La principal proteína animal que consumen mundialmente más de mil millones de personas proviene de la pesca. Una porción importante de esa pesca se obtiene cada vez más de la piscicultura, por lo general en las zonas más expuestas a la inseguridad alimentaria.

Las cifras de la FAO revelan que entre 1970 y 2000 la aportación de la acuicultura a la pesca mundial (producción de mariscos y pescado, con exclusión de las plantas acuáticas) casi se septuplicó, del 3,9 por ciento al 27 por ciento del total. En 2000 el sector proporcionó más del 36 por ciento del suministro mundial de pescado para alimento.

El grueso de la producción acuícola se da en los países en desarrollo (el 90 por ciento del total) y en los países de bajos ingresos con déficit de alimentos (PBIDA, 81 por ciento). En efecto, en los PBIDA el crecimiento anual del sector se ha duplicado con creces en comparación con los países desarrollados. Y la mayor parte de esa producción se da en pequeñas explotaciones domésticas.

"Apenas un 13 por ciento de la producción se origina en lo que a veces se denomina ‘acicultura industrial’, y se trata de especies carnívoras que están hasta arriba de la cadena alimentaria –señala Rohana Subasinghe, Oficial superior de Pesca de la FAO y Secretario del Subcomité de Acuicultura del Comité de Pesca-. El grueso de la producción consiste en peces que están en la parte inferior de la cadena alimentaria, y se da en los países en desarrollo, particularmente en Asia, donde la acuicultura proporciona medios de subsistencia y satisface apremiantes necesidades alimentarias y de nutrición".

Saludable y accesible

Para millones de personas de todo el mundo la pesca aporta el elemento básico de su alimentación. Las cifras de la FAO de 2000 revelan que la pesca proporcionó alrededor del 19 por ciento del suministro total de proteínas en África, el 21 por ciento en China y el 23 por ciento en Asia. En el ámbito de los países, la pesca puede satisfacer incluso proporciones más altas de las necesidades de nutrición. En Filipinas, por ejemplo, la población obtiene el 53 por ciento de sus proteínas animales esenciales mediante el consumo de productos pesqueros.

"En los países en desarrollo, uno de los principales factores de la demanda de productos pesqueros como alimento básico –en particular las especies de peces económicas de piscicultura, que se encuentran en la parte inferior de la cadena alimentaria- es que son muy accesibles para los sectores más pobres de la comunidad", explica Subasinghe.

Pero el beneficio de consumir pescado va más allá de la economía doméstica. El consumo incluso de pequeñas cantidades de productos pesqueros mejora la calidad de la alimentación. Son una fuente generosa de proteínas de alta calidad y de una gran variedad de vitaminas y minerales, comprendidas las vitaminas A y D, fósforo, magnesio, selenio y yodo. Además, está comprobado el beneficio alimenticio y para la salud de la grasa de diversas especies de peces.

La acuicultura y la disminución de la pobreza

Además de la función directa de combatir el hambre, la acuicultura también puede incrementar indirectamente la seguridad alimentaria al reducir la pobreza, puede crear empleos y aumentar el ingreso de divisas en el mundo en desarrollo.

Hoy por hoy, los productos pesqueros son de los que más participan en el comercio interno de productos alimentarios -el valor de la producción pesquera mundial en 2001 ascendió a 56 000 millones de dólares EE UU-, y los países en desarrollo producen más del 50 por ciento de los productos pesqueros que participan en el mercado internacional.

Esto se traduce en empleos, la acuicultura le da empleo a millones de personas en todo el mundo, directamente o a través de otras industrias que elaboran piensos, equipo o servicios para los piscicultores.

El total del empleo de este sector en China es el más elevado, con casi cuatro millones de empleados de tiempo completo. En Viet Nam, donde se estima que la acuicultura emplea a más de 700  000 personas, en los últimos años los segmentos de producción de bagre y camarón produjeron un ingreso anual promedio por hogar de más de 1 000 dólares anuales, mucho más de lo que producen prácticas agrícolas comparables. El ingreso promedio anual por hogar en Viet Nam es de alrededor de 408 dólares EE UU.

Afrontar los asuntos de la salud y la inocuidad

Pese a todos sus beneficios, la acuicultura no está exenta de problemas.
La globalización del comercio mundial de alimentos ha colocado la inocuidad de los alimentos en el frente y al centro del debate internacional. Los productos pesqueros en general, y los de la acuicultura en particular, han sido objeto de una indagación muy atenta para garantizar su inocuidad y controlar sus repercusiones ambientales.

Entre los temas específicos de interés están la perdida del hábitat natural para la cría del camarón, la propagación de enfermedades y la utilización de antibióticos, el gran consumo de harina de pescado en algunas actividades y la introducción de especies externas en los sistemas locales.

"Son verdaderos problemas, pero se sabe que la mayor parte se debe a la insuficiencia de los reglamentos y a un desarrollado demasiado acelerado asociado al gran potencial comercial de algunas especies muy valiosas –explica Serge García, titular de la Dirección de Recursos Pesqueros-. Tenemos que conocer mejor las verdaderas repercusiones y causas, determinar los remedios pertinentes y lograr acuerdos en materia de acción colectiva y medidas de responsabilidad".

"Los problemas del desarrollo sostenible de la acuicultura sólo son la mitad del asunto –añade Subasinghe-. Se ha aprendido mucho. En algunos lugares se ha avanzado enormemente en la producción sostenible".
Para ayudar a resolver los problemas ambientales y de inocuidad y trazar un trayecto para el desarrollo sostenible del sector de la acuicultura, el Comité de Pesca de la FAO creó en 2001 el Subcomité de Acuicultura. Este organismo –en el que participan activamente más de 50 países- se reúne con regularidad para tratar los asuntos de interés común y hacer recomendaciones en materia de política nacional e internacional con relación a la acuicultura.

"Incumbe al Subcomité determinar y debatir las principales cuestiones y elaborar recomendaciones prácticas, orientadas a la acción –explica García-. El objetivo último es lograr que este importante sector se desarrolle en forma sostenible, responsable y equitativa".

El Subcomité de Acuicultura de la FAO celebra su reunión esta semana en Noruega. Más información.

 

Agosto de 2003


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