas. El riesgo de accidentes aumenta por el cansancio, herramientas mal diseñadas, poca salud y, en algunos casos, desnutrición. Si bien el cambio tecnológico ha reducido el esfuerzo físico del trabajo agrícola, en algunos casos ha traído consigo nuevos riesgos relacionados con el uso de maquinaria sofisticada y el empleo intensivo de productos químicos sin la información, la capacitación y las medidas de salud y seguridad adecuadas. Entre otros de los riesgos del trabajo agrícola figuran diversas enfermedades infecciosas como las transmitidas por el contacto con animales domésticos o salvajes, infecciones respiratorias, alergias, cáncer ocupacional, envenenamiento y trastornos óseos y musculares. De un total de 335,000 accidentes fatales en lugares de trabajo, unos 170,000 suceden en el sector agrícola.
Para más información:
Informe de la OIT: Seguridad y salud en la agricultura
Aplicación de los estándares internacionales del trabajo a los trabajadores agrícolas
La Declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo es una expresión del compromiso contraído por los gobiernos para fomentar condiciones justas de empleo. Sus cuatro áreas temáticas principales son:
• Libertad de asociación y derecho a la negociación colectiva
• Eliminación del trabajo forzoso y obligatorio
• Abolición de trabajo infantil
• Eliminación de la discriminación en los lugares de trabajo.
La OIT ha fusionado estas cuatro áreas en el englobador concepto de "empleo decente”. El empleo decente supone tener la oportunidad de realizar un trabajo productivo y que genere un ingreso justo; seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias; mejores perspectivas para el desarrollo personal y la integración social; libertad para que las personas puedan expresar sus intereses, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas; e igualdad de oportunidades y de trato para todos, sin distinción de género. Lea más sobre el tema del empleo decente; lea más sobre los estándares internacionales de trabajo de la OIT.
VIH/SIDA
La inmensa mayoría de personas infectadas de VIH se encuentra dentro del grupo en edad productiva, es decir, personas entre 15 y 50 años. La difusión del VIH/SIDA ha tenido un serio impacto en las poblaciones rurales y en sus sistemas agrícolas, así como en los proveedores de servicios, con efectos en el mantenimiento de una fuerza laboral, en la seguridad alimentaria familiar y en la transferencia de conocimientos agrícolas. En los países africanos más duramente afectados, el SIDA ha matado aproximadamente a siete millones de trabajadores agrícolas desde 1985. Estos mismos países podrían perder hasta 25% de su fuerza laboral agrícola dentro de dos décadas. Entre las medidas para que haya condiciones más justas en la agricultura con relación al VIH/SIDA figuran un mayor acceso por parte de los trabajadores a servicios de salud, fomento de iniciativas que asuman al VIH/SIDA como un tema laboral mediante programas de prevención, y reducción de la discriminación en los lugares de trabajo contra las personas víctimas de esta enfermedad.
Para más información:
VIH/SIDA FAO
Organización Mundial de la Salud
Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el SIDA
Trabajo infantil peligroso
Se calcula que en el mundo 246 millones de niños realizan trabajos que atentan contra su bienestar, que impiden su educación y su desarrollo y que ponen en riesgo sus medios de vida futuros. Setenta por ciento de todos estos niños labora en el sector agrícola. Este trabajo es abusivo y priva de educación a los niños.
El predominio del trabajo infantil en el sector agrícola atenta contra el trabajo decente, la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria, ya que mantiene y a la vez es resultado de un ciclo en que el ingreso familiar es insuficiente para satisfacer las necesidades de las familias. Si bien la participación del niño en la agricultura puede ser de hecho una parte normal y útil de su socialización y del desarrollo de sus habilidades y de su autoestima, los trabajadores asalariados, los agricultores y sus organizaciones cumplen una función vital en la eliminación de las peores formas de trabajo infantil, a fin de brindar una educación de calidad a sus hijos y mejores puesto de trabajo a sus padres.
Para más información:
Hoja de datos de la OIT sobre el trabajo infantil en la agricultura (in inglés)
¿Qué podemos hacer nosotros?
Para generar cambios que mejoren la calidad de vida de los trabajadores, es necesario:
• Promover las prácticas ADRS que son respetuosos de los trabajadores
• Apoyar el desarrollo y el fomento de políticas en todos los foros pertinentes, a fin de lograr condiciones justas y decentes en el trabajo agrícola.
• Respaldar la aplicación de los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo de la OIT.
• Reconocer a los trabajadores agrícolas asalariados como un grupo distinto al de los agricultores, e incluir a estos trabajadores y a sus sindicatos en el diseño y en la ejecución de políticas agrícolas y de desarrollo.
• Reconocer que los trabajadores agrícolas asalariados y sus sindicatos (i) tienen desde ya un papel importante en la promoción de una agricultura y de un desarrollo rural sostenibles y en la seguridad alimentaria mundial; y (ii) que ellos, en el futuro, podrían cumplir una función aun más importante en este empeño si se llega a contar con un adecuado apoyo político, técnico y financiero.
• Reconocer la importancia del empleo para el crecimiento de las áreas rurales pobres, así como alentar a los que trabajan en desarrollo para que ayuden a los países, a fin de que enmarquen el empleo dentro de políticas de inversión y de estrategias para reducir la pobreza, incluidas las que se ocupan del desarrollo rural.
• Crear conciencia sobre los estándares laborales y otros códigos de conducta existentes mediante la capacitación, el cabildeo y el acatamiento y la aplicación voluntarios.
• Promover prácticas en ADRS que los trabajadores puedan usar con facilidad.
Estrategias de empleo en favor de los pobres (en)















