SIRAGANJ, Bangladesh. Excluidos del éxito de Milk Vita, los miembros marginados de la comunidad - hombres y mujeres de los grupos tribales, sin tierras ni activos - pasaban hambre. La Fundación Pesquera y Ganadera Grameen, filial del mundialmente famoso Banco Grameen, decidió ayudarlos restableciendo una pesquería estatal cercana que había caído en desuso.

Pero Grameen descubrió que la piscicultura no sólo les proporcionaba unas horas de empleo semanales a los participantes en el proyecto, sino que estaban gastando mucho dinero en estiércol para fertilizar los estanques. En 1999, Grameen resolvió ambos problemas a la vez al emprender el negocio de la lechería. Formó y capacitó grupos de usuarios y creó servicios veterinarios y de cría a partir del modelo de Milk Vita. El ganado y otros animales de cría producen estiércol que se aprovecha para fertilizar los estanques.

Parboti Rani Rabi Das tiene 45 años, y ha tenido una vida de sufrimiento. Delgada y de voz suave, relata la desgarradora vida de integrante de un grupo tribal marginal, sin tierras ni alimentos seguros.

"Éramos pobres, vivíamos a 10 kilómetros de aquí, en una aldea remota", explica, de pie en el patio de su casa de adobe, al lado de su esposo bimal Rabi Das, de 55 años de edad. La pareja tiene tres hijos y dos hijas. "Antes no teníamos tierra ni la tenemos ahora tampoco. Llegamos aquí hace 15 años. Mi marido era velador y yo trabajaba como partera. No teníamos suficientes alimentos, pasábamos mucha hambre".

"De todas formas fue suficiente - prosigue la señora Das. Nuestras dos hijas tuvieron que entrar al servicio doméstico".

La ONU financia un proyecto de Grameen

La organización Grameen invitó a la familia a participar en el restablecimiento del estanque piscícola cercano a su casa, y esa actividad por modesta que fuera los rescató del borde de la muerte por inanición. "Después de empezar a producir peces pudimos financiar las bodas de nuestras dos hijas y ponerle un techo de hierro corrugado a la casa", recuerda la señora Das.

El proyecto de fomento ganadero y lechero de la comunidad es el primero de Bangladesh con financiación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, aunque su ejecución ha estado a cargo de una organización no gubernamental. El PNUD típicamente financia proyectos ejecutados por los gobiernos o de por otros organismos de las Naciones Unidas.

El PNUD proporcionó tres millones de dólares EE UU de financiación a lo largo de cinco años, a condición de que participara la FAO con asistencia técnica, ya que para el personal de Grameen la ganadería y la elaboración de lácteos eran una novedad. Quería asegurar que las personas que viven con 20 centavos de dólar EE UU al día no se endeudaran comprando ganado para que después se enfermaran los animales y murieran por falta de conocimientos técnicos y apoyo. Grameen aportó 200 000 dólares EE UU al proyecto.

La familia Das ahora tiene una estupenda vaca color café en su patio. La señora Das sigue trabajando como partera en la comunidad y le dedica unas horas semanales al cuidado del estanque piscícola cercano. El señor Das también recibe un sueldo como velador del estanque, para protegerlo de los pescadores clandestinos. Se las están arreglando.

Casi 4 000 aldeanos, la mayoría con situaciones parecidas, participan en el proyecto, organizado en 880 grupos de las aldeas. Cada grupo recibe hasta 330 dólares EE UU de microcrédito para comprar ganado. Con la clásica fórmula Grameen, la presión de los demás participantes asegura que los deudores paguen puntualmente, todos los participantes saben que una vez que el dinero y los intereses regresen al fondo rotatorio, podrán tomar otros préstamos y comprar ganado. Grameen espera que su red de aldeanos produzca 9,5 millones de litros de leche en 2004, procesada en la aldea para venta y consumo local.

Respecto a las relaciones entre el PNUD y la FAO con la Fundación Grameen, siguen de luna de miel.

"Es un buen matrimonio - dijo K. Ganeswaran, veterinario y director del grupo en el sitio del proyecto. El personal de Grameen tiene interés en ayudar a estas personas olvidadas, lo que es bueno, y aceptan financiación de cualquier donante. Creo que la cooperación proseguirá y crecerá".

M. Chowdhury, que trabaja en la Fundación Grameen desde hace 13 años, reconoce que es lógica la combinación del sistema de formación de redes de base y servicios microbancarios de la Grameen con la competencia técnica de la FAO, después de todo, la FAO ayudó a Milk Vita durante 15 años en la misma región.

"Estamos dedicados a ayudar a las personas que viven al día, dijo Chowdhury. Tenemos aquí una tarea específica que desempeñar".

Agosto de 2002