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Informes de Avance
FAO, junio 1997
Capítulo 13:
Desarrollo sostenible
de las zonas de montaña

El desafío

Muchas zonas de montaña de todo el mundo tienen complicados problemas ambientales y socioeconómicos. En países tales como Nepal, Etiopía y el Perú, las comunidades de las zonas de montaña se encuentran entre las poblaciones más pobres del mundo. Con la emigración cada vez mayor de los hombres en busca de empleo, gran parte de la agricultura de subsistencia está ahora a cargo de mujeres y niños. Con frecuencia los agricultores carecen de títulos legales a la tierra y tienen muy poco acceso a la financiación, a los servicios de extensión o a los procesos de toma de decisiones. Con frecuencia se ignora a estas poblaciones en los programas de educación, salud e infraestructura.

El Capítulo 13 del Programa 21 pide que se emprenda una acción para mejorar el conocimiento de los ecosistemas de montaña, fomentar el desarrollo integrado de cuencas hidrográficas y crear otras posibilidades de medios de vida para estas poblaciones. Sin embargo, los organismos internacionales no tienen programas destinados a integrar el desarrollo de las zonas de montaña en las economías nacionales; al nivel de cada país, los organismos oficiales y la legislación no suelen abordar de manera general los problemas de estas zonas.

Una acción en favor del desarrollo sostenible de las zonas de montaña debe comenzar reconociendo que la conservación a largo plazo de las zonas de montaña no consiste simplemente en crear industrias en las tierras bajas para fomentar la emigración de las poblaciones de estas zonas. La sostenibilidad depende del aumento de la asistencia técnica y los servicios, y de una mayor habilitación de las poblaciones mediante la concesión de títulos de propiedad de la tierra, una mejor organización social, la descentralización y la creación de empleo. Las mujeres necesitan una asistencia especial, mediante servicios de salud en materia de reproducción y nutrición, programas de alfabetización y participación en el desarrollo y la transferencia de tecnología.

Los gobiernos deben volver a examinar la corriente de recursos y servicios que tienen como punto de llegada o de partida las zonas montañosas. Tarifas para el agua, cánones sobre las explotaciones forestales y mineras, derechos de pasto y arrendamiento de tierras de pastoreo, cobro de entrada a los parques nacionales, licencias para actividades turísticas, son todas ellas fuentes potenciales de ingresos para las comunidades de montaña.

Progresos hechos desde la CNUMAD

Para apoyar el Programa para las Zonas de Montaña, en 1994 se estableció una red Capítulo 13 entre organismos, formada por representantes de organismos de las Naciones Unidas y ONG internacionales que actúan en el campo del desarrollo y la conservación de las zonas de montaña. La activa participación de organizaciones ajenas al sistema de las Naciones Unidas permitió incluir toda una serie de opiniones y perspectivas.

Las consultas internacionales y regionales han dado lugar a una mayor sensibilización respecto al Programa para las Zonas de Montaña y han permitido mejorar la coordinación del desarrollo sostenible de dichas zonas. Estos foros - con inclusión de consultas intergubernamentales para Africa, Asia, Europa y América Latina, y una consulta regional de ONG para Europa - han hecho recomendaciones fundamentales en favor de una acción mundial y regional. Entre otras reuniones importantes cabe citar una consulta de ONG internacionales en Lima, Perú, en 1995. En 1997se celebrará una reunión regional para América del Norte.

La adopción de nuevos arreglos institucionales a nivel mundial y regional - incluida la creación, en 1995, de un Foro de las Zonas de Montaña, que es una red de organizaciones e instituciones que tienen un interés común en el desarrollo sostenible de estas zonas - ha contribuido mucho a mejorar el establecimiento de redes y de centros de coordinación de la información.

Se ha progresado también en la conservación de la diversidad biológica: los gobiernos han establecido nuevas zonas protegidas, han comenzado una colaboración transfronteriza en lo relativo a la cuestión de las zonas protegidas, y han apoyado iniciativas destinadas a crear grandes regiones biológicas protegidas utilizando corredores montañosos.

Se están elaborando instrumentos de planificación y ordenación del aprovechamiento de la tierra para programas de desarrollo de cuencas hidrográficas montañosas. Continúa el trabajo destinado a establecer criterios e indicadores de un desarrollo sostenible de las zonas de montaña, con una mayor participación de los usuarios y profesionales a nivel nacional, donde existe la urgente necesidad de contar con instrumentos prácticos para evaluar la sostenibilidad.

Cuestiones principales

Orientaciones futuras

Desde la celebración de la CNUMAD se ha alcanzado un nuevo nivel de sensibilización frente a los problemas de las zonas de montaña. Sin embargo, es necesario adoptar medidas para mejorar las disposiciones institucionales de carácter nacional, hacer frente a los problemas especiales de los países insulares montañosos y mejorar, mediante una investigación integrada, la base mundial de conocimiento sobre ecosistemas montañosos.

La FAO seguirá cumpliendo una función de vanguardia en la aplicación del Programa para las Zonas de Montaña, por ejemplo, reuniendo y difundiendo informaciones a fin de reforzar los mecanismos de intercambio que se están desarrollando por conducto de redes descentralizadas tales como el Foro de las Zonas de Montaña.

La FAO y otros organismos de las Naciones Unidas están respondiendo a las necesidades del Programa para las Zonas de Montaña adaptando sus programas y sus métodos operativos. La FAO ha revisado ya su enfoque tradicional de la gestión y protección de las cuencas hidrográficas, adoptando una visión mucho más amplia de la conservación y el desarrollo de las regiones montañosas mediante enfoques participativos e integrados.

Una reunión internacional sobre el desarrollo sostenible de las zonas de montaña sería el próximo paso en el proceso de consultas iniciado en virtud del Capítulo13. Esta reunión debe concentrar la atención en cuestiones claramente definidas, tales como la movilización de recursos financieros y la definición de mecanismos legales e institucionales. Varios gobiernos han expresado ya su apoyo a dicha reunión.

El resultado de esta reunión, así como de otras medidas que se adopten en los próximos años, será un indicador importante de la forma en que se ha progresado respecto del Capítulo13. Una mayor sensibilización debe ir seguida necesariamente de una nueva legislación, de reformas institucionales, del establecimiento de redes y el desarrollo de la planificación.

En el futuro, los progresos dependerán de un esfuerzo constante de asociación y participación. Se ha llegado a un consenso sobre muchas cuestiones importantes, pero el verdadero desafío será encontrar la voluntad política y los medios financieros para tratar adecuadamente estas cuestiones.

La función de la FAO

En su calidad de coordinador sectorial del Capítulo13, la FAO desempeña una función decisiva en la promoción y coordinación del Programa para las Zonas de Montaña en todos los niveles. Apoya directamente las iniciativas destinadas a aliviar la pobreza en las zonas de montaña y reforzar la cooperación internacional y el intercambio de informaciones en aspectos tales como la ordenación de cuencas hidrográficas y el desarrollo de sistemas de cultivo.

Asimismo, la FAO está ayudando a los gobiernos y a las organizaciones a crear capacidad nacional para el desarrollo sostenible de estas zonas. Proporciona asesoramiento en la elaboración de planes de acción y programas de inversiones para las zonas de montaña, fomenta la participación de los representantes de las comunidades en la planificación del desarrollo nacional, y fomenta la conservación y el desarrollo de tecnologías y cultivos apropiados para estas zonas. En su carácter de foro mundial de debate sobre desarrollo rural, agricultura, silvicultura y pesca, la FAO seguirá señalando a la atención la necesidad de lograr un enfoque equilibrado del desarrollo de las zonas de montaña.

Arreglos institucionales

La FAO trabaja en colaboración con muchos organismos y organizaciones que se ocupan del desarrollo y la conservación de estas zonas.

A nivel mundial. La red interinstitucional del Capítulo13 ha demostrado ser efectiva para lograr la plena colaboración y aplicación del Programa para las Zonas de Montaña. La colaboración con The Mountain Institute ha dado lugar a una nueva publicación, Investing in moutains, que presenta los resultados de la conferencia electrónica del Foro de las Zonas de Montaña de 1996.

A nivel regional. La FAO ha contribuido a promover y organizar consultas intergubernamentales y consultas regionales de ONG. Mediante estas consultas, se ha establecido una nueva forma de colaboración con la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), el Centro internacional de protección del medio alpino (ICALPE), la Comisión Internacional del Alamo (CIP), el International Livestock Research Institute (ILRI), el Centro internacional para la ordenación integrada de las montañas y otras organizaciones.

A nivel nacional. El Programa de Campo de la FAO proporciona asistencia técnica a los gobiernos en todo lo relativo a la ordenación de cuencas hidrográficas y el desarrollo sostenible de las zonas de montaña. En América Latina, la Oficina Regional de la FAO auspició una consulta regional sobre la ordenación de cuencas hidrográficas y está contribuyendo a formular programas nacionales a este efecto. La demanda de este tipo de asistencia aumenta constantemente.


Contactos

El Hadji Sène
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
fax: 39-6- 5225-5137
correo electrónico: elhadji.sene@fao.org
or
Douglas McGuire
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
fax: 39-6 5225-5137
correo electrónico: douglas.mcguire@fao.org



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