
Una de las funciones mas importantes del SIG es la capacidad de combinar distintos capas en una sola operación, que se conoce con el nombre de “superposición”. Para una descripción de la función de la superposición siga esta conexión.
Posteriormente, esta técnica se adaptó a la emergente tecnología de la informática con el procedimiento de trazar mapas sencillos sobre una cuadricula de papel ordinario, superponiendo los valores de esa cuadricula y utilizando la sobreimpresión de los caracteres de la impresora por renglones para producir tonalidades de grises adecuadas a la representación de valores estadísticos, en lo que se conocía como sistema de cuadricula (trama). Sin embargo, estos primeros métodos no estaban lo suficientemente perfeccionados como para ser aceptados por los cartógrafos.
A finales del decenio de 1970 la tecnología del uso de ordenadores progreso rápidamente en cartografía, y se perfeccionaron cientos de sistemas informáticos para distintas aplicaciones cartográficas. Al mismo tiempo, se estaba avanzando en una serie de sectores conexos, entre ellos la edafología, la topografía, la fotogrametría y la telepercepción. En un principio, este rápido ritmo de desarrollo provoco una gran duplicación de esfuerzos en las distintas disciplinas conexas, pero a medida que se multiplicaban los sistemas y se adquiría experiencia, surgió la posibilidad de articular los distintos tipos de elaboración automatizada de datos espaciales, reuniéndolos en verdaderos sistemas de información geográfica para fines generales.
A principios del decenio de 1980, el SIG se había convertido en un sistema plenamente operativo, a medida que la tecnología de los ordenadores se perfeccionaba, se hacía menos costosa y gozaba de una mayor aceptación. Actualmente se están instalando rápidamente estos sistemas en los organismos públicos, los laboratorios de investigación, las instituciones académicas, la industria privada y las instalaciones militares y públicas.
Además de DBMS, el SIG presenta muchas posibilidades, similares a las de la automatización de la cartografía, el uso de computadoras como elemento auxiliar de la misma, y los sistemas de ordenadores para representación gráfica. Sin embargo, además de tener una gran capacidad para la representación gráfica, el SIG debe permitir también el tratamiento de datos descriptivos no gráficos, como la información estadística, conjuntamente con los datos espaciales a los que están relacionados. Por ejemplo, si el usuario modifica los datos espaciales, el SIG deberá introducir automáticamente los cambios necesarios en la base de datos estadísticos correspondiente. Para que un sistema pueda considerarse un verdadero SIG, debe tener la capacidad de relacionar esos dos tipos de datos.
Si bien el SIG difiere de otros instrumentos, como el sistema de gestión de base de datos alfanumérico, la representación gráfica computarizada y la cartografía automatizada, cada uno de estos otros sistemas constituye en realidad un componentes del SIG, cuya labor es integrar a todos esos otros sistemas en una sola operación.
Una de las principales fuentes de datos geográficos utilizados por el SIG es la información sobre la tierra obtenida a través de la telepercepción. Los datos adquiridos a través de la telerecepción se obtienen generalmente en forma de imágenes digitalizadas por satélite, o de fotografías aéreas. Después de que estas imágenes se han corregido geométricamente, ampliado y analizado e interpretado, los resultados pueden ser introducidos en el SIG e integrados con otras bases de datos geográficas.
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