El papel de la FAO es fundamental en las situaciones de emergencia. Interviene evaluando necesidades, suministrando insumos agrícolas y dando asistencia técnica para la planificación y la gestión del proceso de rehabilitación y recuperación de los sistemas de producción rurales.

La asistencia de emergencia de la FAO abarca una amplia variedad de actividades, que van desde la ayuda para prevenir desastres y la oferta de informaciones de alerta sobre emergencias alimentarias, hasta la ayuda en la rehabilitación de los sistemas de producción alimentaria.

Supervisión y alerta temprana: El Sistema Mundial de Información y Alerta sobre la Agricultura y la Alimentación (SMIA) supervisa el suministro de alimentos y la demanda en todo el mundo. Ofrece a los analistas y responsables de políticas la información más reciente y precisa sobre las perspectivas de las cosechas y sobre crisis alimentarias inminentes, con el fin de que se tomen a tiempo las medidas necesarias posibles para evitarlas. Por ejemplo, para las actividades de control de la sequía se usan imágenes de satélite en tiempo real.

Basándose en las estadísticas cronológicas de 20 años, los analistas del SMIA actualizan los datos sobre la producción y el comercio de alimentos, la ayuda alimentaria, los excedentes y el consumo de alimentos que reciben constantemente.

El SMIA analiza y recopila una amplia gama de informaciones que provienen de diferentes fuentes, desde comunicaciones gubernamentales e informes de las ONGs hasta de medios de comunicación locales e internacionales.

Evaluación de necesidades y de impacto: Para proporcionar la ayuda necesaria en una situación de emergencia es esencial conocer la naturaleza y la envergadura del desastre, el número de personas afectadas y la ayuda que necesitan. En los momentos posteriores al desastre, la FAO trabaja en estrecha colaboración con el Programa Mundial para la Alimentación (PMA) para evaluar la situación y hacer una estimación de las necesidades inmediatas de alimentos y de las reservas de éstos, así como de la situación en la que ha quedado la agricultura y las necesidades para su rehabilitación.

En 2001, la FAO preparó 21 informes especiales sobre países o subregiones en situaciones de riesgo alimentario o agrícola.

Evaluación de necesidades y de impacto: Para proporcionar la ayuda necesaria en una situación de emergencia es esencial conocer la naturaleza y la envergadura del desastre, el número de personas afectadas y la ayuda que necesitan. En los momentos posteriores al desastre, la FAO trabaja en estrecha colaboración con el Programa Mundial para la Alimentación (PMA) para evaluar la situación y hacer una estimación de las necesidades inmediatas de alimentos y de las reservas de éstos, así como de la situación en la que ha quedado la agricultura y las necesidades para su rehabilitación.

Recuperación, rehabilitación y reconstrucción: La Dirección de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la FAO responde a las peticiones de asistencia de emergencia en los sectores agrícola, ganadero y pesquero que presentan los países en desarrollo afectados por calamidades naturales, o de origen humano, de carácter excepcional. Una vez que las operaciones de ayuda de emergencia están en marcha, la FAO ayuda a los gobiernos y a las instituciones financieras a preparar planes de reconstrucción nacional y de rehabilitación, destinados a restaurar los servicios de apoyo a la agricultura y a reconstruir las infraestructuras básicas.

En 2001, la FAO participó en más de 175 proyectos de ayuda de emergencia en el sector agrícola en todo el mundo. En la actualidad lleva a cabo 210 proyectos de emergencia por un valor que supera los 109 millones de dólares.