Día mundial contra el trabajo infantil - 2007
La FAO, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y otros organismos han organizado conjuntamente la realización de una serie de actos para celebrar el día mundial contra el trabajo infantil el 12 de junio. Este año dicho acto ha sido dedicado al trabajo infantil en la agricultura y ha resaltado la magnitud social y el coste económico de las peores modalidades del trabajo infantil en la agricultura y ha tomado en consideración lo que se puede hacer al respecto.
Un acto relacionado con el día mundial contra el trabajo infantil tuvo lugar el 12 de junio de 2007 en la sede de la FAO.
El programa del día DMCTI
Cosechar para el futuro: la agricultura sin el trabajo infantil
Imaginen a niños trepándose a árboles para cosechar productos forestales, mezclando y manipulando plaguicidas sin protección adecuada, zambulléndose en el fondo de los océanos para desenredar redes de pesca y utilizando herramientas filosas y maquinaria peligrosa. Para más de 150 millones de niñas y niños en el mundo se trata de una realidad. Hoy en día la mayoría de los niños que trabajan en el mundo no trabajan en fábricas y talleres o como domésticos y vendedores en las calles de ciudades, sino que trabajan de la mañana hasta el atardecer en granjas y plantaciones. Más de 70% de la mano de obra infantil trabaja en la agricultura y ayuda a producir los alimentos y bebidas que consumimos, y también las fibras y las materias primas agrícolas que utilizamos.
En la mayoría de las actividades agrícolas, los niños trabajan en condiciones de pobreza y peligro. Además son explotados, con un salario indecente o incluso sin ningún salario, privados de su niñez, de una educación adecuada y de realización personal. Un gran número de estos niños son expuestos a condiciones de trabajo a riesgo. Muchas de sus tareas son peligrosas –provocan traumatismos físicos y mentales y causan algunas veces hasta la muerte del niño. En estas peores formas de trabajo infantil, los niños son víctimas de abusos, se encuentran explotados, y se ven privados de la educación, lo cual compromete sus futuros.
¿Sabía usted que?
Globalmente:
En la agricultura:
Tenemos que actuar ya
Ir avanzando
En muchos países se registró una disminución del número de actividades peligrosas en el ámbito del trabajo infantil en diferentes sectores. Sin embargo, eliminar el trabajo infantil en la agricultura sigue siendo un desafío. El número consistente de niños que trabaja en este sector, el hecho que empiecen a trabajar a temprana edad su invisibilidad debido a la escasez de estadísticas y también a las relaciones de trabajo informales basadas en la familia, impiden un conocimiento de la amplitud real del problema. Además, los ingresos limitados de las familias, la ausencia de escuelas, la carencia de reglamentación, y las actitudes y percepciones adquiridas respecto al papel de los niños de las zonas rurales, son sólo algunos de los muchos factores que hacen que el trabajo infantil en la agricultura sea difícil de tratar y de eliminar. A menos que se haga un esfuerzo concertado para reducir el trabajo de los niños en el sector de la agricultura, no será posible alcanzar el objetivo de eliminar todas las peores formas de trabajo infantil hasta el año 2016.
El predominio del trabajo de los niños en el sector de la agricultura socava el trabajo decente, la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria. Los esfuerzos hechos para eliminar el trabajo infantil también tienen que dirigirse a sus causas principales: la pobreza y la inseguridad alimentaria. Mientras el trabajo de los niños en la agricultura puede parecer normal, e incluso útil para su socialización y el desarrollo de su autoestima, los trabajadores agrícolas salariados, las organizaciones patronales y de trabajadores juegan un papel importante para eliminar las peores formas de trabajo infantil, para proporcionar una educación de cualidad a los niños y mejores trabajos para sus padres.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA), la Federación Internacional de Productores Agrícolas (FIPA), el Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias (IFPRI) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) se pusieron de acuerdo para trabajar juntos, no solamente para sensibilizar la opinión mundial pero también para tomar decisiones y realizar acciones concretas para tratar las causas principales que contribuyen a reforzar la explotación de los niños en la agricultura.
La FAO en acción para eliminar el trabajo infantil
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se esfuerza de combatir el hambre ayudando a los estados miembros a mejorar los niveles de nutrición, la productividad agrícola y las vidas de las poblaciones rurales, contribuye además al desarrollo económico mundial. Desde su fundación en 1945, la FAO ha proporcionado información, conocimiento, asistencia política, así como un lugar de encuentro para las naciones que desean ayudar a los países en desarrollo y también en vías de desarrollo a mejorar las prácticas en la agricultura, la silvicultura y en la pesca, y asegurar una buena nutrición para todos.
La FAO reconoce que las causas del trabajo infantil en el sector de la agricultura están arraigadas en la pobreza y que generar fuentes alternativas de ingresos para las familias rurales es crucial para reducir la necesidad que tienen los niños de trabajar. La mayor parte del trabajo que hace la FAO tiene un efecto indirecto sobre el trabajo infantil, a través la diversificación de los medios de subsistencia, el desarrollo de empresas y del agri-negocio, los accesos facilitados a la tierra y otras ventajas de los medios de subsistencia de los sin-tierras, los programas de generación de empleo, la mejoría de la productividad del trabajo y de los sueldos de los adultos, y la participación reforzada de los pequeños cultivadores y trabajadores no solo en la economía de mercado sino también en la elaboración de políticas.
La FAO ayuda a los estados miembros a reconocer las diferentes necesidades y coacciones de los niños, y les ayuda a eliminar las peores formas de trabajo que los niños encuentran en el sector de la agricultura, a través las políticas y asistencia técnica, la información, la investigación, y buenos métodos de empleo rural y trabajo decente. La FAO ayuda a reducir el trabajo de los niños y a mejorar la salud, la seguridad y el bienestar en el seno de las cadenas de producción a través la promoción de Buenas Prácticas Agrícolas. Las convenciones internacionales de distribuciones y uso de plaguicidas, así como los programas sobre la Producción integrada y la Gestión de insectos, contribuyen a reducir los riesgos de exponer a los niños a plaguicidas peligrosos y a otros productos químicos. En las comunidades infectadas por el VIH/SIDA, donde los niños huérfanos y vulnerables son especialmente propensos al trabajo infantil ya que tienen que compensar el déficit en mano de obra, la FAO ayuda a reducir la malnutrición, los abusos, y la explotación sexual a través las Escuelas de Agricultura y de Vida para los Jóvenes. El apoyo a una radio rural, la educación para las poblaciones rurales, la información y la comunicación tecnológica permiten a los niños de adquirir competencias a fin de diversificar los medios de subsistencia y de reducir la pobreza. Las investigaciones de la FAO en el sector de la pesca contribuyen a identificar los peligros específicos que enfrentan los niños trabajando en este sector. A través la Alianza Internacional contra el Hambre y la iniciativa para la Agricultura y el Desarrollo Rural Sostenibles (ADRS), la FAO trabaja estrechamente con otras agencias de las Naciones Unidas, los Ministerios de la Agricultura y del Trabajo, organizaciones de agricultores, uniones comerciales, cooperativas, y otras organizaciones de la sociedad civil para luchar contre el hambre, promover condiciones de empleo decentes en el sector de la agricultura, y mejorar las condiciones de subsistencia rurales.












