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Cuando las lluvias de El Niño afectaron a la provincia de Manabí en Ecuador en 1998, el terreno del agricultor Ethiel Briones fue devastado. La lluvia arrastró los frutos de su trabajo y con ellos cualquier posibilidad de alimentar a su mujer y sus cinco hijos.
"Llovió todos los días durante diez meses, arrastrando agua y barro desde las montañas. Todos mis árboles murieron y mi casa quedó enlodada", explica el señor Briones, de 60 años de edad.
Todos los canales de agua en la zona se atascaron con barro, al igual que numerosas hectáreas de tierra que quedaron improductivas. Después de la lluvia siguieron meses de sequía y los campos del señor Briones, como los de todos sus vecinos, se volvieron grises, duros y estériles. Muchos de ellos perdieron todo lo que tenían, y al año siguiente la cosecha fue minúscula.
Pero hoy el panorama es diferente. Con la ayuda del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) de la FAO, el Sr. Briones ha recuperado su huerto y su ilusión. "Ahora estoy produciendo nuevamente", declara sonriente mientras recorre con la mirada sus dos hectáreas de terreno, cubiertas de bananas, maíz, papayas, pimientos y habas. "Estos agricultores tienen las habilidades y el conocimiento necesario. Nosotros sólo les mostramos cómo obtener mejores ventajas de lo que ya tienen", señala Napoleón Cedeño, uno de los expertos locales del PESA.
El proyecto PESA ha sido financiado por la FAO y el gobierno de Ecuador. Su objetivo ha sido promover la seguridad alimentaria y ofrecer formación para un uso sostenible del agua, mejorando las técnicas de manejo de suelos y post-cosecha y organizando grupos de agricultores locales.
Los agricultores que participaron en el programa cambiaron sus cultivos y métodos de labranza, lo que mejoró extraordinariamente sus cosechas. Ethiel Briones participó en la construcción de un sistema piloto de riego en sus terrenos. La FAO proporcionó bombas y tuberías, además de la capacitación, para permitirles producir más y mejor.
Cuando visitamos al señor Briones, su primera cosecha de pimientos verdes estaba casi lista en el campo regado. "Creo que ésta será una buena cosecha", dijo satisfecho.
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