Protección Social

Protección social, agricultura y gestión de recursos naturales

Los datos fácticos existentes indican que, juntos, la social protección y la agricultura pueden reducir más eficazmente la pobreza y el hambre en las zonas rurales, así como impulsar el crecimiento económico. De hecho, la agricultura y la protección social pueden complementarse y reforzarse mutuamente. Por un lado, las intervenciones agrícolas sobre pequeños productores mejoran el acceso a los recursos naturales, insumos productivos, tecnologías, servicios financieros y mercados, además de aumentar las oportunidades de empleo para los pequeños agricultores familiares. Por otro lado, la protección social proporciona ayuda en efectivo o en especie a los agricultores familiares pobres. Esto les permite dedicar más tiempo y recursos a actividades productivas, aumentar su participación en las redes sociales y reforzar sus capacidades para gestionar mejor los riesgos.

La combinación de los dos sectores puede ayudar a proteger y promover el bienestar de la los pequeños agricultores familiares pobres, lo cual conduce a medios de subsistencia más sostenibles, al desarrollo rural y al progreso hacia la erradicación de la pobreza y del hambre. Sin embargo, existe una serie de desafíos. Los Ministerios encargados de los programas agrícolas y de protección social no siempre se coordinan eficientemente. Esto significa que hay margen para hacer más.

La FAO coordina el diálogo entre Gobiernos y otros socios en materia de políticas y programas en favor de la población pobre para maximizar la repercusión de las estrategias coordinadas para el desarrollo rural.

Asimismo, la FAO proporciona competencia técnica específica y conocimientos sobre agricultura para diseñar intervenciones productivas que complementen las medidas de protección social y conciencien sobre el motivo por el que los vínculos agrícolas y de protección social son cruciales para acelerar el progreso hacia el la consecución del hambre cero y combatir la pobreza.

El papel de las organizaciones rurales

Las organizaciones rurales como las cooperativas, organizaciones de campesinos y de productores y otros actores de la sociedad civil pueden desempeñar un papel importante en el diseño, la implementación y la rendición de cuentas de la protección social.

Los estudios de la FAO destacan la actuación de estas organizaciones como proveedores de servicios para los Gobiernos sobre el acceso a fondos y microseguros. También pueden representar a la población rural pobre y abogar por sus necesidades, así como contribuir a las tareas de los Gobiernos tales como la recogida de datos de potenciales beneficiarios de programas de protección social, el intercambio de información y las actividades de supervisión y evaluación.

La FAO refuerza la capacidad de las organizaciones rurales y su participación activa en el diseño y ejecución de programas nacionales de protección social.

Protección social y pesquerías

En todo el mundo, hay cerca de 120 millones de personas que dependen de la pesca y actividades relacionadas con la pesca para su empleo, ingresos y seguridad alimentaria. Las personas que trabajan en el sector de la pesca, incluidos los pescadores autónomos a pequeña escala, tripulantes de barcos, comerciantes de pescado, procesadores y hogares que participan en actividades mixtas de agro-pesqueras, son particularmente vulnerables ya que se ven afectadas por los riesgos ambientales. Esto se debe a una gestión deficiente de los recursos naturales, al cambio climático, a la volatilidad de los precios, a la inestabilidad de los ingresos y a condiciones laborales peligrosas.

La Iniciativa sobre el crecimiento azul de la FAO reconocen los vínculos entre el uso sostenible de los recursos naturales y desarrollo socio-económico de las comunidades dependientes de la pesca. Las Directrices voluntarias para las explotaciones pesqueras a pequeña escala reconocen el acceso a sistemas de seguridad social para los pescadores a pequeña escala como elemento esencial para la seguridad alimentaria.

La FAO está estudiando posibles vías a través de las cuales la protección social pueda fomentar la gestión sostenible de los recursos naturales y los medios de subsistencia resilientes, para ayudar a los países miembros en el diseño e implementación de programas de protección social con el objetivo último de reducir la pobreza rural entre las comunidades que dependen de la pesca.

Protección social y explotaciones forestales

Gran parte de la población pobre rural depende de los recursos naturales para su sustento. Las comunidades dependientes del bosque son particularmente vulnerables a la degradación ecológica y al cambio climático y están expuestas a riesgos y conmociones medioambientales. Su condición puede llevar a la sobreexplotación de los bosques, lo cual aumenta la proporción de las conmociones naturales y socioeconómicas, manteniéndolos atrapados en un ciclo destructivo de pobreza.

Una protección social y unos instrumentos de política forestal adecuados pueden detener frenar este ciclo destructivo.

Es necesario diseñar e implementar intervenciones de protección social teniendo en cuenta los objetivos medioambientales con el fin de abordar reducción de la pobreza y la conservación de los bosques. Al mismo tiempo, la reducción de la pobreza y las medidas de protección social pueden integrarse en intervenciones forestales generales para proteger los medios de subsistencia y ayudar a las comunidades dependientes de los bosques a gestionar mejor los riesgos.

Social protection and Fisheries

Worldwide, around 120 million people depend on fisheries and fisheries-related activities for their employment, income and food security. Fisher folks, including small-scale self-employed fishers, boat crew members, fish traders, processors and households that engage in mixed farming-fishing activities, are particularly vulnerable as they are affected by environmental risks. These are due to poor natural resource management, climate change, price volatility, unstable incomes and dangerous working conditions.

The FAO Blue Growth Initiative recognizes the linkages between sustainable use of natural resource and socio-economic development of fisheries dependent communities. The Voluntary Guidelines for Small-Scale Fisheries recognize access to social security systems for small scale fishers as essential for food security.

FAO is exploring possible pathways through which social protection could foster sustainable natural resource management and resilient livelihoods, to support member countries in designing and implementing social protection programmes with the ultimate goal of reducing rural poverty among the communities dependent on fisheries.

Social protection and Forestry 

Many of the rural poor depend on natural resources for their livelihoods. Forest dependent communities are particularly vulnerable to ecological degradation and climate change and are exposed to environmental risks and shocks. Their condition can lead to overexploitation of forests which increases the natural and socioeconomic shocks proportion, keeping them trapped in a vicious cycle of poverty.

Appropriate social protection and forest policy instruments can stop this vicious cycle.

Social protection interventions need to be designed and implemented while taking into account environmental objectives in order to address both poverty alleviation and forest conservation. At the same time, poverty alleviation and social protection measures can be embedded into broader forestry interventions to protect livelihoods and help forestry dependent communities better manage risks.