Tecnología energetíca y ambiental Medio ambiente

Octubre 1997

El nacimiento del GLAERS, su sede y su potencial

por Gustavo Best, Coordinador de Energía, Servicio del Medio Ambiente y los Recursos Naturales (SDRN) de la FAO


Vea también "Sinergía FAO y GLAERS"

EL OBJETIVO de esta nota es recordar que Grupo de Trabajo Latinoamericano y del Caribe sobre Energización para un Desarrollo Rural Sostenible (GLAERS) nace de inquietudes humanas y profesionales de un grupo de colegas de varios países, el constatar que esas inquietudes siguen vigentes ya que no se ha dado todavía solución a la mayoría de los problemas energéticos del sector rural de la Región y de resaltar la importante contribución que ha dado ese Grupo en el pasado, y sobre todo lo que deberá dar en el futuro.

El proceso de formación y crecimiento del GLAERS ocurre en una época de grandes cambios, los cuales impactan tanto a los individuos que en él participan como al contenido del mensaje y de las propuestas. Cuando en 1988 se empezó a discutir por un grupo convocado por la FAO, la necesidad de complementar los trabajos principalmente tecnológicos de la que fue la red de FAO sobre Fuentes Alternas de Energía, también se había iniciado, en la mayoría de los países, un proceso de reestructuración institucional y de privatización. Al mismo tiempo, crecía la conciencia del impacto del desarrollo sobre el medio ambiente, y se priorizaba el concepto y la implementación del desarrollo sostenible. Se detectaba lo imperioso de incluir, de una manera planificada, sistemática y apoyado por políticas congruentes, además de los aspectos plenamente tecnológicos, la problemática institucional, social, ambiental y económica/legal. A este proceso de planificación/gestión se le denominó "energización".

Durante varias reuniones, el Grupo, que inicialmente se convocaba bajo el nombre de Grupo Latinoamericano de Trabajo sobre la Gestión y Planificación Energética para el sector Rural, fue conformando sus ideas y conceptos. El período entre 1989 y 1990 sirvió para consolidar el concepto de energización y se lanza el título de GLAERS en mayo de 1990 desde una reunión de más de 25 expertos reunidos en Buenos Aires. Los colegas de varias instituciones argentinas apoyan fuertemente la idea de celebrar una reunión regional en Buenos Aires, la cual tiene lugar en julio de 1992. Esta reunión marca una nueva época para el GLAERS por las siguientes razones:

  1. se logra por primera vez obtener fondos de otras instituciones tales como el PNUD;
  2. se amplia la participación regional, invitándose a expertos de diferentes facetas de la energización rural de: Argentina, Barbados, Belice, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, El Salvador, Ecuador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Uruguay y Venezuela;
  3. esta reunión también discute un borrador de Plan de Acción Regional que servirá de marco durante varios años después de la reunión;
  4. se lanza la idea de convocar reuniones nacionales de consulta sobre la problemática especifica de cada país en el tema de la energización.

Durante los meses siguientes a la reunión regional, se llevaron a cabo visitas de miembros de GLAERS a más de 15 países con el objetivo de recoger iniciativas y proyectos que pudieran incluirse en un "Portafolio de Proyectos de Energización". Así también, se visitaron la Organización Latinoamericana de Energía - OLADE y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe - CEPAL con el objeto de estrechar lazos y trabajar en conjunto. En la filosofía del GLAERS ha estado siempre alto en la agenda la cooperación con OLADE, CEPAL, BID, SELA y otros organismos regionales. De hecho, el Plan de Acción se percibió como uno que requeriría la participación concertada de estos y otros actores. También se participó con el nombre GLAERS/FAO en varias reuniones y talleres organizados por esas y otras instituciones, dando a conocer los planteamientos desarrollados y haciendo un llamando para un nuevo enfoque a los viejos problemas de la energización.

Se organizan reuniones del GLAERS en Santiago de Chile y en México. También durante este período, se prepararon unos 70 perfiles de proyecto nacionales, muchos de los cuales fueron también incluidos en iniciativas de tipo regional. Aunque algunos de estos proyectos han encontrado apoyo financiero, otros están siendo revisados para ponerlos al día tanto desde el punto de vista de los objetivos como de la metodología de trabajo, incluyendo nuevos esquemas institucionales y financieros. Las cosas han cambiado mucho, tanto para lo bueno como para lo malo: muchos ministerios están encogidos hasta su más mínima expresión; los contactos se han movido a otras áreas y, en la mayoría de los casos, a más altas posiciones; los costos han subido; la tecnología ha avanzado; la sociedad exige mayor participación en la toma de decisiones; etc. Todo esto forma parte de la dinámica del desarrollo y tiene que incorporarse continuamente en las actividades del GLAERS.

En octubre de 1993 se lleva a cabo la XIV Conferencia Latinoamericana de Electrificación Rural - CLER, en Punta del Este, organizada por la UTE. Esta reunión marca una nueva época para el GLAERS ya que se visualiza allí, por parte de los directivos de la UTE y por representantes del Ministerio de Energía y de la FAO, la posibilidad de movilizar suficiente interés y apoyo para que la UTE se convierta en Sede de la Secretaria para GLAERS y CLER. En este contexto se decide organizar en Montevideo, la Consulta Nacional sobre Energización para un Desarrollo Rural Sostenible, la cual se celebra en junio de 1994 y a la cual se invitó a un grupo representativo del GLAERS. El éxito de esta reunión se convierte en un movimiento de apoyo a la conformación de una Secretaría Permanente para el GLAERS.

En diciembre de 1995 se logra, en el contexto de la XV CLER, celebrada en Buenos Aires, la aceptación por la Mesa Directiva de esa sobre el establecimiento de la Secretaria Conjunta GLAERS/CLER. Durante los siguientes meses se trabajo estrechamente con la FAO en la preparación de los Términos de Referencia para la Secretaría Permanente y para su lanzamiento en una reunión GLAERS llevada a cabo en Montevideo en noviembre de 1996. A partir de ese momento, la Secretaría cuenta con un Secretario General, cuatro expertas de apoyo en asuntos de reuniones, base de datos, contabilidad y asuntos financieros. Así mismo, se designa un Comité Asesor para la Secretaría, el cual está conformado, al menos inicialmente por expertos de Argentina, Brasil, Chile, Cuba, Ecuador y Guatemala. Se prevé la designación de otros miembros en el corto plazo y de acuerdo al Plan de Actividades. Se diseñó un plan de trabajo para la Secretaría y para el GLAERS para el período 1997/98, el cual está siendo implantado. Entre las actividades principales se encuentra la organización de dos reuniones en Cuba durante los meses de octubre y noviembre 1997.

El entusiasmo desinteresado de las personas que han tenido que ver con el nacimiento y la consolidación de GLAERS merece un fuerte reconocimiento. Ninguna ha obtenido remuneración alguna por su participación en una gran variedad de actividades; es más, en muchos casos esa participación fue sacrificando su valioso tiempo en otras actividades. Así mismo, el número de instituciones nacionales que han apoyado a miembros del GLAERS directamente o al GLAERS indirectamente, merecen nuestro agradecimiento. Si algo ha mantenido al GLAERS fuerte y activo ha sido el carácter y determinación de sus participantes. Ni que decir de las autoridades y personal de la UTE y del gobierno del Uruguay, que han apoyado tan decididamente el establecimiento de la Secretaría Permanente en sus instalaciones en Montevideo. Este Boletín es prueba de ese apoyo.

El reto para el GLAERS y su Secretaría para el futuro es enorme. Se deben atender las necesidades de las poblaciones mas pobres de nuestros países en una época caracterizada por una posición casi siempre pragmática, pero a veces con poco contenido humano por parte de gobiernos, muchas veces debilitados, a los cuales se les está arrancando su papel de promoción del desarrollo a todo costo, para un rápido y eficiente beneficio de sus pobladores. Se están eliminando subsidios y préstamos sociales, lo cual está haciendo estragos de los sueños de millones de pobladores rurales por una mejor vida. Las consecuencias de estas políticas las conocemos: migración, caída del nivel de vida y nutricional, desempleo, violencia. Tal y como siempre ha mantenido el GLAERS, solo un esfuerzo más sostenido, tanto en el tiempo como en su intensidad, integrado, con equidad social como objetivo intrínseco y con la conjunción de todos los diferentes actores, comenzando con los pobladores locales y abarcando a los sectores gubernamental, no-gubernamental, académico, industrial, comercial, financiero y sectorial, logrará hacer mella en los problemas para lograr una real y efectiva energización. Estoy convencido que el GLAERS esta cada día más preparado para estos retos. Su Secretaría le da una excelente base, pero sólo la participación a nivel local y nacional puede desencadenar las fuerzas que se necesitan. Esas fuerzas están en la gente, en la tecnología y en una conjunción amable entre ellas.



Back to Top FAO Homepage