El proyecto ADRS-M enlaza Agricultura y Desarrollo Rural Sostenibles con las cuestiones de Montañas. El proyecto subraya la importancia de estos temas, ya discutidos durante la Conferencia de Río en 1992, identifica los muchos retos de la Agricultura y Desarrollo Rural Sostenibles en las regiones de montaña y apela a políticas coherentes, instrumentos y programas que respondan a tales desafíos.
Las políticas sobre Agricultura y Desarrollo Rural Sostenibles mejorarán los medios de subsistencia rurales
El acceso a la tierra, agua, mercados y servicios financieros; el reconocimiento de los derechos de los grupos más vulnerables; el empoderamiento de la comunidad; la democracia y el buen gobierno son requisitos para el desarrollo sostenible. Por consiguiente, se necesitan políticas integrales y bien dirigidas, leyes e instituciones para mejorar los sustentos rurales de los grupos más vulnerables. Estas políticas deberían tener en cuenta las necesidades específicas de las comunidades de montaña, así como la conexión esencial entre las montañas y las poblaciones de las tierras bajas, y también deberían ser holísticas, considerando los factores agrícolas, económicos, sociales y culturales a todos los niveles.
Las comunidades de montaña, entre las más vulnerables del mundo
Unos doscientos setenta millones de personas sufren inseguridad alimentaria, y ciento treinta y cinco de ellos padecen hambre crónica. La mayor parte de la población de montaña es rural, pero la agricultura no puede proporcionarle el sustento por sí sola. Las montañas cuentan con una gran riqueza de recursos estratégicos: una fuente mayor de agua y de biodiversidad que ayudará a alimentar al mundo. Además, las poblaciones de montaña podrían beneficiarse de las nuevas oportunidades económicas una vez que sean empoderadas e incluidas en los procesos de decisión.
Una voz para las poblaciones de montaña
Las poblaciones de montaña carecen de una voz y de influencia política porque están físicamente aisladas y socialmente marginadas; están lejos de los centros de decisión, en el lado desafortunado de la brecha digital, y no suelen representar a una masa crítica que influya en las decisiones políticas. Pocos han sido los países que han desarrollado políticas, legislaciones o instituciones específicas dirigidas a las necesidades concretas de estas poblaciones.
Un proyecto ADRS para las poblaciones de montaña
La FAO, agencia de las Naciones Unidas que se encarga de los asuntos de agricultura y desarrollo rural sostenibles, ha preparado, con el apoyo del Gobierno suizo, un proyecto ADRS para regiones de Montaña (ADRS-M) de cuatro años y con múltiples donantes. El Proyecto ADRS-M pretende facilitar la formulación, ejecución y evaluación de las políticas de agricultura y desarrollo rural sostenibles. Además, el proyecto favorece el desarrollo y el establecimiento de instituciones y leyes inspiradas en los principios ADRS y adaptadas a las especificidades de montaña.
El Proyecto ADRS-M es una oportunidad única para que todos los múltiples interesados (gobiernos, comunidad internacional y sociedad civil) desarrollen iniciativas conjuntas en favor del desarrollo sostenible. En el terreno, este proyecto participativo beneficiará a las poblaciones de montaña de todo el mundo.














