Puesto que la agricultura y el desarrollo rural sostenibles (ADRS) involucran las dimensiones sociales, económicas y ambientales del desarrollo sostenible, se han vuelto un eje de compromisos mundiales entre entidades de las Naciones Unidas, gobiernos miembros y actores de la sociedad civil. Desde Río a Roma y desde Johannesburgo a Nueva York, las buenas prácticas en ADRS son consideradas centrales para enfrentar las causas fundamentales de la inseguridad alimentaria y la pobreza. “Sabemos que eliminar el hambre no es sólo un imperativo moral; sabemos que invertir en la reducción del hambre sólo puede beneficiar a un mundo cada vez más interdependiente. Es en el interés de todos, ricos y pobres, el hacer todo lo posible -y rápidamente- construir un mundo más justo, a fin de eliminar el hambre crónica y sus estigmas de desesperación y resignación.
“No perdamos tiempo para poner en práctica nuestro compromiso y para emprender la batalla contra el hambre y la pobreza”.
Jacques Diouf, Director General, FAO. Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después. Roma, junio de 2002.
|