
(extraído de "Ceres", Revista de la FAO, No. 158 - marzo-abril 1996)
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La producción, el transporte y el almacenamiento de libros y publicaciones cuesta demasiado en las bibliotecas africanas que han sufrido en sus carnes los años de ajuste estructural. Por lo que respecta a las comunicaciones individuales, los investigadores rurales no pueden depender de servicios postales ya de por sí deteriorados. Las llamadas telefónicas son demasiado caras y los sistemas telefónicos demasiado poco fiables.
Es pues fantasioso pretender el que los investigadores africanos se encaminen hacia la telemática, un término que denota la convergencia del sector de los ordenadores, de las telecomunicaciones y de la información, que sustituyan a los medios impresos con las bases de datos, los CD-ROM y el correo electrónico. Para conectarse con las redes de comunicación electrónica, los investigadores rurales necesitan las herra-mientas adecuadas (software, hardware...etcétera) que puedan funcionar durante largos períodos bajo condiciones atmosféricas adversas y de aislamiento.
Las autoridades africanas, los investigadores y las trabajadores sobre el terreno también necesitan los recursos para mantener los sistemas de la información electrónica. La sostenibilidad es la preocupación fundamental ya que, tarde o temprano, los recursos locales sustituirán la financiación externa a corto plazo y la experiencia técnica extranjera.
Según el Grupo Visión del Banco Mundial, una sociedad global "está emergiendo con capacidades informativas persuasivas que la hacen sustancialmente diferente de una sociedad industrial: mucho más competitiva, más democrática, menos centralizada, menos estable, más capaz de afrontar las necesidades individuales y más benévola con el ambiente". ¿Es ésta una "lista de deseos" de un investigador rural en Africa?
Durante los últimos años, las conexiones de comunicación electrónica de bajo costo han sido establecidas en los países africanos a través de pequeñas redes locales. Por ahora, la mayoría de africanos con deseos de acceder al correo electrónico o a otros servicios mayores de Internet dependen de la intervención telefónica de terceras partes, por lo general los Estados Unidos. Los usuarios de las redes africanas están ahora presionando a sus gobiernos para que mejoren e incrementen la infraestructura de las telecomunicaciones, en concreto, que inviertan los dólares necesarios, entre 100 000 y 500 000, para que cada país se compre una "connection leasing" que eliminaría la necesidad de esa tercera parte intermediaria (o de su ordenador programado anteriormente) y que les permita el acceso directo y casi instantáneo a la red de Internet.
Con datos de 1995, siete países africanos (Zambia, Mozambique, Sudáfrica, Egipto, Zimbabwe, Namibia y Túnez) tenían acceso directo a Internet, mientras que Uganda, Botswana, Zimbabwe, Ghana y Tanzanía están en la actualidad haciendo gestiones para su integración completa. Además, en la actualidad están teniendo lugar 10 iniciativas diversas para dotar a los países africanos de la infraestructura necesaria que les permita acceder a Internet.
El costo de las líneas es alto para que las instituciones de investigación puedan sufragarlos por sí mismas, pero sería relativamente barato si fuera a nivel nacional, ya que el costo se compartiría entre miles de usuarios. Como era de esperar, es muy alta la competencia por obtener los contratos millonarios y quizá sea prioritario abordar las necesidades básicas de los niños hambrientos y de la pobreza en general que las de información. Pero conseguir una conexión directa con Internet puede ayudar al país a utilizar los recursos de forma más eficaz, especialmente a la hora de responder a las emergencias como, por ejemplo, sequías y epidemias.
La velocidad, la conveniencia y el bajo costo de las comunicaciones son algunas de las ventajas de las comunicaciones electrónicas. Una carta enviada desde Marruecos tarda varias semanas en llegar hasta Etiopía. Un mensaje del correo electrónico tarda menos de un día. La capacidad de enviar un mensaje a múltiples personas facilita el ahorro y las conversaciones colectivas. La transmisión a través de fax cuesta entre 7 y 15 dólares por página. El envío de un informe completo es equivalente al salario de todo el mes de un funcionario. El mismo informe, vía correo electrónico, cuesta una fracción de dólar.
Una red electrónica es la plaza del pueblo y una biblioteca al mismo tiempo: el depósito de conocimiento y una posibilidad de discusión interactiva. En contraste con las bibliotecas y los medios masivos de comunicación, las redes electrónicas ofrecen a millones de usuarios un aprendizaje interactivo.
Un fracaso a la hora de llevar la telemática al continente africano lo dejaría más detrás que nunca del resto del mundo, según se afirma en un comunicado elaborado durante el simposio en Telemática para el Desarrollo en Africa, que tuvo lugar en Addis Abeba en abril de 1995:
"Al menos que los países africanos se conviertan en actores plenos de la revolución informativa mundial, la diferencia entre los que tienen y los que no tienen se ampliará, abriendo la posibilidad de incrementar la marginación del continente".La información digital sobre los países en desarrollo, pero que reside en países desarrollados, puede "volver a casa" a través de la telemática. Con Internet un investigador africano de biodiversidad puede tener acceso, en su propio país, a las investigaciones realizadas por expertos extranjeros.
A la hora de construir puentes con Africa, una gran parte de los retos técnicos viene limitado por la infraestructura en telecomunicaciones pobre del continente. Los servicios telefónicos en el Africa rural, donde vive la mayoría de los habitantes, no se consideran como no rentables y, por lo tanto, reciben escasa atención. Las redes telefónicas asistidas con operadores y las conexiones por radio pueden utilizarse para la red electrónica, pero no son apropiadas. La fuente irregular de energía eléctrica se traduce en cortes y conexiones difíciles. La falta de técnicos para mantener los equipos hace la situación todavía más penosa.
Aunque la situación está cambiando, suelen ser necesarios los permisos explícitos de los operadores nacionales antes de que uno pueda instalar cualquier tipo de aparato telefónico. En algunos países, sólo se permite el uso de equipos de ciertos sectores de la comunicación y se fuerza a comprar o a alquilar módems de los operadores nacionales de teléfonos. Algunos de estos últimos están intentando ofrecer servicios de correo electrónico, aunque carecen de la experiencia necesaria para ello, y se teme que la red que establezcan será cara y poco fiable. Expertos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) creen que los operadores nacionales no deberían entrar en la cuestión de las redes hasta que se aclare su papel legal y se liberalice el mercado de la telefonía.
¿Hasta qué punto puede la tecnología de la radio satisfacer las demandas de los investigadores y extensionistas que trabajan en zonas remotas? El equipo moderno de radio no está a disposición en la mayoría de países y el complejo sistema de licencias en Africa lo complica todo aún más. Obtener una licencia para operar frecuencias de radio puede llevar hasta seis meses... ¡incluso cuando es necesario para operaciones de emergencia! Algunos países no permiten la impor-tación de equipos de comunicación por "razones de seguridad".
La falta de divisas para comprar equipos y subs-cribirse a las redes es el mayor problema de recursos que afrontarán los investigadores. Incluso cuando hay recursos, no siempre está a disposición la información sobre el uso de las comunicaciones existentes y de los ordenadores. Las instituciones que tienen módems no necesariamente saben cómo utilizarlos. Una vez que el equipo es recibido e instalado, el problema es el mante-nimiento. Con todo este vacío, el sector privado de los ordenadores está floreciendo en Africa y debería traducirse en servicios mejores y más fiables.
El analfabetismo y la multiplicidad de idiomas en Africa son también barreras para el establecimiento de las redes. Además, no hay un gran hábito de compartir información entre investigadores, instituciones y gobiernos. Los gobiernos africanos otorgan escasa atención a las necesidades nacionales de comunicación e información. Los recursos van destinados a prioridades como la sanidad, la educación, la demografía, la seguridad alimentaria o la defensa. Aún no se han dado cuenta de la importancia estratégica de la información y la comunicación. La aparente correlación entre pobreza y acceso a la información es algo que todavía tienen que tener claro las autoridades africanas.
La ausencia de expertos locales en las redes es otro problema fundamental que se da en Africa. También hay una ignorancia general sobre el potencial de la red, así como de la existencia de algunos centro africanos para poder entrar en contacto. Un informe sobre las necesidades de comunicación para las instituciones agrícolas de Etiopía y Sudán mostró que la mayoría de las instituciones no se dan cuenta de que pueden comunicarse a través de sus ordenadores y sus líneas telefónicas. En Zimbabwe, los expertos de la telefonía nacional no sabían que podían acceder a la red de alta velocidad de Internet a través de Sudáfrica desde su propio país. Algunos expertos creían que la máxima velocidad de datos de su conexión telefónica local era de 9 600 bps cuando es posible de hecho 28 000 bps. Obviamente, el conocimiento y la diseminación de éste es fundamental.
La mayoría de instituciones que se lanzan a la red no se dan cuenta de que los usuarios tienen que ser capacitados en los principios básicos sobre ordenadores antes de introducirse a navegar por Internet, que requiere un adiestramiento suplementario. Hace falta un plan amplio de capacitación en el que se introduzca y sensibilice a las autoridades y gestores para que lo pongan en marcha a todos los niveles, desde el de técnicos locales hasta la enseñanza de ordenadores en colegios e institutos.
La ausencia de documentación clara y concisa sobre cuestiones básicas es otro de los elementos que entorpece la difusión de la red en Africa. Muchas redes locales están instaladas por experimentados consultores extranjeros que tienen poco tiempo o pocas ganas de escribir las instrucciones adecuadas. Gran parte del software disponible no viene con la documentación necesaria para que pueda utilizarla un principiante.
Los intentos de acceso a la red suelen también limitarse por la ausencia de sistemas cooperativos de información y estrategias de compartir los recursos. Son escasos los intentos regionales de crear bases de datos a nivel africano. Este tipo de información está disponible principalmente en los servidores de los países desarro-llados. Investigadores de países vecinos apenas conocen las redes existentes entre los países y el uso conveniente y efectivo de las mismas.
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Argelia (SLIP Internet) Moussa Benhamadi Benhamadi@ist.cerist.dz Aouaouche El-Maouhab elmaouhab@ist.cerist.dz tel: +213-2-792126 |
Angola (FidoNet) Haymee Perez Cogle hperez@angonet.gn.apc.org System Operator(s) sysop@ridsang.gn.apc.org tel: +244-2-396107 |
Botswana (UUCP) Mr. R. Ambat ambatr@motswedi.ub.bw Leonard Manthe lmanthe@bot.healthnet.org tel: +267-35-1151 |
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Burkina Faso (UUCP) Diana Katakou dkatakou@bur.healthnet.org Dominique Remy remy@ouaga.orstom.bf tel: +226-30-6737 |
Camerun (Fido/UUCP) Derek Ajesam Asoh ada@camfido.gn.apc.org Thierry Portzer portzer@yaounde.orstom.fr Jacques Moungang Moungang@yaounde.orstom.fr tel: +237-230113 |
Congo (UUCP) Christophe Brun brunchri@brazza.orstom.fr |
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Cote d'Ivoire (UUCP) J. François Boyer boyer@adiopo.orstom.fr Brou Mian brou@abidjan.orstom.fr |
Egipto (Full Internet) Ossama Elhadary ohadary@ritsec.com.eg tel: +202-35-51551 |
Eritrea (FidoNet) Abubeker Beshir beshir@adal.gn.apc.org tel: +291-1-120391 |
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Etiopia (FidoNet) Lishan Adam sysop@padis.gn.apc.org tel: +251-1-51167 |
Gambia (FidoNet) Hannah Forster hforster@achrds.gn.apc.org tel: +220-94525 |
Ghana (Fido/UUCP/Commercial Internet) John Bart-Plange jbp@aau.org tel: +233-21-774821 |
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Guinea (UUCP) Moussa Kourouma Moussa@pades.ac.gn tel: +224-41-41-41 |
Kenya (FidoNet) Makau Ngola Mngola@elci.gn.apc.org Shem Ouchodo Shem@arcc.permanet.org tel: +254-2-727810 |
Lesotho (UUCP) Teferi Kebede lls@isas.nul.ls tel: +266-340000 |
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Madagascar (UUCP) Jeannette Razanamiadana razanami@orstom-tana.rio.org tel: +261-233098 |
Malawi (FidoNet) Paulos Nyirenda pnyirenda@unima.wnapc.org tel: +265-52241 |
Mali (UUCP) Eric Stevance stevance@bamako.orstom.ml tel: +223-222252 |
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Mauricio (UUCP) Maurice Cayre cayre@maurice.orstom.fr tel: +230-233-47-29 |
Mozambique (UUCP) Americo Muchanga postmaster@dzowo.uem.mz Venancio Massingue Venancio@dzowo.uem.mz tel: +224-1-49-15-57 |
Namibia (UUCP) Tim Peribe tim@grumpy.cs.unam.na tel: +61-307-2428 |
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Niger (UUCP) Julien Bonfort bonfort@niamey.orstom.fr tel: +227-73-20-54 |
Nigeria (PC UUCP) Iyabo Odusote root@yaba.cnuce.cnr.it tel: +234-1-860754 |
Senegal (UUCP, FidoNet) Moussa Fall mfall@endadak.gn.apc.org Christophe Brun brunchri@dakar.orstom.sn Christian Clercin clercin@ensut.ensut.sn tel: +221-216027, 221-323476 |
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Seychelles (UUCP) Lionel Cabon cabon@seychel.orstom.fr tel: +248-247-42 |
Sudafrica (Full Internet) Chris Pinkham chris@aiml.azetc.co.za Alan Barret barrett@daisy.ee.und.ac.za |
Tanzania (FidoNet) William Sangiwa bsangiwa@hnettan.gn.apc.org tel: +255-51-46229 |
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Togo (UUCP) Richard Gozo gozo@lome.orstom.fr tel: +228-21-43-44 |
Tunez (Full Internet) Abida Nejib abida@tnearn.bitnet tel: +216-1-787-757 |
Uganda (FidoNet) Sara Mbaga smbaga@uga.healthnet.org Charles Musisi musisi@mukla.gn.apc.org tel: +256-41559-712 |
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Zambia (Full Internet) Chris Kalyamba ckalyamba@zam.healthnet.org Neil Robinson Neil@puku.unza.zm tel: +260-1-252-507 |
Zimbabwe (Full Internet) Rob Borland borland@healthnet.zw borland@esanet.zw John G. Sheppard johnux@zimbix.uz.zw tel: +263-4-303211 |