Cuando se practica el mejoramiento convencional es necesario observar y documentar el comportamiento de las distintas plantas y animales antes de seleccionarlos, y luego hacer varias rondas de cruzamiento y selección para obtener las variedades o especies buscadas. Sin embargo, hoy en día los científicos pueden producir, con mayor eficiencia, variedades agrícolas de alto rendimiento y más nutritivas, mediante la lectura de la secuencia genética, la marcación, la adaptación a características observadas en el campo. Sucesivamente, esta información permitirá seleccionar a miles de individuos con las características buscadas, en el curso de un sólo experimento. Este proceso se llama selección asistida por marcadores ADN, y ahorra tiempo.

Una técnica en vías de desarrollo

La eficacia del proceso de selección aplicado a los cultivos, ha mejorado gracias a la utilización de marcadores. En Mexico, el Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CYMMIT) -en donde Norman Borlaug y sus colegas crearon las famosas variedades enanas de trigo- utiliza actualmente la selección asistida por marcadores para producir resistencia a diversas enfermedades del trigo. En el Centro Internacional de Investigación Agrícola en las Zonas Secas (ICARDA), con sede en Siria, se están utilizando los marcadores para seleccionar especímenes de trigo tipo durum de alta calidad y resistentes a la sequía. Esta variedad de trigo se utiliza para la fabricación de pastas. Asimismo, se están seleccionando variedades de lenteja tolerantes al frío, y variedades de garbanzo resistentes a las plagas. Pero la selección con ayuda de marcadores no es muy conveniente en cuanto a su costo y se están tratando de simplificar las técnicas de laboratorio para reducir los gastos.

Modificación genética: reorganización del mapa de la vida

Modificar la programación genética equivale a elaborar códigos de cómputo. Las líneas de código definen el comportamiento de los programas mediante secuencias de 1 y 0. Al abrir un archivo que tenga ese código y cortar y pegarle nuevas secuencias de 1 y 0, el programa se comportará en forma diferente. Si se modifica la secuencia del ADN se pueden modificar las características y el comportamiento del organismo correspondiente. En la práctica esto se realiza con los instrumentos biotecnológicos, en vez de utilizar un teclado: para introducir genes en una secuencia se utilizan sustancias químicas, bacterias e incluso pequeñas micropartículas doradas.

A veces, otras formas más convencionales de manipulación genética sirven para cruzar organismos que no se cruzarían naturalmente. Pero la biología molecular va más allá, puede introducir genes de organismos muy distantes, entre sí, en la escala de la evolución. De esta manera, puede ofrecer novedosas aplicaciones, como un experimento que introdujo un gen de platija del Ártico en la fresa para hacerla resistente a temperaturas extremadamente bajas, por un tiempo breve.

Aplicación menor de insumos externos

Pero la mayor parte de los OGM son menos espectaculares. Es más común encontrar un proyecto venturoso para crear una variedad de maíz que produzca su propia proteína insecticida, que de otra forma se obtendría de una bacteria, el Bacillus thuringiensis. De esta manera, la aplicación de insecticidas a los cultivos, se hace menos necesaria. El mismo enfoque está siendo utilizado para el algodón, en cuyo caso, ya se produjeron auténticos beneficios sanitarios para los trabajadores agrícolas, que suelen estar expuestos a una gran cantidad de sustancias químicas que se aplican a este cultivo. Otro ejemplo es la soya, modificada para tolerar los herbicidas para la maleza.
Estos tipos de cultivos de maíz, soya y algodón ya se están produciendo a escala comercial. En realidad, en 2001 la superficie sembrada de cultivos genéticamente modificados fue de unos 50 millones de hectáreas en todo el mundo. Además de los Estados Unidos, otros 14 países están produciendo cultivos de OGM, inclusive Argentina, Australia, Canadá, China, la India y Sudáfrica.

Los defensores de los OGM sostienen que este método no es cualitativamente diferente de otras formas de manipulación genética. Por ejemplo, la utilización de ambientes controlados para cruzar dos plantas que no lo harían naturalmente por otros medios, también produce combinaciones de genes y características que no existirían de otra manera. Los detractores de esta tecnología responden que los OGM son diferentes porque las técnicas utilizadas para modificar los genes o combinar genes de especies que no están mutuamente relacionadas, podrían producir características inconvenientes debido a la interacción imprevista de los genes, y producir posibles repercusiones negativas en la salud humana y en el medio ambiente. Sólo el tiempo, una investigación atenta y una masa de información resolverán el dilema de la inocuidad de los OGM.

Marzo de 2003