Communication for development Knowledge

Posted November 2000

Special
The role of information and communication technologies in rural development and food security

El Papel de las Tecnologías de Información y Comunicación
en el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria

by Manuel Calvelo-Ríos
The University of Chile


Workshop papers:

Podríamos decir simplemente que el papel de las tecnologías, instrumentos de información y comunicación es producir, procesar, conservar y reproducir mensajes pertinentes para los procesos y actividades relativos al desarrollo rural y la seguridad alimentaria.

Pero tendríamos que definir cuáles son los mensajes pertinentes y para quién. En general, el mundo de los decisores, políticos y cientifico-técnicos, ya dispone de, y usa, un amplio abanico de instrumentos. No sucede lo mismo con el universo de personas para las cuales los temas del desarrollo rural y la seguridad alimentaria son sustantivos porque los viven día a día.

Entendemos por lo tanto, que nos debe preocupar el papel de las tecnologías prioritariamente en función de los sujetos del desarrollo y después en función de aquellos que enfrentan las acciones destinadas a garantizar la seguridad alimentaria. Los que padecen la inseguridad no creo que estén en condiciones, en la actualidad, de utilizar las tecnologías en forma intensiva.

Pero las cosas no son tan sencillas como pueden parecer a primera vista. En primer lugar por el hecho de que las tecnologías e instrumentos disponibles han nacido en su mayor parte y tienen su mayor desarrollo en los países industrializados y, dentro de ellos, en sus sectores urbanos. Y lo que a nosotros nos preocupa es su uso en países aún no desarrollados y en el sector rural.

Además, el uso que se ha dado hasta el momento a la mayor parte de los instrumentos disponibles, no es precisamente el de los mensajes para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria. El empleo más intensivo de dichas tecnologías ha sido el de recreación, a veces de alienación, de comunicación interpersonal, o de oferta y demanda de productos para el mercado urbano. El uso que hace el mundo científico de dichos instrumentos, ya que los creó, es quizá el más específico e intensivo.

Hay escasos ejemplos de uso sistemático y masivo de las nuevas tecnologías de información y comunicación para el desarrollo rural. La FAO, afortunadamente, ha ejercido un cierto nivel de liderazgo mediante proyectos de comunicación pedagógica multimedial para la capacitación y de información mediante la radio y redes electrónicas para productores rurales.

Las consideraciones que siguen se basan, prioritariamente, en el análisis de estas experiencias, de obstáculos encontrados y de resultados obtenidos. La mayor parte se realizaron en Latinoamérica, pero algunas tuvieron lugar en Africa y Asia.

1. Aunque el abanico de instrumentos disponibles es muy amplio, y algunos de los instrumentos son conocidos y utilizados desde hace bastante tiempo, entendemos que debe darse prioridad a los que han aparecido más recientemente y a aquellos con los cuales se han ya realizado experiencias. Y ello porque son los que parecen presentar, además de múltiples ventajas, un mayor potencial de desarrollo y algunas incógnitas que debemos encarar hoy para resolverlas mañana.

2. Nos referiremos entonces a la radio, al video y a las redes informáticas, sin ignorar el papel que siguen teniendo otros instrumentos más utilizados y conocidos y sin olvidar que el más reciente, Internet, aún requiere por ahora del viejo teléfono en sus etapas iniciales y finales.

Y aquí vale la pena mencionar que la densidad de la red telefónica es mucho más baja en los países en los que los temas de desarrollo rural y de seguridad alimentaria son más álgidos y, en estos, es mucho menos densa en las zonas rurales que en las urbanas.

3. Con frecuencia falta claridad sobre las funciones y usos que admite cada uno de los instrumentos disponibles. Eso conduce al hecho de que aquellos que manejan uno de ellos traten de utilizarlo para tareas en las cuales es disfuncional. A veces se plantea un instrumento para acciones en las cuales es ineficiente y disfuncional. En cierta medida este error aparece por una cierta falta de claridad en cuanto a la tipología de los mensajes y las funciones que deben cumplir para que el destinatario de los mismos se transforme en usuario.

4. Es claro que la información no son simples señales o, incluso, datos. Estos pueden ser manejados con diversos instrumentos y corresponden al área de los ingenieros e informáticos. La información, para serlo, aparece a partir del procesamiento de las señales o datos que deben ser transformados en signos oportunos, fiables, inteligibles, asequibles y con utilidad para los destinatarios. Este procesamiento es la tarea de los comunicadores para el desarrollo. Es claro, también, que no es comunicación el simple envío de mensajes a un público blanco, pasivo e indiferenciado, sino la construcción de mensajes cuyos contenidos, códigos, nivel, estructura y momento de intercambio sean acordados con un interlocutor para transformarlo en usuario.

5. La aparición de nuevos instrumentos es recibida por el universo de los decisores, sean políticos o cientifico-técnicos, con una de estas dos actitudes contradictorias: mitificación a ultranza o satanización inapelable. Es necesario un análisis, aunque sintético, de las ventajas y limitaciones para establecer una correcta relación entra la inversión y los resultados derivados del uso de una nueva, o antigua, propuesta tecnológica.

6. Para ambos grupos tiene vigencia un punto común: los instrumentos, aún los mejores, carecen de utilidad si no existen personas capacitadas para su manejo y, fundamentalmente, para su uso correcto y eficiente. Y, como en tantos otros casos, en el de los instrumentos de información y comunicación para el desarrollo rural, es menester priorizar las neuronas sobre los electrones. Porque las personas han trabajado y seguirán trabajando en producir información y en hacer comunicación para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria, problemas de personas, utilizando para ello los instrumentos disponibles y cambiantes que, es cierto, abren nuevas posibilidades, reducen tiempos, y permiten decisiones más acertadas si hay personas que las toman.

7. Las ventajas básicas de los nuevos instrumentos de información y comunicación son:

8. Las desventajas que suelen aparecer y que frenan su utilización son: escasa disponibilidad hasta el momento de instrumentos (Internet) en el área rural; utilización en general exclusiva para fines de lucro; usos no pertinentes para el campo del desarrollo rural y la seguridad alimentaria; mensajes con códigos no inteligibles para los destinatarios rurales; existencia de una real polución de datos e insuficiencia de información útil; costos de operación lejos del alcance de la población rural, al menos hasta el momento; y, por último, el diseño de los programas, procesos y procedimientos de acceso y retribución, tiene un carácter casi exclusivamente urbano.

9. Pero la mayor de las desventajas, para estos y para cualesquiera otros instrumentos de información y comunicación que se pretenda utilizar para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria, si pretendemos que el desarrollo rural, para serlo, debe ser endógeno, autogestionado y sustentable, lo que implica la participación plena y consciente de los sujetos de desarrollo tanto en la toma de decisiones como en la ejecución de las mismas, se encuentra en la escasez de sistemas, diseños, metodologías y personal formado en el ejercicio de la información y comunicación para el desarrollo.

Si se trata, en forma exclusiva, de la información y comunicación con, entre y para los decisores no aparecen más desventajas que aquellas derivadas de decisiones erróneas sobre las mismas.

10. Salvo en algunos casos de proyectos realizados por la FAO, se encarga el diseño de los sistemas de comunicación para el desarrollo a profesionales de los medios masivos y los sistemas de información a los informáticos. Son, en general, urbanos desarrollados que no han sido formados en las estrategias y metodologías de trabajo de la información y comunicación para el desarrollo rural. Sus criterios, académicos, culturales, estéticos, que afloran tanto en los diseños instrumentales como en los mensajes, no son los más eficientes para establecer los lazos de comunicación e información que requieren los pobladores rurales, ya que la comunicación con ellos será siempre un proceso de comunicación intercultural.

11. En cuanto al papel de las tecnologías de información y comunicación en el desarrollo rural y la seguridad alimentaria, es bastante claro. En forma muy sintética:

La producción, procesamiento, conservación y reproducción de mensajes pertinentes, utilizando los códigos y estructuras formales que faciliten su producción y uso a la población rural y con un diseño instrumental que ofrezca la mejor relación entra la inversión y los resultados.

Mensajes de Información

Los instrumentos más adecuados, hasta el momento, son: la radio y, potencialmente, Internet. Los contenidos más necesarios se encuentran en las siguientes líneas:

12. Pero es claro que los datos, en general manejados a través de una red electrónica, deben ser sometidos a un procesamiento para transformarlos en información.

Dicho procesamiento debe conferir a los datos las siguientes características:

  1. Oportunidad. Aquellos datos que llegan "post mortem" al usuario potencial de los mismos, no alcanzan a llenar la definición de información.
  2. Predictibilidad. Fundamental en el área rural, cuyos ritmos y plazos exigen toma de decisiones con lapsos de anticipación extensos.
  3. Fiabilidad, o indicación del margen de error. Es mejor la carencia total de información que la desinformación por falta de fiabilidad.
  4. Intelegibilidad. De nada sirve cumplir las condiciones anteriores si los datos son expresados en las jergas, o dialectos, del mando científico-técnica o de los decisores políticos. La presentación de la mayor parte de las páginas Web no está diseñada para facilitar la comprensión a un productor rural: son de autoexpresión de las organizaciones que las diseñan. Tampoco las relaciones entre forma y fondo, la tipografía y los códigos icónicos han sido diseñadas para un usuario rural.
  5. Accesibilidad. Los datos almacenados fuera del alcance del usuario, no son más que datos, pero no llegan a configurarse como información. Aún dentro de una página es frecuente que su diseño dificulte, en vez de facilitar, la búsqueda y localización de la información necesaria para el supuesto usuario.
  6. Utilidad. En estos momentos, por desgracia, la mayor parte de los datos que circulan a gran velocidad por las redes carecen casi por completo de utilidad para el sujeto del desarrollo rural y, por lo tanto, no pueden ser calificados de información.

13. En cuanto a los mensajes de comunicación, parecen prioritarios los de comunicación pedagógica (capacitación) y los de comunicación para la organización y gestión participativas. Para ellos los instrumentos más adecuados y eficientes son los paquetes pedagógicos multimediales: relación interpersonal, video, cartillas gráficoliterarias y trabajos prácticos. Los contenidos más necesarios se encuentran en las líneas de:

14. La opción instrumental no es arbitraria ni puede tomarse basándose en modas efímeras o a la simple disponibilidad actual de la organización.

Los cuatro elementos a considerar para la selección de los instrumentos de producción y uso de los mensajes de información y comunicación son:

Preparar avisos de un huracán mediante videos; un curso de capacitación tecno-productiva por radio, información de mercado a través de la prensa escrita, son casos evidentes de una clara disfuncionalidad del instrumento tanto para los contenidos como para el usuario.

15. El papel de las nuevas tecnologías en la producción y uso de mensajes pertinentes para el desarrollo rural y la seguridad alimentaria puede llegar a ser vital, si dichas tecnologías son manejadas por el personal adecuado: comunicadores para el desarrollo rural.

Por otra parte es claro que las mismas tecnologías, o partes componentes sustantivas, para el acopio, o el procesamiento, o el acceso, están en constante evolución y cambio.

Es necesario reiterar que, útiles en el área rural, no han sido diseñadas para ella y es necesario con frecuencia proceder a un rediseño, tanto de los instrumentos como del tratamiento de los mensajes que dichos instrumentos procesan, para asegurar su eficiencia en el campo que nos preocupa.

Del mismo modo debemos pensar detenidamente en la formación de aquellos que diseñan los sistemas de información y comunicación y en aquellos que los utilizan.

De lo anterior se deduce que aparece como imprescindible la realización de investigaciones en este campo. Pero, más que investigaciones académicas realizadas para obtener un título, se necesitan investigaciones operativas, que incorporen a su realización a los sujetos del desarrollo con el fin de garantizar la eficiencia de los sistemas, metodologías, instrumentos y mensajes de comunicación para el desarrollo y seguridad alimentaria.



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