SAVE FOOD: Iniciativa mundial sobre la reducción de las pérdidas y el desperdicio de alimentos
 

Hallazgos clave

  • Alrededor de un tercio de los alimentos producidos en el mundo para el consumo humano (aproximadamente 1 300 millones de toneladas anuales) se pierde (se tira) o desperdicia.
  • Las pérdidas y el desperdicio de alimentos ascienden a aproximadamente 680 000 millones USD en los países industrializados y a 310 000 millones USD en los países en desarrollo.
  • Los países industrializados y en desarrollo desperdician aproximadamente la misma cantidad de alimentos (670 y 630 millones de toneladas, respectivamente).
  • Las tasas más altas de desperdicio se concentran en los grupos de frutas y hortalizas y raíces y tubérculos.
  • Las pérdidas y el desperdicio anuales en el mundo alcanzan aproximadamente un 30 % para los cereales; entre un 40 y un 50 % para los cultivos de raíces, frutas y hortalizas; un 20 % para cultivos oleaginosos, carne y productos lácteos; y un 30 % para el pescado.
  • Cada año, los consumidores de los países ricos desperdician casi tantos alimentos (222 millones de toneladas) que la producción de alimentos neta total del África subsahariana (230 millones de toneladas).
  • La cantidad de alimentos que se pierden o desperdician cada año equivale a más de la mitad de los cultivos de cereales anuales del mundo (2 300 millones de toneladas en 2009/10).
  • El desperdicio per cápita de alimentos por consumidor es de 95 a 115 kg/año en Europa y América del Norte, mientras que en el África subsahariana y en Asia meridional y sudoriental esta cifra representa solo de 6 a 11 kg/año.

Pérdidas y desperdicio de alimentos per cápita en las fases de consumo y anteriores al consumo en diferentes regiones

  • La producción per cápita total para el consumo humano es de aproximadamente 900 kg en los países ricos, casi el doble de los 460 kg producidos en las regiones más pobres.
  • En los países en desarrollo, un 40 % de las pérdidas ocurre en las etapas de poscosecha y procesamiento, mientras que en los países industrializados más del 40 % de las pérdidas se produce a nivel del comercio minorista y del consumidor.
  • En el comercio minorista se desperdician grandes cantidades de alimentos debido a estándares de calidad que sobrevaloran la apariencia.
  • Las pérdidas y el desperdicio de alimentos también provocan un importante derroche de recursos como agua, tierra, energía, mano de obra y capital y producen emisiones de gases de efecto invernadero innecesarias, contribuyendo así al calentamiento global y al cambio climático.
  • Con los alimentos que actualmente se pierden o desperdician en América Latina se podría alimentar a 300 millones de personas.
  • Con los alimentos que actualmente se desperdician en Europa se podría alimentar a 200 millones de personas.
  • Con los alimentos que actualmente se pierden en África se podría alimentar a 300 millones de personas.
  • Incluso si solo se evitara un cuarto de las pérdidas y el desperdicio de alimentos de hoy en día, sería suficiente para alimentar a 870 millones de personas hambrientas en todo el mundo.
  • Las pérdidas de alimentos durante la cosecha y el almacenamiento se traducen en una reducción de los ingresos para los pequeños agricultores y en un aumento de los precios para los consumidores pobres.
  • El los países en desarrollo, las pérdidas y el desperdicio de alimentos ocurren principalmente en las primeras etapas de la cadena de valor de alimentos y pueden tener su origen en restricciones técnicas, financieras y de gestión tanto de las técnicas de recolección como de las instalaciones de almacenamiento y refrigeración. El fortalecimiento de la cadena de suministro a través del apoyo directo de agricultores e inversores en infraestructura, transporte, así como en una expansión de la industria alimentaria y del envasado puede ayudar a reducir la cantidad de alimentos que se pierden o desperdician.
  • En los países de ingresos altos y medianos, las pérdidas y el desperdicio de alimentos se producen principalmente en las últimas etapas de la cadena de suministro. A diferencia de lo que ocurre en los países en desarrollo, el comportamiento de los consumidores desempeña un papel importantísimo en los países industrializados. El estudio señala una falta de coordinación entre los actores de la cadena de suministro como un factor añadido. Los acuerdos entre agricultores y compradores pueden ayudar a aumentar el nivel de coordinación. Otras medidas para reducir la cantidad de pérdidas y desperdicio radican en sensibilizar a las industrias, los comercios minoristas y los consumidores, y en encontrar usos beneficiosos para los alimentos que actualmente se tiran.
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