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Jueves 5 de Agosto de 2004 |
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08:23 horas.
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Concepcion.- Liderados por la
Organización de Alimentación y Agricultura de la ONU (FAO) y la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (Unesco) un grupo de organizaciones pretende poner en el tapete el
tema de la educación en la población rural. Con el seminario “Educación de la Población Rural en América Latina: Alimentación y Educación para Todos”, que se realiza esta semana en Santiago, las entidades pretenden establecer parámetros para acortar la brecha entre la enseñanza de los sectores agrícolas y urbanos. Las instituciones, que ‘tiraron las primera líneas’ durante la Cumbre de Desarrollo Sustentable de Johannesburgo el 2002, se han puesto una meta bastante exigente: que el 2015 el analfabetismo en zonas rurales sea cero. La directora regional de Educación de la Unesco para América Latina, Ana Luiza Machado, señala que se han puesto un objetivo tan alto “porque cuando uno se pone metas exigentes, se exige más, recalcó la importancia del proyecto que pretende que los ministerios de Educación y Agricultura asuman un política integral. Según las cifras entregadas por los organismos, a nivel mundial, existen más de mil millones de analfabetos, de los cuales aproximadamente 130 millones son niños. La mayoría de ellos viven en las regiones menos desarrolladas, donde también se concentra la mayoría de los 840 millones de personas desnutridas del planeta. Según estudios de la FAO, la mayoría de estas personas mal nutridas y analfabetas vive en las zonas rurales de América Latina. El taller, organizado conjuntamente por FAO y Unesco, cuenta además con la participación del Instituto Interamericano de Cooperación (IICA), el Banco Mundial y la Cooperación Italiana para el Desarrollo (DGCS). La campaña educativa para América Latina FAO/Unesco forma parte de la iniciativa de educación global en favor de las poblaciones rurales liderada por la FAO e implementada en colaboración con la Unesco y más de cien asociados, incluyendo Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) y universidades. Alfabetización de zonas rurales Francois Dagenais, representante de IICA, recalcó la necesidad que los agricultores se eduquen, para competir con sus pares de otros continentes, que cuentan con 13 o más años de estudio. ”Al final, van a ganar los que tengan más inteligencia, porque tendrán los mismos tractores, las mismas semillas”, señaló. Las instituciones recalcaron el ejemplo de Colombia, que con su proyecto “Escuela Nueva” han avanzado sustantivamente en el tema. Estas escuelas, hacen hincapié en el aprendizaje participativo y utilizan un currículo que combina el núcleo básico nacional con módulos locales relevantes a la cultura y a las necesidades de la población rural. Los padres y las comunidades participan activamente en las iniciativas de estas escuelas. Las tasas de deserción son significativamente más bajas y los puntajes obtenidos en Español y Matemáticas por alumnos de tercer grado, son sustancialmente más altos que los observados en escuelas tradicionales. Otro ejemplo se vive en México un programa educativo, Programa de Educación Salud y Alimentación (Progresa), otorga subsidios en efectivo a más de 2,6 millones de familias rurales desfavorecidas, a condición que envíen a sus hijos a la escuela. El programa también proporciona suplementos nutricionales a los niños pequeños de las familias participantes. Trascurridos tres años de operación, la matrícula para la etapa crítica que representa la transición de educación primaria a secundaria, ha aumentado en un 20 por ciento para las niñas y en un 10 por ciento en el caso de los niños. Y a pesar que señalan que Chile es el país que menos participación de ONGs tiene es el que menor brecha tiene entre la educación rural y urbana. “La expansión y el mejoramiento de la educación pueden ser una de las formas más eficaces de reducir la pobreza, el hambre y la desnutrición. Las tasas de desnutrición se han visto reducidas ante un mayor nivel de alfabetismo, particularmente el alfabetismo entre las mujeres”, concluye Lavinia Gasperini especialista de la FAO. Estudios de investigación han demostrado que la productividad de un agricultor con cuatro años de educación elemental es casi 9 por ciento mayor que la de un agricultor sin educación alguna. Adicionalmente, si se dispone de insumos como fertilizantes, semillas nuevas y maquinaria agrícola, dicha productividad puede aumentar a un 13 por ciento. Ultimas noticias de Educacion :
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