SAVE FOOD: Iniciativa mundial sobre la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos
 

La Conferencia de la FAO para el Cercano Oriente quiere reducir a la mitad el desperdicio de alimentos en una década

Los países piden a la FAO que desarrolle un fondo fiduciario regional para la seguridad alimentaria

La 31ª Conferencia Regional de la FAO para el Cercano Oriente instó hoy a una reducción del 50 por ciento de las pérdidas y del desperdicio de alimentos en la región con el fin de mejorar la seguridad alimentaria.


Al concluir una semana de reuniones en la capital italiana, la Conferencia pidió a la FAO que ayude a los países miembros a elaborar un plan para reducir a la mitad en los próximos diez años la cantidad de alimentos que actualmente se desperdician o se pierden.

Las pérdidas anuales de cereales se estiman en más de 16 millones de toneladas en toda la región. Cerca de un 15 por ciento de las hortalizas y legumbres, y más del 30 por ciento de los alimentos perecederos como frutas, verduras, productos lácteos, carne y pescado se desperdician también anualmente.

Fondo fiduciario regional

En una declaración, la Conferencia apoyó también la propuesta de crear un Fondo fiduciario regional en apoyo del desarrollo agrícola y seguridad alimentaria, una idea que había sido presentada por el Director General de la FAO, José Graziano da Silva.

El Presidente de la Conferencia, el Ministro de Agricultura de Irak Ezzulddin Abdalla Al-Dawla, explicó que la declaración, adoptada de forma unánime por los países participantes, hacía también un llamamiento para un incremento de las inversiones públicas y privadas para construir una economía rural próspera que pueda producir alimentos de forma sostenible y suministrar empleos renumerados, especialmente para los jóvenes y las mujeres rurales
.
Los países se comprometieron igualmente a incluir a la sociedad civil, el sector privado y otros socios, incluyendo la FAO, en este esfuerzo y a apoyar y fortalecer la cooperación regional y Sur-Sur en el desarrollo de la agricultura.

"La seguridad y la paz están directamente vinculadas. Los conflictos pueden resultar en hambre, y la inseguridad alimentaria puede a su vez desatar o alimentar conflictos que pueden afectar a los países cercanos. El ministro de Agricultura del Yemen, por ejemplo, ha llamado mi atención sobre importantes movimientos desde África, que suponen una presión adicional sobre la seguridad alimentaria en este país. Se trata de un ejemplo de por qué combatir el hambre necesita combinar esfuerzos a nivel nacional, regional y mundial. La FAO trabaja a todos los niveles y con diferentes socios para avanzar juntos en estos frentes", aseguró Graziano da Silva.

Potencial limitado 

En el Cercano Oriente, las limitaciones de tierra y agua reducen el potencial para incrementar la producción de alimentos para una población que aumentará de 380 millones a 520 millones en 2030. Promover el uso sostenible y una mejor gestión de los recursos naturales fue una de las prioridades de la Conferencia regional, con el objetivo de incrementar la producción. Otras prioridades incluyen la adaptación y la mitigación del cambio climático en recursos naturales cada vez más escasos -como el agua-, y prepararse -y responder- a las emergencias agrícolas y alimentarias.

La Conferencia pidió igualmente a la FAO que ayude en el desarrollo de una estrategia regional de seguridad alimentaria y un plan de acción centrado en los mecanismos para hacer frente a la volatilidad de precios de los alimentos, la inversión, la creación de reservas estratégicas de cereales y la mejora de la seguridad alimentaria y los sistemas de información de nutrición.

Fondos adicionales

El Presidente de la Conferencia, el Ministro de Agricultura de Irak Ezzulddin Abdalla Al-Dawla, aseguró en la reunión que "la conferencia regional de la FAO constituye hoy en día un foro ideal para los responsables de la toma de decisiones puedan discutir problemas y coordinar las respuestas a muchos desafíos, sobre todo las amenazas de cuestiones transfronterizas como la desertificación, la escasez de agua, la disminución de la cubierta vegetal, además de las plagas y enfermedades.

"Una mejor coordinación y ayuda regional son importantes para la elaboración de políticas independientes a nivel nacional", añadió.

Durante la Conferencia se firmaron de forma separada acuerdos de cooperación entre la FAO y Arabia Saudita, Libia e Irán. En virtud de un Memorando de Entendimiento, Arabia Saudita aportó 66,7 millones de dólares EEUU para financiar programas de cooperación técnica de la FAO en el país en los próximos cinco años. Libia proporcionó 71millones de dólares para ayuda técnica de la FAO para su producción agrícola y ganadera y sanidad agropecuaria, mientras que el acuerdo con Irán está destinado a facilitar una iniciativa de cooperación Sur-Sur en las que expertos iraníes se desplegarán en los países menos desarrollados para compartir sus conocimientos y experiencia.

La Conferencia contó con la presencia de 150 delegados, entre ellos 11 ministros de 24 países miembros del grupo regional del cercano oriente, así como representantes de la sociedad civil, el sector privado, organizaciones de la ONU y países observadores.




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