El Grupo de Adelboden se reunió por segunda vez del 4 al 5 de octubre de 2004 en Roma (Italia). Más de ochenta participantes, procedentes de treinta países, y en representación de gobiernos, de organizaciones internacionales y de la sociedad civil, intervinieron en este encuentro internacional con el fin de priorizar actividades para 2005, acordar alianzas y discutir la ejecución del proyecto. Este encuentro de un día y medio estuvo organizado por la FAO y copresidido por Jeannette Gurung, Directora de la ONG internacional “Women Organising for Change in Agriculture & NRM” (WOCAN), en representación del grupo principal de las mujeres, y Miguel Palomino de la Gala del Ministerio de Asuntos Exteriores de Perú.
Fuerte movilización de los participantes
Un año después de su primer encuentro, los miembros del Grupo de Adelboden, involucrados en el proyecto ADRS-M, reiteraron la necesidad de erradicar la pobreza en las regiones de montaña, de sensibilizar y de crear un ambiente positivo mediante la combinación de sus voces, esfuerzos, conocimiento experto, redes y recursos en favor del proyecto.
Compromisos reales para trabajar juntos
Los participantes en el encuentro enfatizaron los asuntos comunes que comparten las comunidades de montaña en todo el mundo, pese a las diferencias climáticas, sociales y económicas. "En Perú, veintidós de las veinticinco regiones del país son de alta montaña. Por tanto, la Agricultura Sostenible y el Desarrollo Rural en Montañas es esencial para el país. Perú tiene un interés especial en el Proyecto ADRS-M", dijo el representante peruano.
"En la Constitución suiza tenemos el mandato de apoyar el desarrollo rural y la agricultura sostenibles en las regiones de montaña. Por tanto, deseamos aprender no sólo de la experiencia suiza, sino también de la experiencia de otros", dijo el representante suizo, y añadió: "tenemos mucho que ganar al compartir los conocimientos sobre las buenas y malas prácticas en lo que se refiere a políticas, marcos de trabajo y apoyos. Los agricultores de varias regiones de montaña del mundo pueden beneficiarse de experiencias concretas en biodiversidad, cultivos o marketing".
En términos similares, países como Marruecos, que recientemente aprobó la Carta Nacional sobre montañas; Argelia, que acaba de formular la Estrategia Nacional para el Desarrollo Rural (incluyendo en regiones de montañas); y Bolivia, que ha dirigido un interesante análisis acerca de políticas nacionales sobre este asunto, se ofrecieron a compartir su trabajo con otros implicados en el Proyecto ADRS-M.
Diversidad y participación
La fuerte movilización de todos los implicados (gobiernos, organizaciones internacionales y sociedad civil) y las propuestas participativas desarrolladas en el encuentro pusieron de relieve el "espíritu de Adelboden".
Las organizaciones de la sociedad civil pusieron el énfasis en el rol clave que tienen en el proyecto. La experiencia muestra que la participación de la sociedad civil y el empoderamiento son factores de éxito.
En este aspecto se puede aprender mucho de los grupos principales, asociados esenciales en el proyecto ADRS-M que, en otros ámbitos, crearon las condiciones que hicieron posible la participación de las comunidades rurales. Así lo afirma la representante del grupo principal de las mujeres: "Tenemos una maravillosa historia en Nepal, donde un proyecto forestal de FAO-FIDA resultó exitoso gracias a los esfuerzos compartidos de las mujeres rurales, que formaron una fuerte alianza. Este grupo profesional de mujeres logró desafiar y cambiar actitudes al tiempo que reforzaba las capacidades." De forma similar, más de una docena de otras organizaciones de la sociedad civil (entre ellos los grupos principales u organizaciones regionales de montaña, en representación de todas las regiones del mundo) expusieron sus experiencias en este campo y se comprometieron a ADRS-M.
Alianzas eficaces: compromisos financieros y asistencia técnica
Suiza confirmó su compromiso de contribuir con un millón de dólares al Proyecto de cuatro años ADRS-M, mientras que Francia y Japón anunciaron su apoyo contribuyendo con expertos (un coordinador y un Profesional Asociado, respectivamente).
Además de estos recursos financieros y humanos, el proyecto tendrá otros apoyos significativos en especie: en los grupos de trabajo, y en los informes de éstos a la plenaria, varios gobiernos de la región mediterránea, África y Latinoamérica, junto a importantes grupos y organizaciones civiles, ofrecieron asistencia y apoyo logístico para estudios de caso, talleres y cursos de formación.
Áreas prioritarias: primer analizar las políticas de montaña existentes
Los participantes aprobaron todas las actividades del proyecto propuestas por la FAO para 2005. Las áreas consideradas prioritarias por los participantes fueron las siguientes:
- Análisis de fortalezas y debilidades de las políticas de montaña existentes, incluyendo los aspectos sociales, económicos, institucionales y medioambientales en relación con los principios de la agricultura y desarrollo rural sostenible. Este análisis capitalizará la literatura existente, la experiencia de los socios y los estudios de caso en América Latina y en la región del Mediterráneo.
- Fortalecimiento de las instituciones locales mediante el desarrollo de materiales de formación y de cursos, en estrecha colaboración con ONG, asociaciones de productores, cooperativas y organizaciones comunitarias.
- Análisis de las externalidades positivas y negativas de las regiones de montaña mediante la evaluación comparativa de los métodos y herramientas centrados en el agua, biodiversidad, patrimonio agrícola, conocimiento indígena, tendencia demográfica, turismo, diversificación de sustentos y servicios sociales y medioambientales.
Ejecución del proyecto: los coordinadores regionales son la clave
Los participantes recordaron que los coordinadores regionales serán la "piedra angula" del proyecto. Los coordinadores regionales actuarán como ejes del proyecto, desarrollando sinergias con los asociados y proyectos vinculados, enlazando los niveles global y nacional, realzando la comunicación, coordinación y conexión de redes en la región mientras apoyan el diseño y ejecución de las actividades del proyecto. Los participantes sugirieron el establecimiento de coordinadores también a nivel nacional.
Comenzar el proyecto a principios de 2005
En la sesión de clausura, los presidentes hicieron un resumen de las preocupaciones, voluntades y compromisos de todos los participantes, y recomendaron que el proyecto comenzara a principios de 2005, centrándose en las actividades prioritarias identificadas por los participantes, sobre la base de la financiación de Suiza, el personal aportado por Francia y Japón, y las ayudas de varios gobiernos y organizaciones sociales en especie. Los participantes acordaron movilizar recursos europeos adicionales y fondos internacionales. Los próximos pasos también incluyen la finalización del plan de trabajo y acuerdos con los coordinadores regionales.











