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El papel de la FAO es fundamental en las situaciones de emergencia. Interviene evaluando necesidades, suministrando insumos agrícolas y dando asistencia técnica para la planificación y gestión del proceso de rehabilitación y la recuperación de los sistemas de producción rurales.
La asistencia de emergencia de la FAO abarca una amplia variedad de actividades que van desde la ayuda para prevenir desastres y la oferta de informaciones de alerta sobre emergencias alimentarias, hasta la ayuda en la rehabilitación de los sistemas de producción alimentaria.
Supervisión y alerta temprana: El Sistema Mundial de Información y Alerta sobre la Agricultura y la Alimentación (SMIA) supervisa el suministro de alimentos y la demanda en todo el mundo. Ofrece a los analistas y responsables de políticas la información más reciente y precisa sobre las perspectivas de las cosechas y sobre crisis alimentarias inminentes, con el fin de que se tomen a tiempo las medidas necesarias posibles para evitarlas.
Evaluación de necesidades y de impacto: Para proporcionar la ayuda necesaria en una situación de emergencia es esencial conocer la naturaleza y la envergadura del desastre, el número de personas afectadas y la ayuda que necesitan. En los momentos posteriores al desastre, la FAO trabaja en estrecha colaboración con el Programa Mundial para la Alimentación (PMA) para evaluar la situación y hacer una estimación de las necesidades inmediatas de alimentos y de las reservas de éstos, así como de la situación en la que ha quedado la agricultura y de las necesidades para su rehabilitación.
En 2001, la FAO preparó 21 informes especiales sobre países o subregiones en situaciones de riesgo alimentario o agrícola.
Recuperación, rehabilitación y reconstrucción: La Dirección de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la FAO responde a las peticiones de asistencia de emergencia en los sectores agrícola, ganadero y pesquero que presentan los países en desarrollo afectados por calamidades naturales, o de origen humano, de carácter excepcional. Una vez que las operaciones de ayuda de emergencia están en marcha, la FAO ayuda a los gobiernos y a las instituciones financieras a preparar planes de reconstrucción nacional y de rehabilitación, destinados a restaurar los servicios de apoyo a la agricultura y a reconstruir las infraestructuras básicas.
En este ámbito, la FAO desarrolla cinco funciones fundamentales:
Evaluación de necesidades de emergencia y preparación de proyectos de ayuda de los agricultores afectados.
Movilización de recursos.
Ejecución de proyectos, seguimiento y análisis de impacto de las zonas damnificadas.
Asesoría y apoyo para la preparación de programas de rehabilitación.
Coordinación entre las organizaciones involucradas, para evitar duplicación de esfuerzos y asegurar que se cubran todos los aspectos necesarios.
En 2001, la FAO participó en más de 175 proyectos de ayuda de emergencia en el sector agrícola en todo el mundo. En la actualidad lleva a cabo 210 proyectos de emergencia, por un valor que supera los 109 millones de dólares.
Los proyectos de ayuda de emergencia de la FAO se financian con contribuciones de organismos gubernamentales y no gubernamentales, otras agencias de Naciones Unidas y con el Programa de Cooperación Técnica de la FAO. En 2001, los donantes aportaron 69 millones de dólares para iniciar nuevos proyectos de ayuda de emergencia.
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