Tecnología energetíca y ambiental Medio ambiente

Diciembre 1997

Los combustibles de biomasa y el futuro


Los combustibles fósiles –el petróleo, el carbón y el gas- contribuyen de manera muy importante al calentamiento del planeta, que constituye un riesgo múltiple para la agricultura y otras actividades humanas. Además, los expertos afirman que las reservas de combustibles fósiles sólo durarán otros 40 o 50 años. Estos dos hechos por sí solos hacen la investigación en materia de fuentes sustitutivas de energía más apremiante que nunca. El Coordinador de Energía de la FAO, Sr. Gustavo Best, habló de los combustibles de biomasa y de otras fuentes de energía.

 

¿Qué relación hay entre los asuntos de la energía y el cambio climático?

El cambio climático está muy íntimamente ligado a las pautas de utilización de la energía. La primera forma de reducir el cambio climático es modificar las fuentes de energía que utilizamos y es aquí donde vienen al caso los energéticos renovables y la energía de biomasa en particular. Esta es la única fuente de energía por completo neutra en CO2 , lo que quiere decir que no hace aumentar el bióxido de carbono en la atmósfera.

¿Qué son los combustibles de biomasa?

Hay muchas clases distintas de combustibles de biomasa, desde la leña tradicional utilizada muy ineficientemente para cocinar, hasta los combustibles biológicos modernos muy complejos producidos a partir de biomasa cultivada con este fin. Los deshechos agrícolas –como los residuos de origen animal- también pueden ser combustibles de biomasa. En algunos países europeos, como Alemania, Francia y Holanda, los residuos animales se están convirtiendo en un problema para el medio ambiente. Pero pueden utilizarse para producir energía a través de un proceso de fermentación. En China han estado utilizando esta tecnología desde hace más de 20 años. Actualmente tienen 10 millones de digestores de biogas que aprovechan los residuos animales.

¿Qué clase de vegetales se utilizan como combustibles de biomasa?

Pueden ser variedades de árboles de crecimiento rápido, cereales, aceites vegetales, residuos agrícolas o, como en el caso de Brasil, la caña de azúcar.

¿Puede ofrecer algunos ejemplos de utilización actual de los combustibles de biomasa?

Con la caña de azúcar, ya sea el azúcar o el bagazo se pueden aprovechar como fuente de energía. El bagazo es lo que queda una vez exprimida la caña, y resulta muy útil como combustible, forraje y material para construcción. Los ingenios azucareros utilizan el bagazo como fuente de energía, para obtener calor durante el proceso de elaboración del azúcar. La tecnología moderna permitir aprovechar el bagazo con mucha más eficiencia, de modo que sobra mucho que se puede utilizar para generar electricidad mediante una central normal de combustión y generación de energía.

Imaginemos un ingenio azucarero que utilice calor para producir azúcar, pero que también proporcione fuerza a la red de energía eléctrica de la ciudad. Así, una industria productora de alimentos se convierte también en industria productora de energía. En muchos países ya se está haciendo. Brasil es famoso por aprovechar parte de los productos del azúcar para producir alcohol que se utiliza en los automóviles. Tienen seis millones de coches que funcionan a partir de una mezcla de 25 por ciento de alcohol en la gasolina. Esto tiene la ventaja de que reduce la contaminación y además no se requiere utilizar plomo, de modo que se obtiene una gasolina sin plomo.

Así pues, hay diferentes formas de elaborar los combustibles de biomasa: por combustión, destilación, gasificación, fermentación y pirólisis. Y existe una enorme variedad de combustibles de biomasa. Es evidente que nuestro principal interés respecto al cambio climático es tratar de fomentar el uso general de energía de biomasa porque es una de las principales formas de reducir las emisiones de bióxido de carbono.

¿Qué ventajas tienen en comparación con otras formas de energía? (combustibles de origen fósil, la energía solar, eólica...)

Respecto a los combustibles fósiles, la mayor ventaja es que son neutros en CO2 y que son renovables. Los combustibles fósiles sólo van a durar otros 40 o 50 años. El problema del cambio climático es que vamos a llegar al máximo de las emisiones en los siguientes 10 o 20 años, pero su efecto va a durar más tiempo. Pero la siguiente generación verá el fin de los combustibles de origen fósil.

La energía solar y la energía eólica tienen ciertas limitaciones respecto al tipo de fuerza que producen, es decir: electricidad, fuerza mecánica o calor. Con los combustibles de biomasa es posible obtener una gran variedad. Se pueden utilizar los combustibles de biomasa para producir un gas que se puede quemar, o para producir un líquido que se puede almacenar en tanques y surtir con bombas, o se puede utilizar la biomasa para producir algo semejante al carbón que se coloca en costales y se exporta. Es un combustible versátil tanto en su comercialización como en su aprovechamiento final. Además, los combustibles de biomasa probablemente sean el único combustible primario que pueda sustituir a la gasolina para el transporte.

Es evidente entonces que, desde el punto de vista del cambio climático, es fundamental cultivar biomasa que absorbe el bióxido de carbono de la atmósfera y lo vuelve a liberar una vez quemado. Para la FAO, una de las cosas importantes de la energía de biomasa es que genera empleos. Es una forma de crear infraestructura rural, abre nuevas oportunidades. También tiene un gran potencial para rehabilitar tierras degradadas. Para cualquier tierra degradada, se puede encontrar algún tipo de cultivo que regenere la zona, y ese vegetal, si se utiliza para obtener energía, tiene un valor agregado. Hace económicamente posible la bonificación de tierras.

Algo importante que debe salir de esta reunión sobre cambio climático que se está llevando a cabo en Kyoto, es que el petróleo debería hacerse relativamente más costoso, tanto desde el punto de vista económico como del político.

¿Existen limitaciones para la utilización de los combustibles de biomasa?

Las limitaciones son técnicas, la disponibilidad de tierras y que no haya competencia con los alimentos, así como los precios. Hace falta evaluar la producción de energía de biomasa con mucha atención de modo que no compita con la producción de alimentos, que evidentemente es prioritaria. Pero se ha demostrado en muchos casos que la producción combinada de energía y alimentos es una ventaja, porque al mejorar la situación económica y la infraestructura, se beneficia la producción de alimentos.

Desde el punto de vista tecnológico creo que ya estamos listos. La principal limitación para el uso de los combustibles de biomasa es el precio. El programa de precios de la energía en el mundo necesita revisarse porque no hay forma de que el Convenio sobre el Cambio Climático pueda aplicarse con los precios actuales del petróleo. En las condiciones de hoy, los combustibles de petróleo son muy baratos y muchos de estos recursos renovables no pueden competir con ellos. El petróleo hoy es más barato que hace diez años a precios constantes. Tiene que haber una especie de acuerdo de que el precio es falso. No toma en cuenta el costo del ciclo entero. Si se toman en cuenta los costos de exploración, extracción, refinación, y los daños al medio ambiente, y se comparan con el costo de los combustibles de biomasa, estos resultan mucho más interesantes. El costo de limpiar la atmósfera va a ser mucho más alto que ayudar a que los combustibles de biomasa entraran ahora al mercado. Estamos hablando de una plataforma de precios inocua para el medio ambiente.

¿De modo que se percibe un futuro en el que los combustibles de biomasa serían una importante fuente de energía?

Serán una de las principales fuentes de energía. Creo que en el futuro habrá una variedad de combustibles, de fuentes de energía: la de biomasa, la energía solar, la eólica, la geotérmica, el océano. La energía oceánica se utiliza de tres formas: las mareas, las olas y la tercera es aprovechar la diferencia de temperatura entre la superficie y el fondo del agua, que puede ser de 10°C. Con eso se puede mover una turbina.

Muchos de estos sistemas se utilizarán para generar hidrógeno, uno de los combustibles más importantes para obtener energía en el futuro, pero que no existe puro en la naturaleza. Hace falta calor o electricidad para producirlo. La electricidad puede ser de origen solar, de biomasa o eólica. Se puede utilizar para el transporte, entre otras cosas. Ya existe un prototipo de automóvil que utiliza hidrógeno. Es cuestión de que avancen la investigación y la tecnología, de que la sociedad quiera estos productos y de que se creen las condiciones para que ingresen en el mercado. Para crear dichas condiciones la herramienta principal es el precio. Luego será por pura necesidad, porque se agotarán los combustibles fósiles. Cada vez se hablará más de energía solar porque en sentido estricto, la energía de biomasa, la eólica o la oceánica son de origen solar. También se hablará de bionergía, biowatts, energía verde y biocombustibles cada vez más.

  • La entrevista referida fue publicada originalmente en Noticias de la FAO



    Back to Top FAO Homepage