28 de julio de 2003, Playa Aido, Benin -- Las pequeñas comunidades pesqueras de esta costa bordeada de palmeras están participando en una investigación considerada como la clave del futuro de la pesca sostenible con artes de playa.

Las redes que los pescadores utilizan actualmente en las costas de Africa occidental, con mallas de 2,5 centímetros, recogen millones de peces jóvenes junto con los ejemplares adultos. Se calcula que al dejar madurar los ejemplares jóvenes que pueda contener una cesta, los ejemplares crecidos al cabo de un año, llenarían cuatro cestas.

«Los pescadores nos dimos cuenta de que estábamos agotando el mar», dijo Henri Hounna, dirigente de un grupo de 38 pescadores de su aldea, situada a 50 kilómetros de Cotonou, la capital de Benin. Detrás de él, en la playa, un grupo de hombres y mujeres tienden la red, que llega tres kilómetros mar adentro, en el Atlántico, para luego recogerla hacia la costa en el curso de la tarde.

Limitar los volúmenes de pesca, pero capturar peces de mayor valor
El Programa de la FAO para los medios de subsistencia sostenibles en la pesca está participando en un proyecto de investigación que se realiza en la comunidad de Playa Aido, y en otras aldeas similares de Togo y Ghana, los países colindantes. Los pescadores –fieles al principio de «hasta no ver no creer»- están probando redes de malla de cinco centímetros que no atrapan ejemplares pequeños. Dado que la red deja más espacio para los peces adultos, la captura llega a contener más ejemplares grandes, de mayor valor comercial, lo cual incrementa los ingresos del pescador. Además, estas nuevas redes son más económicas y fáciles de recoger porque la captura pesa menos debido a su menor volumen.

El enfoque hacia los medios de subsistencia promueve la participación de la población no sólo durante la planificación de las actividades de desarrollo, sino a lo largo de todo el proceso. De esta manera, los grupos de pescadores que participan en el experimento prueban las redes durante 18 meses, y cuentan con un técnico que vive en su comunidad a fin de medir el tamaño y el valor de la captura. Si las comunidades se convencen de los resultados, los ministerios de pesca los utilizarán como medio de promoción para convencer a otras comunidades de pescadores a adoptar las redes de malla ancha.

Diversificación de los medios de subsistencia
Los primeros resultados obtenidos en Playa Aido son alentadores. En un mes, el grupo capturó 24 toneladas de pescado, utilizando la nueva red durante nueve salidas al mar y logrando una ganancia de 873 526 francos CFA (equivalentes a 140 dólares EE.UU.). El mismo mes, un grupo de control que utilizó una red de malla estrecha pescó 30 toneladas de pescado en nueve salidas al mar, pero el valor de la captura fue de sólo 471 000 francos CFA (75 dólares).

Estos resultados son positivos para el medio ambiente, pero los ingresos adicionales repartidos entre tantos aldeanos no podrán reducir mucho la pobreza. La comunidad no tiene electricidad ni enfermería, y la población tiene que acarrear el agua desde un grifo que se encuentra a 4,5 kilómetros de distancia. Los pescadores viven en chozas de hojas de palma.

La comunidad de Playa Aido siempre ha criado ostras en una laguna cercana. El Programa para los medios de subsistencia sostenibles en la pesca, que promueve la diversificación y expansión de otras formas de subsistencia, ha enseñado a los aldeanos técnicas mejoradas de producción. Además, la población local ha ampliado otra de sus actividades secundarias: la venta de pulpa de coco a las fábricas nigerianas de galletas.

Sueños de progreso
Los ingresos adicionales, dijo Victoire Ade-Abgo, madre de seis niños, se destinan a la educación de los hijos y a la compra de alimentos para la familia: «Ahorramos para la época de carestía, cuando no hay tanto pescado. Si hubiera suficiente dinero podríamos instalar tuberías para canalizar el agua. Ese es mi sueño, Dios mediante.»

Henri Hounna, con evidente confianza y alivio al final del experimento, concluye: «Vamos a ayudar a otras comunidades, que no quisieron participar en el experimento, a que adopten la red. Estas comunidades pensaron que el propósito de la prueba era prohibir del todo a la pesca con redes. Como nuestra comunidad participó primero, vamos a tener práctica porque ya estaremos acostumbrados a utilizar la nueva red.»


Contacto:
Peter Lowrey
Oficial de información
Peter.Lowrey@fao.org
+39 06 570 52762