Conservación del legado ecuestre en Arabia Saudita

21 de marzo de 2003, Dirab, Arabia Saudita -- Un amplio programa de cría y conservación en esta localidad está empeñado en garantizar el futuro de los caballos árabes, célebres por su belleza y su fuerza. El programa cuenta con la asistencia técnica de la FAO, en el marco de sus continuas actividades de conservación de la diversidad zoogenética.

El Centro Rey Abdul Aziz del Caballo Árabe tiene dos programas complementarios: uno para mantener la línea genealógica autóctona y otro de mejora de los caballos árabes autóctonos con ejemplares importados.

Hace 15 años este Centro comenzó a documentar en un registro de cría la línea genealógica de los aproximadamente 2 500 caballos originarios del reino. Actualmente figuran en este registro, que acata las normas de la Organización Mundial del Caballo Árabe, 1 720 caballos, y se prevé que un próximo estudio incorpore otros 400.

«Hacemos esta labor para conservar un aspecto destacado de la cultura islámica árabe –explica el director del Centro, Sami Sulaiman Al Nuheit-. Estos caballos son una de las especies animales más importantes del Oriente Medio.»

Las tribus beduinas del desierto veían en el caballo un don del cielo y lo consideraban una valiosa propiedad. La cría de animales sigue siendo el principal medio de subsistencia en las zonas áridas. Los rebaños de los beduinos recorren grandes distancias en busca de alimentos y agua con el paso de las estaciones, y han evolucionado para adaptarse a esta forma de vida.

La cría del caballo árabe ha logrado su característica nobleza y asombrosa belleza, pero también la fuerza necesaria para recorrer grandes distancias en el desierto, y la velocidad y capacidad de respuesta imprescindibles en los conflictos entre las tribus que podían presentarse durante esos recorridos. Estas características han hecho del caballo árabe una raza equina muy apreciada. En Europa, por ejemplo, se importaban caballos árabes para mejorar las razas autóctonas.

Formación de directores de cuadra


En el centro trabaja un experto en gestión de caballerizas, Bruce William McCrea, patrocinado por la FAO, en un proyecto financiado por el gobierno saudita. McCrea organiza los planes de cruza de los caballos árabes importados de todo el mundo. También contribuye a preparar personal para la gestión de la cría de caballos.

Alrededor de 20 sauditas han recibido cursos de capacitación en el Centro, que está a una hora de Riad, la capital del país. «Quisiéramos tener un grupo central de directores que proporcionaran asistencia en otras partes del país -explica Al Nuheit-. Seguimos necesitando expertos extranjeros para estar al día del avance tecnológico en este campo. Pero estamos orgullosos de que numerosos sauditas jóvenes hayan obtenido experiencia en la cría de caballos árabes».


Las especies locales corren peligro

Está previsto que en los próximos 20 años se duplique la demanda de productos pecuarios en el mundo en desarrollo, debido al crecimiento demográfico, la urbanización y el incremento de los ingresos.

Para satisfacer esta demanda, la actividad pecuaria está intensificándose y depende cada vez más de una selección reducida de especies muy productivas. En consecuencia, corren peligro las especies menos productivas pero genéticamente valiosas. Se estima que ya un 35 por ciento de las especies de mamíferos y el 63 por ciento de las especies de aves corren peligro de extinción, el 60 por ciento de ellas en los países en desarrollo. Y hay poca labor de mejoramiento de las especies locales que quedan para hacerlas más productivas, lo que equivale a desperdiciar una oportunidad de ayudar al mundo en desarrollo a alimentar a su población.

A menudo se cruzan las especies o se desplazan las variedades locales debido al traslado de animales de los países desarrollados a los países en desarrollo, lo que constituye un peligro para la diversidad animal local. En los países en desarrollo, las especies del mundo industrializado se consideran más productivas. Pero el problema es que éstos animales son adecuados para las condiciones de sus países de origen y muchos no pueden sobrevivir en condiciones difíciles del medio ambiente, como ocurre con frecuencia en los países en desarrollo.

Utilizar el mayor número posible de variedades probablemente sea la forma más económica de conservar y fomentar la reserva genética. «Es importante conservar las especies locales porque utilizan piensos de menor calidad y son más resistentes a las presiones del clima, los parásitos y las enfermedades -explica Ricardo Cardellino, del Grupo de Recursos Genéticos de los Animales, de la FAO-. Seguirán siendo la base de la seguridad alimentaria local. Su desaparición o sustitución con razas foráneas repercutirá en la población humana y en el medio ambiente locales».

Evaluación del estado de los recursos zoogenéticos del mundo

La FAO está coordinando la elaboración del primer Informe sobre el estado de los recursos zoogenéticos del mundo, con el propósito de:

  • analizar datos de las especies animales para determinar el estado de los recursos mundiales de los animales de granja;

  • evaluar las políticas y las tecnologías tradicionales y nuevas para mejorar la explotación, la ordenación y la conservación de estos recursos;

  • determinar las prioridades de cada país para que sea posible tomar medidas inmediatas;

  • fortalecer la capacidad de los países para la ordenación de sus recursos.

«La mayor parte de las especies en peligro de extinción no cuentan con el apoyo de alguna actividad establecida de conservación y ordenación, ni con las políticas pertinentes, y está aumentando la tasa de extinción de especies», añade Cardellino.

El objetivo del Informe es promover una explotación inteligente y la ordenación de los recursos zoogenéticos adaptados localmente, mejorar la seguridad alimentaria, fortalecer la protección del medio ambiente y reducir la pobreza. También se propone crear conciencia y aprovechar mejor las prácticas pecuarias tradicionales de los pequeños campesinos y los nómadas.

Cerca de 140 países han decidido presentar informes de sus países en los que se especifiquen las actividades prioritarias que se requieren para conservar mejor el conjunto de las especies autóctonas. La FAO promoverá y apoyará esas medidas en los ámbitos nacional y regional. Con este fin ha creado una base de datos en línea, el Sistema de información sobre diversidad de animales domésticos (DAD-IS), para ayudar a los países a recopilar y almacenar la información de los recursos zoogenéticos. La conclusión del proyecto del Informe sobre el estado de los recursos zoogenéticos del mundo está prevista para 2005.


Persona de contacto:
Salah Al-Bazzaz
Oficial de información de la FAO
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