La primera fase del proyecto ADRS-M ha probado, entre otras cosas, la importancia de las externalidades generadas por la agricultura en zonas de montaña: existen impactos positivos para la sociedad y potencial para mejorar los ingresos y la seguridad alimentaria. La segunda fase, que se desarrolla actualmente, también aborda este asunto.
Teniendo en cuenta que la globalización tiene un fuerte impacto en las zonas de montaña; que los precios son muy sensibles a este asunto; que la agricultura en las zonas marginadas sigue siendo vulnerable; y que sigue siendo alto el riesgo de migraciones hacia áreas urbanas congestionadas, se está contemplando una posible tercera fase para 2010 y los años sucesivos, con el fin de contribuir con alguna ayuda a los medios de vida de las poblaciones de montaña, así como a su medio ambiente. Se está considerando la posibilidad de un programa para recompensar los servicios ambientales/externalidades positivas derivados del distinto rol de la agricultura sostenible y las zonas rurales en las regiones de montaña: el objetivo sería el de asesorar a quienes toman las decisiones políticas sobre cómo poner en marcha el pago por servicios ambientales en las regiones de montaña (pago u otros tipos de recompensa). De hecho, la pobreza presiona sobre los recursos medioambientales, pero, recíprocamente, la reducción de la pobreza y de la inseguridad alimentaria podría, en algunos casos, aliviar esta presión y ayudar a proteger estos recursos, sin olvidar en todo caso que la reducción de la pobreza y la protección medioambiental son dos objetivos políticos distintos. Además, cuando hay fondos públicos involucrados, es importante asegurar que las modalidades de estos pagos son compatibles con las normas de la OMC y con los acuerdos multilaterales de comercio.
Existen numerosas organizaciones e instituciones privadas activas en este sentido (no sólo en las regiones de montaña), así como numerosos programas de la FAO (véanse los enlaces en este sitio web): Pago por Servicios Ambientales en Paisajes Agrícolas (PESAL, según sus siglas en inglés), Sistemas Ingeniosos del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) y Proyecto sobre los roles de la Agricultura (RoA, siglas en inglés); por tanto, el equipo de ADRS-M organizó un taller el 24 de septiembre de 2008 con el FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola), el PMA (Programa Mundial de Alimentos) y distintos servicios de la FAO, con el fin de reunir a los actores que trabajan en esta materia e identificar posibles sinergias en los enfoques y lenguajes.
Este taller puso de manifiesto un amplio abanico de conocimientos, así como la voluntad de establecer futuros intercambios. Las tres agencias de Naciones Unidas mencionadas deberían desarrollar sinergias, compartiendo el objetivo de luchar contra la pobreza y la inseguridad alimentaria mediante la valorización de los servicios ambientales y otras externalidades positivas en las regiones de montaña. Podría desarrollarse un útil conjunto de conocimientos y experiencias sobre el pago por servicios ambientales, empezando por las lecciones aprendidas disponibles, mientras la contribución específica de la ADRS-M reside en su habilidad para analizar el contexto de gobernabilidad (políticas, instituciones y procesos) en regiones de montaña.
En este momento se está creando un grupo informal ad hoc de trabajo dedicado al intercambio de información y a asesorar al proyecto ADRS-M en esta tercera fase del programa.











