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Miércoles  4 de Agosto de 2004
Educación de la población rural para reforzar la productividad agrícola en América Latina
Miércoles 4 de Agosto de 2004
Fuente: La Segunda Internet
FAO, UNESCO y otras organizaciones aúnan esfuerzos en su lucha contra el analfabetismo.

La FAO anunció el lanzamiento de una campaña internacional sobre educación de las poblaciones rurales de América Latina con el objetivo de mejorar la productividad agrícola y reducir el hambre, la desnutrición y la pobreza.

La campaña se iniciará en Santiago de Chile con el taller regional “Alimentación Segura y Educación para la Población Rural”, del 3 al 5 de agosto de 2004.

El taller, organizado conjuntamente por FAO y UNESCO, contará además con la participación del Instituto Interamericano de Cooperación (IICA), el Banco Mundial y la Cooperación Italiana para el Desarrollo (DGCS).

La campaña educativa para América Latina FAO/UNESCO forma parte de la iniciativa de educación global en favor de las poblaciones rurales liderada por la FAO e implementada en colaboración con la UNESCO y más de 100 asociados, incluyendo ONGs y universidades. La campaña representa una iniciativa de seguimiento a la cumbre Mundial de Johannesburgo sobre Desarrollo Sustentable realizada en 2002.

A nivel mundial, existen más de mil millones de analfabetos de los cuales aproximadamente 130 millones son niños. La mayoría de ellos viven en las regiones menos desarrolladas, donde también se concentra la mayoría de los 840 millones de personas desnutridas del planeta.

Según estudios de la FAO, la mayoría de estas personas mal nutridas y analfabetas vive en las zonas rurales de América Latina.

Las discusiones tendrán como telón de fondo un reciente estudio regional sobre educación de la población rural realizado en Brasil, Chile, Colombia, Honduras, México, Paraguay y Perú.

Por ejemplo, en Guatemala -el país con el porcentaje más alto de población rural en la región– en 1998 el promedio de escolarización para el grupo de adultos urbanos entre las edades de 25 a 59 años era de 6,5 años, mientras que para el mismo grupo etario de las zonas rurales este valor escasamente alcanzaba 1,9 años.

“La expansión y el mejoramiento de la educación pueden ser una de las formas más eficaces de reducir la pobreza, el hambre y la desnutrición. Las tasas de desnutrición se han visto reducidas ante un mayor nivel de alfabetismo, particularmente el alfabetismo entre las mujeres”, explica Lavinia Gasperini especialista de la FAO.

Estudios de investigación han demostrado que la productividad de un agricultor con cuatro años de educación elemental es casi 9 por ciento mayor que la de un agricultor sin educación alguna. Adicionalmente, si se dispone de insumos como fertilizantes, semillas nuevas y maquinaria agrícola, dicha productividad puede aumentar a un 13 por ciento.

Nuevas políticas

Un número creciente de países de América Latina ha reconocido la importancia de la educación para la población rural y ha adoptado políticas tendientes a hacerla más accesible y relevante.

Por ejemplo, prácticamente la mitad de las escuelas rurales de Colombia, ha adoptado el modelo Escuela Nueva. Estas escuelas, hacen hincapié en el aprendizaje participativo y utilizan un currículo que combina el núcleo básico nacional con módulos locales relevantes a la cultura y a las necesidades de la población rural.

Los padres y las comunidades participan activamente en las iniciativas de estas escuelas. Las tasas de deserción son significativamente más bajas y los puntajes obtenidos en Español y Matemáticas por alumnos de tercer grado, son sustancialmente más altos que los observados en escuelas tradicionales.

En México un programa educativo, Programa de Educación Salud y Alimentación (PROGRESA), otorga subsidios en efectivo a más de 2,6 millones de familias rurales desfavorecidas, a condición que envíen a sus hijos a la escuela.

El programa también proporciona suplementos nutricionales a los niños pequeños de las familias participantes. Trascurridos tres años de operación, la matrícula para la etapa crítica que representa la transición de educación primaria a secundaria, ha aumentado en un 20 por ciento para las niñas y en un 10 por ciento en el caso de los niños.

El taller contará con la asistencia de aproximadamente 100 personas responsables de la elaboración de políticas y planes de desarrollo de los respectivos Ministerios de Agricultura y de Educación, así como por representantes de Organizaciones de la Sociedad Civil.

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