|
 |
 |
 |
Jueves 5 de agosto de 2004
Equidad: Educación rural busca más riego
Un estudio muestra que en los sectores urbanos
el acceso, la calidad y los años de permanencia en el sistema
escolar son muy superiores a los de localidades
campestres.
En Chile, los niños que viven en ciudades
van a la escuela en promedio durante 10,3 años; los que habitan en
el mundo rural, en cambio, apenas alcanzan los 6,7 años de
escolaridad. Y mientras el analfabetismo tiende a desaparecer en el
entorno urbano, fuera de la ciudad la tasa se eleva a 12,2%, según
un estudio dado a conocer ayer.
Pese a que las cifras parecen
poco alentadoras, la realidad chilena sale con buena nota a la hora
de rendir examen regional. En Guatemala, por ejemplo, el promedio de
escolarización de los adultos urbanos es de 6,5 años y en las zonas
rurales apenas alcanza 1,9 años. Y en países como Bolivia,
Nicaragua, Brasil, Colombia, El Salvador y Honduras, menos de la
mitad de la población rural ha completado los 6 años de
estudios.
El problema fue ampliamente debatido ayer en el
seminario "Alimentación segura y educación para la población rural",
que reunió en Santiago a expertos latinoamericanos y de
organizaciones internacionales con el fin de discutir estrategias
para reducir los índices de pobreza en las comunidades
rurales.
Población indígena
Desafío nada fácil. "La
ruralidad es mucho más heterogénea que el mundo urbano: hay
actividades económicas diversas -agricultura, pequeña minería,
pesca- que determinan rasgos específicos, condiciones geográficas
diferentes, hay una parte importante de población indígena con
características propias, hay diferencias en los niveles de educación
de las familias, etc.", explica Javier San Miguel, encargado de
asuntos rurales del Ministerio de Educación.
Así, por
ejemplo, mientras a nivel nacional la población rural alcanza al
14%, en la IX Región la cifra se dispara al 34%. La presencia
indígena es la más alta a nivel nacional y existe un notorio rezago
educativo en las mujeres mapuches rurales, entre las que el
analfabetismo no supera el 72% y el promedio de escolaridad es de
apenas 4,3 años, según el informe.
Uno de los mayores
problemas que detectó el estudio es la falta de oferta de
escolaridad completa. "Cerca del 75% de las escuelas rurales ofrecen
sólo hasta sexto básico, y el tratar de llegar a octavo significa
trasladarse a otra localidad -buscar un internado o una colocación
familiar-, lo que implica una amenaza de deserción", explica San
Miguel.
Si encontrar opciones para séptimo y octavo básico ya
es difícil, tanto más lo es para la educación media.
Javier
Corvalán, director del magister en política educativa del Cide y la
Universidad Alberto Hurtado, afirma que la ausencia de expectativas
de educación secundaria "daña a la sociedad rural porque
desincentiva a los niños y a las familias en su esfuerzo por obtener
logros educativos en las etapas anteriores".
A juicio del
especialista, la gran pregunta que hay que abordar es el "para qué"
de la educación rural: "¿Queremos mejorarla para que la población no
migre a la ciudad, para que migre exitosamente, para que se mantenga
en el campo y desarrolle un proyecto distinto? Ese es el debate que
falta en Chile", subraya.
| |
 |